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¡Uy! lo que has perdido

¡Uy! lo que has perdido

A LA CONTRA IR

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| 16/05/2019 A A
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¡Uy! lo que has perdido
¿Recuerdan las tómbolas de sus infancias?, porque todas las infancias se han escrito con tómbola. Tal vez no hayan tenido tanta suerte, como tuve yo la de soñar mirando las estanterías de la tómbola y el tiro de Juan Pijón, pero ha existido una tómbola que aún recuerdan y sonríen.

En aquellas tómbolas de las que siempre se repite el estribillo de «le ha tocado la muñeca chochona» jamás decían que no te había tocado nada en el sorteo, sabiamente lo disfrazaban en un «¡uy! lo que ha perdido de ganar».

Fue lo primero que me vino a la mente cuando vi la foto cortada que hoy nos regala Mauri. Y es que había podido ver antes la imagen completa, con la cara de la niña en su esplendor, y os aseguro que se puede decir «¡uy! lo que ha perdido de ganar». Porque no existe mejor definición sin palabras de lo que es la belleza en estado puro, no existe mejor encaje para la vieja expresión de ‘cara de ángel’. Pero...

Pero vivimos los tiempos que vivimos y, en contra de toda razón, Mauri sabe que no se puede publicar la cara de la niña. Seguramente existirán para ello bienes superiores que proteger, pero la belleza en estado puro también debería ser un bien altamente protegido.

Aunque, como diría nuestro expresidente, la parte que sí podemos ver «no es cosa menor, dicho de otra manera, es cosa mayor». No me negaréis que «es cosa mayor» esas manos entrelazadas imitando lo que hace su madre con las suyas, esa media cara ensimismada mirando desde detrás de las rejas catedralicias uno de esos fastos que por allí desfilan ante esos ojos emocionados, que tampoco podéis ver.

Lo siento, pero la tómbola de esta última página os lo tiene que decir: «¡Uy! lo que has perdido de ganar».

Y así te dejo, con los dientes largos.
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