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Xacobe Martínez: "El primer y único compromiso de Sumrrá es hacer música"

Xacobe Martínez: "El primer y único compromiso de Sumrrá es hacer música"

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Los tres componentes del grupo gallego Sumrrá actúa este sábado en Cerezales del Condado. | JUAN L. AMADO Ampliar imagen Los tres componentes del grupo gallego Sumrrá actúa este sábado en Cerezales del Condado. | JUAN L. AMADO
Emilio L. Castellanos | 15/08/2015 A A
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Xacobe Martínez: "El primer y único compromiso de Sumrrá es hacer música"
Jazz El trío gallego, una de las propuestas más estimulantes del jazz contemporáneo español, actúa este sábado en Cerezales del Condado
Dado Dada es el nombre de una de esas salas a las que mece ya la mitología y la leyenda. Fue allí, en Santiago de Compostela, donde estalló la química entre Xacobe Martínez, Manuel Gutiérrez y Luis Angel Rodríguez (o LAR Legido, si se prefiere). Los tres músicos se citaron en su escenario de manera casual en 2000 en el transcurso de unas jam sessions y la llama nacida de aquellos primeros encuentros les dio la pista y el aliciente para hacer estable y permanente la formación. "Siempre que coincidíamos los tres sucedían cosas que no sucedían con otros músicos", asegura el contrabajista y compositor Xacobe Martínez Antelo. El fue quien convenció a los otros dos para dar el primer empujón a un proyecto que, al cabo del tiempo, ha acabado transformándose en uno de las más estimulantes del jazz contemporáneo español: Sumrrá. "Fue como una mano que encuentra un guante a su medida", indica Martínez Antelo. "Sumrrá no habla mucho de cómo y qué hay que tocar. Se trata de algo muy natural y eso facilita mucho las cosas". El motor del grupo se sitúa en la suma de las muchas contribuciones que hacen sus integrantes. No hay sombras alargadas de liderazgos mal entendidos que trunquen su acción o una hiperbolizada concepción creativa que frene la condición orgánica de una banda que, desde su nacimiento, no ha dejado de concitar toda clase de ánimos y emociones. "Es un proyecto de tres. No tendría otro sentido. Creo que así deberían ser todos los grupos, incluso cuando están liderados claramente por alguien. Se trata de dejar que la música  suspire por dónde le gustaría ir y el músico se ponga totalmente al servicio de lo que ella pide en cada momento". Esta es la filosofía que motiva la labor de Sumrrá, auténtico alambique para los regueros de talento que vierten sus tres integrantes. "Nos dejamos guiar por nuestra intuición musical. La suma de tres individualidades musicales desemboca en una propuesta difícil de ver en otros ambientes o contextos. No porque seamos mejores o peores, más geniales o más listos… o lo que sea. Sino porque llevamos mucho tiempo avistando unos terrenos musicales a los que otros no se han dedicado tanto. Sí que existe una forma muy grupal de relacionarnos, de piña, de conjunción energética… Entiendo que eso fue lo que hizo grande a propuestas de grandes jazzistas que son nuestros referentes: el trío de Brad Mehldau, el cuarteto de John Coltrane o la posibilidad que tenía Miles de influir a todo un colectivo de músicos geniales… Entiendo que el tipo de energía que nosotros inconscientemente buscamos es esa, tan potente, tan poco conectada con la música a nivel escolástico o el jazz a nivel estilo. Buscamos una manera de hacer música con mayúsculas y esa es la razón por la que nos dedicamos a esto".

