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Un viaje antártico con final en el Bierzo

Un viaje antártico con final en el Bierzo

EL BIERZO IR

Carrera y Sabugal, ayer durante el coloquio. | A.C. Ampliar imagen Carrera y Sabugal, ayer durante el coloquio. | A.C.
Alejandro Cardenal | 30/03/2017 A A
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Un viaje antártico con final en el Bierzo
Cultura Tras recorrer el continente helado de nuevo Valentín Carrera analizó el lado emocional de la expedición junto a la escritora y periodista Noemí Sabugal
Cinco meses y 25.000 kilómetros después, Valentín Carrera ya está en casa. El periodista y escritor berciano fue el cronista de la XXX Expedición Española Científica a la Antártida, un viaje que le ha llevado por la Patagonia, Tierra del Fuego y le permitió poner los pies por segunda vez en la Antártida.

La veteranía no fue un grado. Carrera ya participó en la primera expedición en el 86/87, pero durante 130 días volvió a ser aquel joven que aprendía a mirar los icebergs y a escuchar el canto de las ballenas. «Necesitaré años para metabolizar este tesoro», confiesa el escritor, que quiso compartir su experiencia en un coloquio que se llevó a cabo ayer en el Salón La Obrera de Ponferrada junto a la también periodista y escritora Noemí Sabugal.

Carrera pasó de ser pionero a compartir el viaje con científicos con una decena de expediciones a la espalda; de explorar lo desconocido a informarse vía Wikipedia y jubilar el morse; el Whatsapp manda. A pesar de las diferencias, el continente helado volvió a conquistarle como hizo la primera vez. Lo hizo a través de graptolitos, de pingüinos y de focas cangrejeras.

El periodista berciano ha compartido con los lectores de La Nueva Crónica su viaje y también ha realizado videoconferencias para ir desgranando los fines de la expedición a la que acompañaba y la manera de vivir bajo cero, todo ello apadrinado por la empresa Pharmadus.

Carrera cerrará el círculo antártico hoy con una charla con los alumnos del Colegio San Ignacio, con los que en enero tuvo una videoconferencia desde la Base Gabriel de Castilla, en Isla Decepción a los que trató de contagiar su pasión por la naturaleza en general, y el continente helado en particular.
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