Publicidad
¡Vuelva mañana con cita, por favor !

¡Vuelva mañana con cita, por favor !

OPINIóN IR

15/09/2020 A A
Imprimir
¡Vuelva mañana con cita, por favor !
Al hilo de la crisis del coronavirus, perdónenme que sea recurrente con el tema, pero otra opción sería reflexionar sobre el sainete político de este país y prefiero mantener el tema en cuarentena…, todos hemos asumido un nuevo y obligado escenario en nuestras relaciones. Relaciones limitadas entre amigos y familiares, relaciones telefónicas con nuestro médico, relaciones inexistentes con nuestros mayores en residencias, relaciones con nuestro jefe a través del tele-trabajo y, por lo que a mi reflexión en estas líneas se refiere, relaciones con la Administración con tele-presencia ciudadana.

Una servidora no ha sido ajena a esta nueva modalidad relacional, no sólo en el trabajo, por la limitación de acceso a los juzgados en los últimos meses, sino en gestiones puramente administrativas que como cualquier otro ciudadano he precisado realizar y que, por unas o por otras, aún están pendientes… Qué quieren que les diga, me inunda la sensación de estar viviendo una actualización en versión 4.0 del famoso «vuelva usted mañana» de Mariano José Larra. Y es que, una simple gestión para tramitar un cambio de titularidad de un vehículo, por citar un banal ejemplo de los varios que he tenido recientemente, se ha convertido en misión imposible ante la obligatoriedad de solicitar la cita previa impuesta por la situación sanitaria en nuestro país.

Resulta paradójico que, para un simple trámite administrativo, el ciudadano acceda a la web de la DGT y al momento de solicitar cita previa, de forma recurrente y sistemática, obtenga como respuesta «el horario de atención al cliente está completo para los próximos días. Inténtelo más tarde». Paradójico no sólo por el tratamiento como ‘cliente’ a un administrado, sino porque da lo mismo intentarlo, reintentarlo y volverlo a intentar en cualquier hora del día, de la semana, del fin de semana o del mes, pues la respuesta sigue siendo la misma. ¿Para qué sirve pues un sistema de cita previa, cuando no facilita cita alguna? Pero la desidia continúa aún más exacerbada si cabe, si intentan ustedes hacer la misma gestión a través del 060. Locuciones que preguntan y repreguntan entrecortadas para terminar de forma previa a la finalización de la llamada, con un amable «No le he entendido», que termina frustrando cualquier opción de solicitar cita previa para una simple gestión administrativa en la DGT.

Y como este ejemplo otros tantos, entre los que no puedo dejar de ‘citar’, la obligatoriedad actual de ‘cita previa’ cuando se acude a los registros de nuestras Administraciones. Desde la Subdelegación de Gobierno, pasando por el registro de la Junta, el del INSS, o cualquier registro administrativo estatal o autonómico, se impone al ciudadano o ‘cliente’ (nótese mi ironía), la necesidad de solicitar cita previa para presentar cualquier escrito, solicitud, recurso, o evacuar cualquier tipo de requerimiento de la Administración. Así que, ¡agárrense que vienen curvas!... Ojo si pretenden presentar un recurso, una solicitud o cualquier tipo de escrito en el último día de plazo. Probablemente se encontraran que al solicitar cita previa para ello, no puedan acceder al registro pues no se la darán para ese mismo día y su plazo habrá vencido…

La crisis del coronavirus ha impuesto la cita previa para el uso de uno de sus servicios más elementales como exponente de la garantía en cumplimiento de los plazos administrativos, como lo es el registro general. Cierto que actualmente el sistema permite vías alternativas al mismo, como el registro telemático, o el registro a través de correo administrativo, pero pese a la existencia de estas vías alternativas, permítanme que discrepe de la obligatoriedad de la imposición de la cita previa en este tipo de servicios, primero porque la existencia de la brecha digital sigue siendo un hándicap en muchos ciudadanos que no resulta baladí y, segundo, porque esas vías alternativas, son precisamente eso, una alternativa a la que el ciudadano puede acudir libremente, pero no como una imposición para evitar problemas técnicos de la web o insuficiencia de personal para atender los registros que haga inviable la obtención de cita previa inmediata.

Pero es que, mi asombro es aún más, ante esta generalizada obligatoriedad de solicitud de cita previa cuando en mi manejo de la web de la Administración General del Estado, observo que la misma se recoge como una mera recomendación por la Administración en su propia web, «para evitar esperas» y, no localizo, salvo torpeza por mi parte, texto normativo reciente que imponga esa asignada obligatoriedad a ser citados para realizar cualquier trámite administrativo, lo que hace que me cuestione si no estaremos ante una vía de hecho de la Administración y me pregunte qué tipo de Administración nos espera…

Por el momento les recomiendo paciencia (tras quince días finalmente hoy, antes de finalizar estas letras, una servidora ha conseguido obtener cita en la DGT) y cautela a la hora de presentar cualquier escrito agotando el plazo para ello, pues la impuesta cita previa, puede avocarles a un «vuelva usted mañana» nada deseable en estos casos.
Volver arriba
Newsletter