Comienza el juicio contra el acusado de asesinar a Cortizo con silencios y 'lagunas' de memoria

Sergio Polo se negó a declarar y los otros dos etarras que testificaron desde prisión dijeron ahora no recordar nada, ni al acusado

L.N.C.
14/03/2018
 Actualizado a 18/09/2019
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El atentado en el que la banda terrorista ETA asesinaba al comandante Luciano Cortizo en la calle Ramón y Cajal de León el 22 de diciembre de 1995 haciendo estallar una bomba lapa adosada al vehículo en el que viajaba con su hija, que resultó gravemente herida, llegaba este miércoles, 23 años después, a juicio. La Audiencia Nacional celebró este miércoles la primera jornada de la vista en la que el acusado, Sergio Polo, sentenciado y cumpliendo condena por varios atentados de ETA, se negó a declarar.

De este modo, comenzaron las declaraciones de los primeros testigos y peritos, entre ellos otros dos etarras que en su momento confesaron al juez que Polo estaba en el comando que cometió el atentado a Cortizo, pero que este miércoles dijeron no acordarse de nada, ni de él. «Recuerdo haber declarado, pero no el contenido de toda la declaración», «no me acuerdo exactamente de todos los participantes en todos los comandos», «han pasado más de 20 años» o «puede ser que sea verdad, no le voy a decir que no», son algunas de las respuestas que daba en sala Agustín Almaraz en su declaración desde el centro penitenciario en el que cumple condena, tal y como informaba la agencia Efe.

En la misma línea se manifestaba Ibon Etxezarreta, que también declaró desde prisión antes de que el resto de testigos entraran en la sala. Dos fueron personas que estaban presentes en el lugar de los hechos, la céntrica calle de León, en el momento del atentado resultando ambos heridos. Uno de ellos relató cómo escuchó la explosión y le comenzaron a caer cristales encima. El otro testigo recordó cómo todo se llenó de humo tras la explosión.

Además también se tomó este miércoles declaración a un policía que acudió al lugar donde se encontró con que del coche de Cortizo «sólo quedaba el chasis con las cuatro ruedas». «El vehículo estaba reventado, así de sencillo», explicó el agente de Policía Científica.

Polo ha sido sentenciado por varios atentados de ETA. Acumula 29 años de prisión por el asesinato de un hombre de un tiro en la cabeza, 48 años por asesinar a un guardia civil y 11 años por colocar dos artefactos explosivos en Renfe, todo ello en el año 1993, recordaba Efe en su información. El juicio continúa este jueves con más pruebas testificales y periciales.
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