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Tres colegios leoneses tienen implementadas prácticas restaurativas contra el acoso

Tres colegios leoneses tienen implementadas prácticas restaurativas contra el acoso

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El Colegio Marista San José fue pionero en la provincia en este proyecto. | L.N.C. Ampliar imagen El Colegio Marista San José fue pionero en la provincia en este proyecto. | L.N.C.
Víctor S. Vélez | 13/01/2019 A A
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Tres colegios leoneses tienen implementadas prácticas restaurativas contra el acoso
Educación El instituto de Veguellina de Órbigo y el Antonio García Bellido de Armunia se suman este año a Marista San José, pionero del modelo en la provincia
El Colegio Marista San José y los institutos Antonio García Bellido de Armunia y Río Órbigo de Veguellina de Órbigo son los tres centros educativos que tienen implementadas prácticas restaurativas para combatir el acoso escolar en la provincia de León. Un modelo que según la Consejería de Educación busca «prevenir, detectar y resolver las situaciones de conflicto para mejorar la convivencia y reforzar los vínculos afectivos entre las personas afectadas por estas situaciones».

El instituto de Veguellina y el García Bellido se han sumado así a un proyecto en el que Marista San José fue pionero en la provincia. En el conjunto autonómico son 27 los centros educativos, tres por provincia, que cuentan con prácticas restaurativas.

Recientemente se celebró en Valladolid un encuentro entre el director general de Política Educativa Escolar de la Junta de Castilla y León, Miguel Vega, y representantes de cada uno de los colegios e institutos adheridos al plan. Un profesor de Maristas, otro de García Bellido y otro de Río Órbigo acudieron a esta jornada de formación y sensibilización sobre el modelo de prácticas.

La jornada de trabajo en Valladolid contó con la participación del psicólogo y experto en este modelo Vicenç Rullán. El encuentro sirvió también para conocer las experiencias que ya están desarrollando los centros que iniciaron el modelo el pasado curso, como los Maristas en León, con el objetivo de que los docentes asistentes al acto conozcan los proyectos en marcha y puedan exponer propuestas concretas.

El Informe de la Convivencia Escolar en Castilla y León del curso 2017/2018 destaca que los centros educativos inmersos en este proyecto piloto expresan un «alto grado de satisfacción» con el trabajo desarrollado. Una opinión que comparte el director del Colegio Marista San José, Javier García Calleja, quien considera que «el modelo genera buen ambiente».

Proyecto piloto en Maristas

Maristas fue pionero por una propuesta de la Dirección Provincial de Educación, siendo el único centro concertado de Castilla y León en participar en el proyecto piloto al que ahora se suman IES Antonio García Bellido y IES Río Órbigo. Según explica García Calleja, el modelo viene de la justicia restaurativa y trata de «restaurar» la situación de normalidad anterior al conflicto. «Buscamos que quien haya cometido algún daño reflexione de sus actos y por sí mismo lo solucione con la otra parte», explica el director del centro concertado.

Las técnicas que se enseñan a los profesores suelen ir encaminadas a preguntar e indagar sobre lo sucedido, pero escuchando para recabar información sin acusar a ninguna parte. Por otra parte, según explican desde Marista San José, también se utiliza de manera preventiva lo que se conoce como ‘círculo restaurativo’ que se basa en mejorar la convivencia a través de una adecuada comunicación entre los alumnos.

Los centros adheridos a las prácticas restaurativas destacan el «concepto positivo de convivencia» que aporta. «Es muy difícil que en un colegio no existan conflictos, pero estos se deben solucionar por las vías de la convivencia», comenta el director de Maristas poniendo el foco más en la restauración que en el castigo.

Las prácticas restaurativas cuentan con un enfoque proactivo, donde prima la actuación colectiva, con proyectos de convivencia en los que participan y se implica todo el centro. Además, tienen otra vertiente reactiva dirigida a reparar el daño y a restaurar relaciones. La aplicación de este modelo abre la posibilidad de iniciar un sistema de lucha contra el acoso sobre el que articular la reeducación del alumnado acosador.
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