Publicidad
Toulouse 28 - Ademar 28: 'Esta vez el empate sí que sabe a oro'

Toulouse 28 - Ademar 28: 'Esta vez el empate sí que sabe a oro'

DEPORTES IR

El Ademar intenta blocar un lanzamiento durante el choque de este miércoles. | FRÉDERIC SPEZIALE Ampliar imagen El Ademar intenta blocar un lanzamiento durante el choque de este miércoles. | FRÉDERIC SPEZIALE
Jesús Coca Aguilera | 24/11/2020 A A
Imprimir
Toulouse 28 - Ademar 28: 'Esta vez el empate sí que sabe a oro'
Balonmano / Liga Europea Un blocaje de Semedo sobre la bocina permite a volver firmar tablas frente al conjunto francés a un Ademar que llegó a ir 4 arriba, se atascó contra el 5-1 y perdía de 2 a falta de 2 minutos
Otra vez, como en León, Ademar y Toulouse firmaron un empate (28-28). Pero esta vez, al contrario que en el Palacio donde los leoneses fallaron un penalti sobre la bocina, el punto sabe a oro. Porque se produjo con un blocaje sobre la bocina de Semedo, que sentenciaba un choque en el que los de Cadenas llegaron a ir cuatro arriba, se atascaron contra el 5-1 con un Ntanzi estelar en al avanzado y entraron dos abajo a los dos últimos minutos.

Todo después de otra primera parte absolutamente espectacular, igualada y sin que nadie cogiera ni siquiera dos goles de renta en los primeros 25 minutos, y con un tirón de los leoneses al final que les permitía irse tres arriba (14-17), su máxima diferencia, al descanso.

Lo hacían sobre todo brillando en ataque, donde un Lucin absolutamente desatado y que es el fiel reflejo de la resurrección leonesa superaba una otra vez a la defensa y se iba a vestuarios con seis goles. Pero también con Natan haciendo magia, Marchán sacando petróleo en forma de tantos, penaltis o exclusiones una y otra vez; y dos únicos peros: la falta de efectividad de los extremos y el ‘problemón’ que el Ademar tiene este año con los siete metros, con los dos lanzamientos fallados.

Eso en ataque, porque en defensa pese a que había algún desajuste y sobre todo las individualidades de Abdi les hacían daño, un Donlin de nuevo a buen nivel en el centro y un Pedro muy intenso en el segundo acompañaban el brillo bajo palos de un Khalifa que como si de una continuación del partido de Nava se tratara continuaba con su exhibición y carrusel de paradas.

De la máxima ventaja leonesa se pasó al 23-22 tras pasarse nueve minutos sin hacer gol el Ademar  Pintaba bien pero quedaba rematar la faena, aumentando aún más su diferencia el Ademar en el arranque de la segunda mitad. Intentaba romper el Toulouse la facilidad con la que los leoneses hacían gol sacando a Almeida bajo palos y yéndose a una defensa 5-1, pero aparecía la figura de Gonzalo Pérez. Puede tener una parte mala, pero la temporada del extremo es tan sensacional que en el global del encuentro siempre acaba estando bien. Cuatro goles en cuatro lanzamientos desde el extremo firmaba en apenas 12 minutos, permitiendo a los leoneses irse de cuatro (16-20).

Llegaron a tener incluso dos ataques los de Cadenas para haberse ido de cinco, pero de repente todo cambió. Como en Irún con el Bidasoa, hubo un momento en el que el ataque se quedó sin ideas. Ntanza, el joven jugador cedido hace apenas unos días por el PSG al Toulouse, cortocircuitaba desde el avanzado la ofensiva ademarista. Y llegaron las pérdidas, las contras rivales y con ello la remontada.

Nueve minutos que se hicieron eternos se pasó el Ademar sin marcar y lo aprovecharon los franceses para, con un parcial de 5-0, darle la vuelta al encuentro y ponerse por delante (23-22).

Entre el palo moral y el cansancio que ya se notaba de ser el cuarto partido en ocho días, con el 26-24 a falta de siete minutos el encuentro parecía tener claro color francés. Pero los leoneses nunca se rinden y tienes que matarles varias veces, porque siempre se levantan, y entraron a los cinco minuto finales con empate (26-26) tras un tanto de Jaime acompañado de exclusión y una contra culminada por Gonzalo.

Hacía mucho daño una exclusión de Semedo, aprovechada por el Toulouse para volver a irse de dos (28-26), pero Marchán forzaba una exclusión, Semedo convertía una penetración, Slavic hacía una buena intervención y, a falta de 33 segundos, el Ademar encontraba en el extremo a Jaime Fernández, que arreglaba un mal partido en un gran tramo final y ponía unas tablas (28-28) que ya no se romperían tras conseguir blocar Semedo el lanzamiento de Ayoub en el último segundo.
Volver arriba
Newsletter