Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

Una sorpresa con duende... y buen yantar

Una sorpresa con duende... y buen yantar

CULTURAS IR

El comedor principal tiene espacio para 89 comensales. Ampliar imagen El comedor principal tiene espacio para 89 comensales.
Fulgencio Fernández | 04/05/2018 A A
Imprimir
Una sorpresa con duende... y buen yantar
Gastronomía El Duende de Carricuende es un complejo turístico que ofrece en Puente Almuhey apartamentos turtísticos, pero también mucho más, un gran restaurante, bar, terraza, jardín, gimnasio.... ocio
Si hablamos de turismo y gastronomía bien se puede decir que a Puente Almuhey le tocó la lotería cuando Miguel Ángel Fernández se embarcó en una aventura de apartamentos turísticos, restaurante y bar que bautizó con un curioso nombre: El Duende de Carricuende; un nombre que encierra la magia de los duendes y un homenaje a las tierras de sus antepasados y los suyos, natural de la localidad de Carrizal, y al valle de Valcuende. En Carrizal, por cierto, tiene la ganadería propia que de permite mantener dos de las especialidades de la casa con ganadería propia: los espectaculares chuletones de buey y las sabrosas chuletas y filetes de los terneros que cría en este pueblo.

Restauró con una fuerte inversión un viejo edificio de piedra de principios del siglo XX. Es una sorpresa, grata, el lugar en un rincón de sorpresas pues está en la calle Míster Universo Juan Ferrero, que no todo el mundo sabe que en Puente Almuhey nació el primer Míster Universo de la historia de esta competición, bien es cierto que compitiendo por Francia, donde había emigrado.

Levantó el inquieto Miguel Ángel un gran complejo hotelero, con apartamentos turísticos, un restaurante con plaza para 89 comensales y otros 32 en la terraza con buen tiempo, fue de los primeros locales que la calefacción es por geotermia, va creciendo un gran gimnasio...

Y se come muy bien y con un amplio abanico. No falta el plato del día y de fin de semana a un precio muy asequible, pero también los chuletones de buey, bacalao al pil pil... «y un buen número de frecuentes sorpresas en la carta pues la cocina apuesta por la variedad», explica Fernández mientras habla de merluza de pincho del Cantábrico, empanada de morcilla o manzana reineta, cazuela de bacalao al ajo arriero, lechazo, rabo, trufas de queso de cabra, cogollos de Tudela, cachopo y todo tipo de platos de cuchara o postres caseros... «Y lo que el cliente quiera negociar con el restaurante y la cocina».

No faltan guiños a esta tierra de ganadería trashumante y, por ejemplo, no son extrañas en la oferta las migas de pastor, el cocido leonés o ...
O lo que se te ofrezca, pues ‘la apuesta’ del Duende de Carricuende es que «hablemos de lo tuyo».
Volver arriba
Newsletter