Se trata de dejar que la música suspire por dónde le gustaría ir y que el músico se ponga a su servicio Conmocionó el paso de Sumrrá a su paso por León a finales del pasado año. Incluido en el Festival de Jazz ‘Hecho en León’, fue protagonista en El Albéitar de una actuación de cuajo emocional realmente impactante y de poso indeleble. Regresa el trío gallego a la tierra leonesa reclamado por el Festival de Jazz de Cerezales del Condado. Será este sábado, a partir de las 22:30 horas y en la plaza principal de esta localidad, cuando nuevamente la banda se ponga manos a la obra para consumar una escala más en su trayectoria de un grupo y seguir formalizando una propuesta que parte de una concepción contemporánea del jazz para luego sumergirse en una variedad amplia de texturas sonoras. "Una de las cosas que identifica a Sumrrá es que somos un trío de jazz. Esa es la tradición que nosotros tenemos en común. Desde esa tradición, entendida por cada uno como buenamente puede, es desde donde afrontamos las músicas, los discos, el sonido acústico de cada uno de nuestros instrumentos y nuestra actitud frente a la improvisación. Formalmente Sumrrá es una propuesta jazzística. Nosotros trabajamos con composiciones escritas, con solos, con reposiciones de temas… Cualquier músico de jazz que vea un concierto de Sumrrá no tendría duda en saber que es un concierto de jazz". Sin embargo, la música del trío anida una vocación tan abierta que atrae a toda clase de públicos, incluso a aquellos que ni han pisado jamás un concierto de jazz ni tienen intención de hacerlo, sobre todo porque lo que se encuentran nada tiene que ver con las propuestas de jazz más habituales. "Sumrrá es jazz ante todo. Luego, cada cual puede ponerle los apellidos que quiera». Se le ha catalogado de mil y una maneras,  desde jazz europeo a jazz ibérico, jazz de vanguardia, free jazz… «La verdad es que no prestamos mucha atención a eso. Con decir jazz es suficiente".

Sumrrá es jazz ante todo. Luego, cada cual puede ponerle los apellidos que quiera Parece un chiste. Se encuentran sobre el escenario uno de Santiago  (Xacobe), otro de Ferrol (el pianista Manolo Gutiérrez) y otro de Valladolid (el baterista LAR Legido)…. Llevan quince años haciéndolo, tejiendo un tipo de música que ahuyenta la convención y acaba resultando inclasificable, que ha sido compilada en cuatro discos (‘Sumrrá’, ‘Sumrrá2’, ‘Sumrrá 3 Ao Vivo’ y ‘Sumrrá 4.0’) y disfrutada en países como Bolivia, Bulgaria o Sudáfrica y que encuentra su principal contenido y su satisfacción sobre el escenario. Es el directo (dos de sus grabaciones son el resultado de varios directos y la nueva, a punto de llegar, también) un vehículo a través del cual exteriorizar el talento y el virtuosismo que jalea su música. "Nosotros nos juntamos para tocar. Es lo que nos interesaba en su momento y es lo que nos interesa ahora. Además, coincide con la forma en que nos ganamos la vida. El escenario es nuestro lugar de reunión. Durante estos quince años, hemos pasado la mayor parte del tiempo tocando. Es nuestra manera natural de relacionarnos. Los discos sirven para ir dejando miguitas por el camino y echar la vista atrás de vez en cuando. Siempre hemos trabajado con material original y cada grabación deja constancia del mismo". La trayectoria de Sumrrá insiste en un tránsito repleto de exigencias para los tres músicos. "Elaboramos un repertorio original pensando en nosotros tres, transitando caminos que no hubiéramos andado aún y valorando si la fórmula del trío nos sigue valiendo y dando de sí. Sumrrá es para nosotros un proyecto muy personal. El compromiso o la relación que tienes con un proyecto como este trasciende todo lo que tiene que ver con carreras musicales, productos discográficos o circuitos de programación. Está por encima de eso. También, ese carácter tan pasional y emocional que posee obliga a Sumrrá, cada vez que se sube al escenario, a ir a por todas, a lo que realmente nos interesa: conseguir esos trances de música con mayúsculas".

Xacobe Martínez, Manolo Gutiérrez y LAR Legido transitan, cada uno por su lado, por los senderos de la música. Ahí están las aportaciones que han hecho (y hacen) en toda clase de empresas creativas (no necesariamente vinculadas al jazz) que dan testimonio de su grandeza como músicos. Sumrrá les introduce en un universo de magias e ilusiones que estrecha lazos con su audiencia y fortalece aún más los lazos entre ellos. Un concierto del grupo resulta especialmente contagioso y son muchas las sensaciones que despierta, sobre todo de carácter balsámico. En definitiva, que es un grupo que transmite eso que alguien bautizó como ‘buen rollo’. "Esa es una de las claves que hace que seamos capaces de trasladar esa grandiosidad que tiene la música, que le permite ser un mecanismo de comunicación y que posibilita al espectador abstraerse de todo y deambular por un mundo de paisajes sonoros, de emociones… Las posibilidades de la música de comunicar son infinitas. En nuestro caso, y da igual donde toquemos, la respuesta del público siempre ha sido positiva. La gente entiende y se enamora cuando hay un discurso cargado de emoción, de energía y de música. El primer y único compromiso de Sumrrá es hacer música".
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