Publicidad
Viaje al sur de León, una ruta para aprender y, sobre todo, degustar

Viaje al sur de León, una ruta para aprender y, sobre todo, degustar

LNC VERANO IR

Ampliar imagen
Rocío R. Herreras | 03/08/2020 A A
Imprimir
Viaje al sur de León, una ruta para aprender y, sobre todo, degustar
Turismo científico con Observer Recorremos el sur de la provincia, visitando localidades con increíbles paisajes de viñedos, vías verdes, bodegas-cueva, museos y castillos que constituyen una sorprendente ruta de turismo científico, una experiencia para aprender y degustar
https://www.observersciencetourism.com/es/

Viajamos en el tiempo 2000 años atrás, época en la que los romanos introdujeron en las tierras del sur de León el arado romano con una cuchilla de hierro (Fe) para el cultivo de la vid y las cubas de madera para transportar y almacenar el vino, ligeras y menos frágiles que las ánforas egipcias de cerámica. Más tarde, ya en el siglo VII los visigodos llegan a regular el cultivo y el consumo del vino en la “Regula Isidori”. Llegamos al siglo X momento importante para la vid en el sur de la provincia de León . Gracias a los monjes benedictinos venidos desde Francia atraídos por el Camino de Santiago, los viñedos y los vinos se llenan de vida en sus conventos y monasterios, y las técnicas tanto agrícolas como enológicas experimentan grandes mejoras. Hay que decir que durante la Edad Media la vid adquiere la categoría de cultivo tradicional de la comarca. Avanzamos en el tiempo y descubrimos que ,aunque los romanos utilizaron la corteza de alcornoque para taponar y conservar el vino, no es hasta la Edad Moderna, en el siglo XVII cuando un monje benedictino, Don Pierre Perignon en su viaje a España, descubre el uso del tapón de corcho cónico para el vino. Pero en el siglo XIX llegan enfermedades a las viñas producidas por el hongo oidio de la vid ,“curada” con agentes químicos y lo que fue peor, la mosca áfida que provocó la enfermedad de la “Phyllosera vastratis “ devastando a finales del siglo XIX las viñas de !toda Europa! y provocando la emigración de muchas familias a Argentina en busca de una vida mejor. Menos mal que la utilización de portainjertos de cepas americanas resistentes al ataque del hongo resolvió la dura situación.

A finales del siglo pasado, el trabajo y la unión de viticultores de la zona sur de León, da como resultado que en el año 2007 se logre la Denominación de Origen León en la que la estrella es la uva autóctona Prieto Picudo, que ocupó el 80% del terreno cultivado antes de la crisis de la filoxera y actualmente es responsable del 69 % de la superficie de viñedo cultivada por la mención. Variedad derivada de uva de la Borgoña francesa, fue traída por monjes benedictinos allá por el siglo X al Monasterio Real de San Benito de Sahagún, en el se utilizó una cuba de vino que, junto con la alemana de Heidelberg, fue una de las más grandes de Europa.

La uva prieto picudo pertenece al género vitis del que hay unas 60 especies y solamente la vinífera produce vino. Los vikingos cuando llegaron a América en el siglo X llamaron a las tierras Vinland, debido a la cantidad de viñas que había, pero desafortunadamente no eran vitis vinífera…

La Prieto Picudo goza de elevada luminosidad, favoreciendo así la fotosíntesis dando lugar a la acumulación de azúcares, que se transformarán en alcohol etílico en el vino( CH3-CH2-OH) y polifenoles, como los interesantes antocianos, entre ellos la malvidina. Derivados del fenol ( C6-H5-OH) son pigmentos que habitan en las vacuolas de la hipodermis del hollejo de la uva. Nombre derivado del griego “antos” flor y “Kyanos” azul), los antocianos son los polifenoles responsables de los tonos rojos y azulados.

Con el Prieto Picudo se produce un «vino de aguja», nombre que deriva del dióxido de carbono (CO2) producido en la elaboración con la técnica del «madreo”, en la que se añaden racimos enteros de uvas (la madre) al mosto durante la fermentación. Es semejante a la “fermentación carbónica”, estudiada en 1872 por el químico francés,” padre de la enología” Louis Pasteur, y da un sabor característico y con el que se consigue el vino rosado ¡ mejor de España!

Y ahora empieza nuestro “viaje de los polifenoles en el sur de Léon” visitando Gordoncillo. Nos saludan 10km señalizados para disfrutar de ¡ 205 Ha de viñedo!, donde con la azulada uva Prieto Picudo convive Mencía, verdejo o albarín. A continuación nos adentramos en el Centro de Interpretación de la Viña y el Vino, un museo ubicado en una bodega-cueva ¡de más de 100 años de antigüedad! excavada en tierras arcillosas, donde nos espera la historia de la tradición vitivinícola de la zona. No nos podemos perder el Museo de Variedades, que posee 101 tipos de vides ¡de todo el mundo! Visitarlo en el envero, cuando la clorofila va dejando paso a los polifenoles y el color verde vira al rojo, es toda una experiencia.

https://www.gordonzello.com/la-tierra-y-la-uva/museo-variedades

Homenajeando a la vid nos sorprenden dos esculturas: Nuevos Frutos, en mármol rosa , piedra caliza del Alentejo portugués con más de 400 millones de años de antiguedad y la Vendimiadora, en bronce, un recuerdo a la mujer trabajadora de la vid. Finalmente un paseo ornitológico nos lleva a observar hasta 40 especies de aves entre las campiñas de cereales, los bosques en la ribera del Cea y sus humedales. Gordoncillo está incluido en la ZEPA Oteros - Campos, uno de los territorios de ¡mayor concentración de avutardas de Europa! También la protege la Red Natura 2000 ya que está en peligro de extinción.

http://rednatura.jcyl.es/natura2000/ZEPA/Formularios oficiales/PDF ZEPA resumen/ES0000194.pdf

También hay espacio para el turismo industrial en la antigua Fábrica de Harinas Marina Luz, que hoy acoge en Gordoncillo el Museo de la industria Harinera de Castilla y León. Allí encontramos las máquinas montadas por la Casa suiza Buhler, establecida en Uzwil y en Barcelona, que se han convertido en espectaculares piezas museísticas.

Nuestro viaje nos lleva hacia Valencia de Don Juan, villa situada en la ribera del Esla en la que se encuentra la Sede de la Denominación de Origen Tierra de León y en la que cada verano tiene lugar una feria del vino junto al impresionante Castillo, muestra de la arquitectura gótico-militar construido por los Acuña allá por el siglo XV .La Torre del Homenaje alberga el Museo del Castillo de Valencia de Don Juan en el que se conservan yeserías policromadas de una belleza espectacular.

Y para amantes de la botánica la Vía Verde del Esla presenta un recorrido que sigue el trazado de la antigua vía ferroviaria por la que circulaba el “ tren burra”. A lo largo de 11,5 km contemplaremos almendros, chopos o el espino albar (Crataegus monogyna), cuyas flores tienen interesantes propiedades medicinales.

http://www.viasverdes.com/itinerarios/itinerario.asp?id=77

Finalizamos la ruta de los “polifenoles” en Valdevimbre, cuya historia está unida al cultivo de la vid. Sembrada de innumerables cuevas, que ya en la antigüedad sirvieron para la elaboración de vinos, alberga El museo del vino, ubicado en una cueva de más de 600 años de antigüedad. Los restaurantes cueva de la localidad ofrecen arquitectura de cal, adobe y canto y una espectacular gastronomía en la que las reacciones de Maillard hacen que las carnes a la parrilla tengan un sabor especial.
Volver arriba
Newsletter