Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Y ahora… ¿qué?

Y ahora… ¿qué?

OPINIóN IR

15/11/2019 A A
Imprimir
Y ahora… ¿qué?
Mi verdadera jornada de reflexión es el día después de las elecciones… La semana pasada les hablé de que me daba la impresión de que el escenario era tan endiablado, que creía que sería imposible conseguir un gobierno estable y que las posibilidades de volver a tener que ir a votar en mayo, eran muy altas.

Pues en esas estamos y los ciudadanos no podemos más que quedarnos con cara de idiotas de ver cómo nos convocan a votar una y otra vez, para nada.

Sin ir más lejos, hemos asistido a meses de negociaciones e inmovilismo entre el gobierno en funciones y los populistas bolivarianos para intentar evitar estas nuevas elecciones, para que esas mismas personas que se tiraban los trastos a la cabeza, 24 horas después de un resultado peor, se fundan en un tórrido abrazo como el que se encuentra con un hermano desaparecido.

Es alucinante la capacidad de encaje que tiene el pueblo español ante los excesos dialécticos, las falsas promesas y los «no, nunca» que se convierten en «sí, siempre». La situación por la que estamos pasando bien merece una revisión a la hemeroteca para ver qué era lo que pensaba el presidente en funciones de su ahora, compañero de viaje. Permítanme que les mencione alguna de las ‘perlas’ de Pedro Sánchez sobre Iglesias y Podemos:

«Os imagináis, amigos, esta crisis en Cataluña con la mitad del Gobierno defendiendo la Constitución y la otra mitad del Gobierno, con Podemos dentro, diciendo que hay presos políticos en Cataluña y defendiendo el derecho de autodeterminación…»

«Vamos a ver, Pablo iglesias debería salir del armario y decir, sí soy comunista».

«¿Sabes lo que me dicen mis votantes? Con Iglesias a ningún lado».

«España no se merece el cambio que está proponiendo Podemos, con Iglesias como vicepresidente controlando el CNI y con el apoyo de los independentistas».

«Ni antes ni después el partido socialista va a pactar con los populismos. El final del populismo es la Venezuela de Chávez, la pobreza, las cartillas de racionamiento y la falta de democracia».

«Con un gobierno de coalición con gente de Iglesias, yo sería presidente del Gobierno y sería un presidente del Gobierno que no dormiría por la noche, como el 95% de los españoles».

«Cuando me fuese de vacaciones no le dejaría mis llaves de casa a Pablo Iglesias».

Qué quieren que les diga, pero a mí todo esto me deja mal cuerpo y busco dónde está la cámara oculta pensando que se trata de una broma y alguien se está riendo de mí.

Vivimos en una política de laboratorio que ya se ha llevado por delante a Rivera y como son todo ensayos, sinceramente pienso que nada de esto tiene fundamentos suficientes y, o Pedro Sánchez cede y vuelve a la moderación, pide el apoyo (no gratuito) de los partidos constitucionalistas o en mayo… ¡¡¡a votar!!!
Volver arriba
Newsletter