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Un Carnaval sin antruejo no es un Carnaval

Un Carnaval sin antruejo no es un Carnaval

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Sergio Jorge | 28/02/2017 A A
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Un Carnaval sin antruejo no es un Carnaval
Carnaval El desfile con más tradición de todos los que hay en la capital reúne a cientos de personas mientras jurrus, mascaradas y zafarrones paseaban por las calles
No todos los días se ve a la Zafarronada Omañesa o los Zamarrones de Riaño por las calles de León. Tampoco a los antruejos de Velilla de la Reina, así como a los jurrus y los castrones de Alija del Infantado o la Mascarada de Invierno de La Cuesta de La Cabrera.

Y es que el desfile que este martes ha recorrido el centro de León recoge lo más tradicional de los carnavales de la provincia leonesa, para así poder disfrutar en la capital de lo mejor de los antruejos, entre los que también estaban los de Cimanes del Tejar, los de Carrizo de la Ribera o los del Bierzo, así como los de Santa Olaja de Eslonza. Han sido más de 300 personas las que han desfilado y las que han dado color a la ciudad por unas horas.

Por eso no es de extrañar que los leoneses no hayan querido perderse un desfile que se celebra por cuarto año consecutivo y que se ha convertido en la cita carnavalera con más sabor de cuantas se han celebrado estos días en la capital leonesa, que abre así sus puertas a las tradiciones de la provincia.

Y eso que durante todo el día había amenazado lluvia, lo que habría impedido disfrutar de estos seres de otros tiempos que siguen siendo tan atractivos como siempre, y que se han mantenido como se ha hecho toda la vida.

El entierro de la sardina


Si tradicionales son los antruejos, no lo es menos el entierro y la quema de la sardina, que como es tradicional marca el fin del Carnaval. Está previsto que este desfile, el más triste de cuantos se celebran en estas fechas precisamente porque cierra la fiesta más alegre y pagana de cuantas hay en el calendario festivo de la ciudad, se inicie este miércoles a las 20 horas en la plaza de Regla.

No faltarán a su cita las figuras del obispo, monaguillo y fiscal, así como la banda de música fúnebre y cortejo ciudadano de luto y las plañideras. La Zafarronada Omañesa de Riello acompañará al cadáver de la sardina hasta su trágico final, en la hoguera.

Después de la plaza de Regla, el cortejo fúnebre descenderá por la calle Ancha hasta la Plaza San Marcelo, para luego seguir por La Rúa, Fernández Cadórniga, plaza Don Gutierre, Zapaterías y plaza San Martín, para acabar en la Plaza Mayor, donde a las nueve de la noche está prevista la ‘Gran Hoguera de la Quema de la Sardina’. Previamente el particular obispo realizará su ‘responso’ de Cuaresma. La fiesta y, por tanto el Carnaval de 2017, finalizará con una sardinada popular en homenaje a la difunta.
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