Y para León vino el ‘mirlo blanco’. Concurrió alas elecciones como cabeza de lista y entre sus compañeros aspirantes figuraba también otro admirado socialista, Gregorio Pérez de Lera, fugaz primer alcalde de la capital.
Recuerda Fernando Rubio que Lozano encabezaba la apuesta por León solo, que causó alguna división en su partido y se difuminó en Castilla y León cuando murió, fecha y datos que recuerda con precisiónel entoncesreportero Fernando Rubio: "Falleció a las diez de la noche del 15 de septiembre de 1979, en la clínica de la Concepción, de Madrid, al parecer, por insuficiencia respiratoria aguda. Tenía 38 años, estaba casado, y dejaba dos hijos de corta edad.Sus intervenciones parlamentarias más destacadas habían estado referidas a la elaboración de la reforma fiscal".

Desolación y vacío causó en León su temprana muerte. De su calado nacional habla precisamente la presencia de un Felipe González que iba gestando su gran victoria del 82, con evidente tirón popular. De cómo había calado entre los socialistas leoneses habla el homenaje que le organizaron precisamente los mineros, en Villablino, con evidente protagonismo de la UGT. También lo recuerda Rubio: "Alrededor de 1.500 personas asistieron, a última hora de la tarde del domingo 23 de septiembre, al acto de homenaje organizado por los mineros en memoria del diputado socialista por León. Baldomero Lozano, fallecido hacía tan solo diez días en Madrid. La totalidad de los oradores que tomaron parte en el acto redujeron sus intervenciones a glosar la vida del diputado desaparecido, Felipe González,apareció con semblante cansado y se negó a hacer declaraciones". Acudió acompañado por, entonces, otro joven socialista y con el tiempo ministro, entre otros cargos, José Bono.
La estética de aquel Felipe, aún de pana, nada tiene que ver con la posterior suya. Puño en alto, cercanos compañeros de la UGTy, cierto, mucha admiración sobre su gancho.
No fue, por supuesto, su única visita. El propio Rubio nos ‘regala’ el añadido de imágenes de otra visita política, de aquel año 79 con un mitin en el Emperador, bajo una bandera de León. En aquel recorrido recibió ‘el camarada Isidoro’ algunos regalos leoneses que Fernando captó con su cámara: "Los responsables de la revista Ceranda le dieron una ceranda,y desde Jiménez de Jamuz, la tierra de los alfareros, le llegó una ‘jarra de trampas’que el candidato miraba con extrañeza". Y remata el fotógrafo: "Es demasiado fácil el chiste de la jarra de trampas".
Si es demasiado fácil no lo hacemos, sería impropio del aniversario.