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Un paso entre Asturias y León

Un paso entre Asturias y León

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Una vista excepcional del hayedo de Montegrande la Villa de Sub y las estribaciones de la Sierra del Sobia. | VICENTE GARCÍA Ampliar imagen Una vista excepcional del hayedo de Montegrande la Villa de Sub y las estribaciones de la Sierra del Sobia. | VICENTE GARCÍA
Vicente García | 08/11/2019 A A
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Un paso entre Asturias y León
La ruta de la semana Desde el hayedo de Montegrande hacía Torrestío por la Braña y la collada de las Navariegas
De nuevo en la comarca asturiana de Teverga, en el Parque Natural de las Ubiñas y la Mesa se propone una ruta diferente y lineal que pasa de la provincia asturiana a la leonesa.

En la ruta anteror de la cascada del Xiblu se anduvo por la PR AS 269 mientras que esta ruta es la PR AS 156. La ruta es lineal por lo que es necesario tener la infraestructura apropiada para el regreso.

El comienzo de la ruta puede ser similar al de la cascada del Xiblu pasando por el hayedo de Montegrande hasta el desvío señalizado tras el puente, desde donde se sigue a la derecha sin apenas ascender nada hasta que se llega a un desvío hacia la izquierda, desde donde comienza una fuerte ascensión que poco a poco va dejando atrás el bosque. También se puede comenzar la ruta el la localidad de la Fociella, desde donde se va a seguir las indicaciones del PR AS 156 hacia el punto común del entronque con el camino que después del cruce con la cascada va a comenzar a subir hacia unos invernales primero y más tarde deja el bosque para ver toda la panorámica del hayedo de Montegrande con la hermosa Villa de Sub encaramada en la montaña y detrás de ella las estribaciones de la sierra del Sueve, quedando por debajo el barranco de la Verde, por donde se despeña la cascada del Xiblu que en determinados momentos se puede ver en alguna de sus partes. El camino empedrado con buen firme en muchas partes de su recorrido va ganando altura con vistas excepcionales a los hayedos, a las cumbres tanto de la cabecera del valle como del fondo con la sierra del Sueve, mole de caliza que no se va a perder de vista en toda la ascensión.

El camino se va ciñendo al terreno y entra y sale en zonas de arbolado, siempre con el barranco de la Verde a la izquierda y el cauce con las cascadas cada vez más abajo según se va ganando terreno. Tras varias revueltas el camino se interna en otro hayedo que finaliza en una portillera entre acebos. Tras la portillera el valle se estrecha y poco después se abre, siendo necesario cruzar el arroyo para continuar ascendiendo entre verdes praderas, matorral y algunos serbales. El camino se ha tornado senda y va al lado de la cabecera del arroyo hasta que a la vuelta de un repecho se comienzan a ver las primeras construcciones que son de dos tipos: las cabañas y los corros, construcciones circulares, estas últimas que se complementan con las cabañas. En la braña pasta el ganado los cálidos días de verano, pues sus pastos son los últimos en agostarse y tiene dos partes, una abajo con un abrevadero y otra en la zona más alta, separadas por una fuerte pendiente. Hay algunas cabañas y corros en ruinas y otros se mantienen más ciudados, pero merece la pena haber llegado hasta este punto por la vista que desde aquí se contempla.

La parte superior de la braña está desbrozada y se sube cómodamente, sin sufrir el roce de las escobas, para salir a un camino que va hacia la collada de la izquierda que es la más directa para llegar a Torrestío. Un tramo pindio más adelante se llega al entronque con el camino que viene de la braña de Cuevas que se encuentra a la derecha para seguir subiendo hacia la collada de las Navariegas, a donde se llega, divisando un espactáculo extraordinario, con el pico Ferreirúa en primer término que no deja ver al fondo más que las cumbres de los Fontanes y Peña Ubiña, las cumbres leonesas de Babia y las asturianas de Somiedo, así como todas las montañas de Asturias que se vienen contemplando a lo largo de la ascensión.

Desde la collada se ve perfectamente el camino a seguir que baja en diagonal hacia el collado del Refuejo y luego desciende en dirección contraria haciendo una gran revuelta. Como en estos momentos está todo bien desbrozado y no hay nada de matorral, se puede bajar directamente sin dar tanta vuelta para tomar el ramal que viene desde el camino de la Mesa y va a ir al lado del arroyo Matamala que baja hacia Torrestío. Solamente hay que tomar ese camino por el valle de Matamala abajo y llegando a unas construcciones ganaderas, seguir el camino hacia la izquierda abandonando el valle para dar una revuelta y finalizar en la localidad de Torrestío donde se puede dar por terminada la ruta.
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