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Un desafío a la interpretación de la realidad

Un desafío a la interpretación de la realidad

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Tríptico de la entrada al museo que aparece en la exposición ‘Pórtico’. Ampliar imagen Tríptico de la entrada al museo que aparece en la exposición ‘Pórtico’.
L.N.C. | 13/09/2022 A A
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Un desafío a la interpretación de la realidad
Arte El pintor leonés Félix de la Concha inaugura la nueva temporada del Museo Lázaro Galdiano con la muestra ‘Pórtico’, donde experimenta con el espacio y el tiempo para establecer un diálogo entre la obra creada ‘in situ’ y la realidad, en un reto lleno de sutilezas para la mirada del espectador
«Mi concepto de la pintura es la interpretación de la luz. Habrá pintura mientras haya existencia». Bajo esta premisa del pintor Félix de la Concha (León, 1962), el Museo Lázaro Galdiano inaugura temporada con una exposición poco común que pretende establecer un diálogo múltiple entre la obra creada en el propio espacio que va a ser representado y la realidad. ‘Pórtico’ es, así, una muestra realizada ex profeso y compuesta por siete óleos sobre tabla y lienzo –entre ellas dos trípticos, además de varios bocetos–, que, pincelados por el artista en el interior y el exterior del museo antes de la pandemia, convivirán con las piezas de la colección única del Museo Lázaro Galdiano desde el 15 de septiembre hasta el 13 de noviembre.

Un relato pictórico que, al mismo tiempo, pretende confrontar la mirada contemporánea del artista y el público con el bagaje cultural anterior y la representación de la realidad desde la visión de otros pintores del pasado. De ahí que el Lázaro Galdiano sea el lugar idóneo para llevarla a cabo, según De la Concha.

La idea de esta exposición nació en 2019, cuando el Museo Lázaro Galdiano ofreció a Félix la posibilidad de establecer temporalmente su estudio en el Pórtico de Parque Florido para pintar los dos trípticos que se exhiben ahora en ese mismo espacio. Al inicio de aquel verano, una vez completados esos dos interiores, el artista pintó desde el jardín unas vistas exteriores que se expondrán en la Galería del Salón de Baile junto a los estudios y bocetos de los trípticos.

La atracción del artista por el Pórtico, antigua entrada principal del Palacio Parque Florido y situado en la fachada frente a la calle Claudio Coello, establece paralelamente una analogía en la trayectoria de De la Concha, que durante 2002 y 2003 realizó en Pittsburgh (EEUU) ‘A Contrarreloj, A Race Against Time’, un ambicioso proyecto sobre el pórtico de Clayton, la mansión de otro gran coleccionista: el magnate Henry Frick. Esta gran casa, ubicada en su ciudad natal, acoge ahora un museo –como sucede en Parque Florido–, donde se expuso ese proyecto en 2004.

Como un juego de espejos

Partiendo del entorno que habita o que le habita, dice Félix que en su mirada «siempre hay una meditación sobre el espacio y el tiempo»: «En mis obras trato de reflejar la experiencia de estar ahí, evolucionando con el paso de los días y con el lugar que transito. Pretendo crear también en el espectador la vivencia de entrar en mi mirada, ofreciendo a la vez contrapuntos y referentes sutiles, detalles para ser vistos desde ángulos distintos con el fin de que, desde la atención y la pausa, el público cree su propia visión», expresa. De ahí que haya sido descrito por los expertos como «pintor especializado en retratos», tras haber ilustrado a cientos de personas y personajes, o «retratista de paisajes», especialmente de entornos urbanos de España o los Estados Unidos, lugares donde más tiempo ha residido. Sus cuadros parecen retener «presagios de la realidad oculta, del inconsciente de las ciudades», como si contuvieran el retrato de alguien que hubiera abandonado esos espacios dejando en ellos «su remolino interior, aquello que uno se oculta a sí mismo», como se ha dicho de su obra.

El paisaje no es ajeno a la mirada del público sobre él. Por eso en este ‘Pórtico’ del Museo Lázaro Galdiano el espectador se encontrará «como en un juego de espejos», reflejando y fundiéndose la obra del artista con la realidad y viceversa, en un reto de la visión, la memoria y el tiempo. «Aunque parece fácil pintar lo que se ve, es un desafío a la interpretación de la realidad», afirma De la Concha. Una realidad que es «más amplia de lo que se puede reflejar en una superficie plana, por lo que el artista siempre está obligado a hacer su lectura», narra.

En un momento en el que la tecnología conquista todos los terrenos, Pórtico parece reivindicar la figura del pintor en una muestra que, según el artista, pretende ser, sobre todo, deleite. El Museo Lázaro Galdiano abre así esta temporada artística que espera que sea especial y llena de estímulos para el espectador, como afirma su directora, Begoña Torres.
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