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Villarejo de Órbigo continúa haciendo del ajo su gran reclamo

Villarejo de Órbigo continúa haciendo del ajo su gran reclamo

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Representantes del Ayuntamiento de Villarejo, de Aedo, y el jefe de producción de las ajas, durante la presentación. | P.F. Ampliar imagen Representantes del Ayuntamiento de Villarejo, de Aedo, y el jefe de producción de las ajas, durante la presentación. | P.F.
Patricia Ferrero | 15/07/2020 A A
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Villarejo de Órbigo continúa haciendo del ajo su gran reclamo
Órbigo El Ayuntamiento y Aedo presentan el proyecto ‘Aja o Ajo Elefante’, una iniciativa que llega "para quedarse" y se sumará a la oferta tradicional
El ajo es todo un referente de la comarca del Órbigo. Cada 16 de julio, la localidad de Veguellina de Órbigo se convierte en la capital de este producto con la celebración de la tradicional Feria Agroganadera y del Ajo. Un evento que congrega a miles de personas de toda la provincia y que este año, por motivos de la pandemia de la Covid-19, no podrá celebrarse. Sin embargo, desde el Ayuntamiento de Villarejo y la Asociación de Empresarios del Órbigo (Aedo) se ha querido seguir recordando e impulsando este recurso, a través de un proyecto innovador en la zona, que «llega para quedarse». Se trata del proyecto ‘Aja o Ajo elefante’; una alternativa al cultivo tradicional del ajo, que «resulta atractivo tanto para productores como para consumidores», explicaron ayer los portavoces de este proyecto; entre ellos su impulsor, el presidente de los empresarios, Javier González, que indicó que el origen de esta propuesta se remonta al pasado 2019, tras haber sido obsequiado con uno de estos ejemplares, cuyas principales características son su gran tamaño, sabor suave, y, al menos en lo que respecta a este proyecto, «100% ecológico; de la tierra a la mesa». El representante de Aedo vio en este producto una oportunidad y se lo trasladó al Ayuntamiento el pasado mes de octubre. A partir de ahí se buscaron bulbos y un productor para elaborarlo. Porque la idea inicial era presentarlo durante la edición de la feria, que se celebraría este mismo jueves, pero las circunstancias actuales han obligado a los impulsores a tomar otro rumbo.

La alternativa, una feria «gourmet virtual» en la que participan restaurantes de Veguellina, de Hospital e incluso de la capital leonesa, que elaborarán platos degustación con este producto como protagonista, y si funciona y quieren, podrán incorporarlo a la carta.

Pero eso solo es el primer paso de un proyecto que lleva detrás ocho meses de trabajo. Y es que, la segunda parte consiste en convertir este tipo de ajo en ajo negro, que conlleva un proceso de fermentación controlada durante 30 días a 65 grados, y humedad de 85.

Dado que, según los impulsores de esta iniciativa, es un «proyecto de todos», porque en él quieren involucrar a toda la provincia, en su momento se convocará una mesa de trabajo con los ayuntamientos de Santa Marina del Rey –otra de las caras visibles de este producto en la zona–, Villares, Fresno de la Vega y la Asociación de Productores Ecológicos de León, para preparar la siembra de este producto para las ferias del próximo 2021. Asimismo, se reunirán con representantes de la Junta de Castilla y León y la Diputación de León, para solicitar una subvención para la próxima compra de bulbos.

Mencionar que para su puesta en marcha cuentan con un jefe de producción, el agricultor Anselmo Fernández, que durante la presentación de este producto explicó que para el proyecto piloto se utilizaron 300 unidades. También apuntó que el proceso de cultivo de este producto es similar al del ajo tradicional, pero cambia en su sabor, y, por supuesto, el tamaño.

Sobre el producto

El ajo elefante o aja es originario de Europa y Asia Central, aunque algunos lo sitúan en Chile. Sus características son: un mayor tamaño que el puerro o el ajo común, con hojas anchas y largas y un bulbo que puede alcanzar los 10 centímetros. Su cabeza suele estar formada por cuatro o seis dientes y su periodo vegetativo suele rondar los 200 ó 240 días.

El ajo elefante tiene un sabor más suave que el tradicional y se puede consumir en crudo o cocinado. Combina bien con carnes, ensaladas, sopas y pescados.
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