Berenjenal de las Altas Torres

Gregorio Esteban Lobato
31/01/2023
 Actualizado a 31/01/2023
Chimeneas de Compostilla, entre la decisión de tirarlas y la defensa por mantenerlas.
Chimeneas de Compostilla, entre la decisión de tirarlas y la defensa por mantenerlas.
Durante los últimos años del siglo veinte trabajé para ALMI (Asociación Leonesa de Municipios Mineros), en las Iniciativas Comunitarias «Adapt» y «Youthstart», financiadas con fondos europeos, y creadas para el fomento de yacimientos de empleo alternativos a los de la minería del carbón y del hierro en nuestra comarca (o región si copiamos a Tarsicio).

Si yo siguiera al frente de la oficina encargada de la Cuenca Fabero-Sil (Peranzanes, Páramo del Sil, Fabero, Vega de Espinareda, Toreno y Cubillos del Sil), estaría buscando la manera de implicar a las grandes empresas de los polígonos industriales próximos a las estructuras amenazadas por la piqueta, para que diseñaran unos pináculos de luz y cristal para las chimeneas más altas.

O bien unas cúpulas nunca vistas para las torres de refrigeración, que seguro tienen una acústica fuera de serie, y/o donde el bosque del Carbonífero encajaría como un guante. Por otra parte se trataría de construir unos ascensores fabulosos para subir a lo alto de tan magníficos tubos de hormigón. Como miradores, indescriptibles, pero como restaurantes, inauditos.

También trataría de potenciar el abandonado zoológico que ponía una cara amable a la Central Térmica, para convertirlo en el Centro de Interpretación de la Flora y la Fauna Autóctona. Administraciones públicas, patronal, sindicatos, Fundación Santa Bárbara y Ciuden, participando en un nuevo complejo temático a implantar junto al área recreativa del Pantano de Bárcena. Ya tardan los barcos eléctricos y la pasarela peatonal hasta la orilla de Congosto.

Las chimeneas y torres de Compostilla en Cubillos del Sil son como nuestra Estatua de la Libertad, nuestra Torre Eiffel, nuestro Empire State, nuestra Sagrada Familia, nuestra Antigua Estación de Atocha. Se merecen canciones y libros que pregonen el pasado minero de nuestros valles. Es impresionante jugar al golf, por ejemplo,con un telón de fondo único y excelente al otro lado de la masa de agua.

Salvemos las torres y chimeneas como inconfundibles señas de identidad de una época de nuestra historia, de la que tenemos que sentirnos muy orgullosos/as. Como dijo doña Nuria González Rabanal (Decana-Presidenta del Ilustre Colegio de Economistas de León) en «La Tertulia» de Televisión Ponferrada, lo que hace falta son más proyectos a largo plazo y menos «lamento, autoflagelarse y falta de dedicación».

Gregorio Esteban Lobato es profesor y escritor berciano.
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