Publicidad
Vivir a la berciana

Vivir a la berciana

DEPORTES IR

Ampliar imagen
Alejandro Cardenal | 04/05/2021 A A
Imprimir
Vivir a la berciana
Opinión Por Alejandro Cardenal
Se acaba la turra. Por mucho que Madrid sea España dentro de España, creo no ser el único en estar completamente cansado de la campaña electoral permanente en la que llevamos sumergidos desde hace ya ni se sabe y del absurdo y artificial regionalismo madrileño que ha florecido últimamente.

Yo, de los nacionalismos –y regionalismos– basados en una supuesta superioridad sobre otras regiones, como la que las potencias europeas mostraban en África durante la carrera colonial, huyo como mi perro de mí cuando me ve con intenciones de meterle en la bañera. Soy más de tener cariño y luchar por convertir lo que yo siento como mi hogar –haya nacido allí o no–, en un lugar mejor.

Eso sentí en el Bierzo, y creo que en los seis años que viví allí, se me contagió algo de su espíritu guerrero, de su nula intención de bajar los brazos pese a los constantes golpes y agravios que sufre cada día a todos los niveles. Aprendí a vivir a la berciana.

La Deportiva también. No voy a gastar más líneas en insistir en el paupérrimo nivel del arbitraje en España. La del domingo fue una muesca más en el revólver, un día más en la oficina, algo que a los que seguimos al conjunto berciano dejó de sorprendernos hace tiempo.

Por eso, aunque la derrota pone un poco más difícil todavía el sueño del ‘playoff’, estoy convencido de que poco o nada va a afectar a la ambición de un equipo que ya ha demostrado que sabe levantarse y que no es de conformarse con cualquier cosa.

«A mí, a mi equipo, a Ponferrada y al Bierzo nadie le va a quitar la ilusión de seguir peleando hasta el final por conseguir algo grande» dijo Bolo nada más acabar el partido. El vasco también es de los que ha tardado poco en entender que es esto de vivir a la berciana y no es precisamente muy dado a ir de farol. Toca confiar. Toca creer.

Porque con varios enfrentamientos directos entre los seis primeros aún por disputar y sin nada que perder, la Deportiva puede terminar siendo el ‘tapado’ que da la sorpresa al final del curso.

15 puntos quedan en juego. En la última década, solo en una ocasión –el Almería en la 2011/2012–, un equipo con 68 puntos no ha jugado la promoción. La receta del éxito es sencilla: soñar a lo grande, vivir a la berciana.
Volver arriba
Newsletter