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Vienen sin alegría

Vienen sin alegría

OPINIóN IR

07/04/2017 A A
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Vienen sin alegría
Los feligreses de Vilecha ya no van con alegría, como dice la canción, a la iglesia, porque el cura la ha puesto «patas arriba» y se van a enfrentar a él con una protesta convocada para el domingo a la hora de misa. Y no es una noticia de El Mundo Today. Han montado una pequeña revolución contra el que consideran un «déspota» que debe pasar hasta de dar catequesis a los más pequeños de este pueblo en el que, al menos, todavía queda gente a la que dársela por su proximidad a la ciudad. Tampoco da los buenos días, ha cambiado las imágenes y parece que todo le estorba, dicen indignados los vecinos de esta localidad del alfoz de León.

Donde ya no hay niños que vayan a catequesis, ni vecinos que pujen por el santo, ni voces que formen el coro –por no haber, no hay ni cura en algunos casos– es en los pueblos que se alejan un poco más del área de influencia de la capital, en los que ir a misa –a falta de bar– es el único momento de la semana para que buena parte de los vecinos sociabilicen, teniendo en cuenta que la media de edad de los que tienen menos de un centenar de habitantes supera los 60 años de edad de media. La misma que hace que en interior del templo lo único que suene –y cada vez más a menudo– sea el ‘Hacia ti morada santa’ como última despedida y que cada boda, bautizo o comunión –si esque llega a haber un evento de este tipo– se celebre más que el día de Nuestra Señora.
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