Acor prevé 60 días de campaña en la que ahorrará un 15% de energía

Ha invertido 8 millones de euros en un nuevo sistema de recepción y la raíz ha empezado a llegar a la fábrica con una riqueza media del 17% y con un descuento del 6%

Ical
27/10/2022
 Actualizado a 27/10/2022
De izquierda a derecha, Gustavo Pericacho, Consejo-Rector, Francisco-Muñoz, director fábrica de azúcar, Jesús-Posadas, presidente y José Luis Domínguez, director general de Acor, visitando este martes la fábrica de Olmedo. | L.N.C.
De izquierda a derecha, Gustavo Pericacho, Consejo-Rector, Francisco-Muñoz, director fábrica de azúcar, Jesús-Posadas, presidente y José Luis Domínguez, director general de Acor, visitando este martes la fábrica de Olmedo. | L.N.C.
La cooperativa Acor prevé una campaña de recepción de remolacha de 60 días, con lo que si todo va bien estará cerrada en Navidad y será más corta que la media. La recepción se inició el pasado día 20, según indicó su presidente, Jesús Posadas, que recordó que ya son más de medio centenar de campañas las protagonizadas por la cooperativa y que ofreció estos datos en una visita de los miembros del Consejo Rector a la factoría vallisoletana, en la que se dio a conocer Punto 0, un nuevo sistema de recepción que permite un ahorra de un 15% de energía eléctrica gracias a una inversión de entre siete y ocho millones de euros.

Posadas remarcó que las esperadas lluvias están marcando el inicio de la campaña, aunque la planta está a pleno rendimiento y recibe 11.000 toneladas diarias. «Esperamos que sea tan buena como la anterior», deseó.

En los primeros días de recepción, la raíz llega a la molturadora de Olmedo con una riqueza media del 17%, una humedad superior a lo normal y con un descuento que se sitúa por encima del 6%. «No son condiciones óptimas pero si válidas para la fábrica», dijo. En todo caso, matizó que las lluvias de los últimos días sacan una «sonrisa» para el agricultor y contribuirán a un rendimiento medio superior a lo estimado en un principio y «animan a pensar ya en la próxima campaña, con agua, analizar embalses e ir preparando las tierras con calidad».

60 euros garantizados


Asimismo, Posadas recordó que el precio mínimo garantizado para esta campaña es de 60 euros, pero el «compromiso» del Consejo Rector es superarlo. «Todo lo que pueda pagar de remolacha y de producto lo va a pagar y está garantizado que lo que se pueda se pondrá, como se ha hecho siempre», dijo. En este sentido, vaticinó que en próximas semanas se concretarán las cifras «definitivas». También pronosticó que la próxima campaña se pagará la remolacha por encima de los 61 euros. «Lo más importante ahora no es el precio. El remolachero ya tiene el cultivo y genera esos costes, sino saber que le va salir rentable esta campaña y la próxima», comentó.

Posadas admitió que el coste de la energía condicionará también la molturación del tubérculo. «Sabemos lo que el gas y el megavatio y ahora lo tenemos en todos los telediarios en nuestras casas. Hoy ha bajado un poco, pero estamos en ‘rally’, con lo cual sube y baja. Condiciona el coste de producción de nuestro azúcar y en función de ello sabemos la rentabilidad de la cooperativa y sabemos lo que podemos pagar al agricultor», explicó el presidente de Acor, quien por este motivo incidió en que «siempre se garantizará un precio mínimo y se liquidan unos máximos», sistema que también se efectúa en la colza, girasol y «se demostrará de nuevo con la remolacha». Al respecto, afeó que «otros hablan de máximos y luego liquidan menos».

Nuevo punto 0


Por otro lado, Posadas mostró también el nuevo sistema logístico de recepción, denominado Punto 0 o Punto Seco, que supondrá una importante fuente de ahorro energético y económico y que ha significado una inversión de entre siete y ocho millones de euros. Al respecto, el director de Planta Azucarera de Acor, Francisco Javier Muñoz, describió un formato que supone un «cambio sustancial» en la forma de entrada de producto y que elimina el modelo anterior hidráulico. En este sentido, se deja de mover el tubérculo mediante canales y por flotación, sino que se utilizan cintas transportadoras y se deriva la remolacha «sin la necesidad de gastar ni un metro cúbico de agua», de ahí que también se llame Punto Seco.

Ello supone un ahorro de energía eléctrica de un 15% respecto a la instalación anterior. El consumo energético térmico para generar esa electricidad baja un ocho por ciento y el hídrico cae un 23 por ciento respecto al método que se clausuró en la campaña anterior. El sistema permite la descarga ágil de camiones en el canal bajo suelo que transporta, mediante un cinta, la remolacha a la siguiente fase, la de limpieza de tierra o piedras.
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