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Turismo de sequía

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15/11/2017 A A
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Turismo de sequía
Bueno… Pues parece que ya se va acabando el verano, que este año se ha alargado más –mucho más– de lo previsto. Y, hombre… tiene sus cosas buenas, claro; pero… por las fechas en las que estamos, empezaba a ser ya preocupante, ¿no te parece?

Este verano ha sido seco. Muy seco. Y la falta de agua ha supuesto no pocos quebraderos de cabeza, sobre todo para quienes trabajan las tierras, que han ido viendo cómo, poco a poco, se iban arruinando las cosechas.

Por eso, cuando empiezan ahora a escaparse las primeras lluvias, cuando la nieve comienza a dejarse ver ya en nuestras montañas, respiramos con cierto alivio… Y sí, ya sé que hace falta mucha más agua pero… algo es algo, ¿no?

Mira que en León no es que escasee precisamente, pero esta vez la situación ha sido crítica. De hecho, no hay más que ver el estado de nuestros embalses, con cantidades de agua muy por debajo de lo que cabría esperar…

Cada año, con la llegada del verano comienza una nueva temporada de ‘turismo de sequía’, pues el descenso del nivel de los pantanos permite visitar tierras que en invierno se encuentran bajo el agua; lo que tiene un aliciente especial –ni qué decir tiene– cuando se dejan ver las ruinas de los pueblos que, décadas atrás, tuvieron que ser abandonados para la construcción de los embalses.

Y la extremada escasez de agua de este año ha propiciado que la duración de la temporada sea mucho mayor que de costumbre –de hecho, todavía no ha terminado– y que el número de ‘turistas de sequía’ sea altísimo. No hará ni tres meses que, un sábado por la tarde, estuve dando un paseo por el pantano de Luna, ‘visitando’ lo que queda de los antiguos pueblos de Miñera y de San Pedro de Luna; y te aseguro que allí había más de cien personas…

Es indescriptible lo que se siente al caminar por sus calles, al pasar por un puente –ahora cegado por el fango– o al entrar en lo que fuera una iglesia. Si no has pasado por allí y tienes ocasión, acércate, que aunque se esté acabando la temporada, todavía tienes tiempo.
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