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TIMSS

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OPINIóN IR

24/12/2020 A A
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TIMSS
Hace sólo dos semanas se ha publicado el informe ‘TIMSS’. Todos los años, a principios de diciembre, recibimos un estudio o análisis sobre nuestro sistema educativo comparado con el resto del mundo, que tiene como finalidad proporcionar datos fiables y oportunos sobre los logros de nuestros alumnos en comprensión lectora, matemáticas y ciencias, y, además, comparándolos con los de los estudiantes de otros países.

Tengo la impresión de que para la mayoría de los lectores el único informe conocido es Pisa, Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE que evalúa el desarrollo de las habilidades y conocimientos de los estudiantes de 15 años, cuarto de ESO, cada tres cursos y a través de tres pruebas: lectura, matemáticas y ciencias. Pero contamos con otros dos importantes informes y conocidísimos en todo el mundo, aunque en España apenas si son mencionados. Será porque estamos haciendo tanto el ridículo en el mundo en temas educativos que preferimos silenciarlos. Se trata de los informes PIRLS y TIMSS, cuyas pruebas son desarrolladas por la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) de los estudiantes estadounidenses en comparación con los de los estudiantes de otros países del mundo. PIRLS evalúa la comprensión lectora en un intervalo de cinco años. TIMSS es un informe que examina cada cuatro años el rendimiento en Matemáticas y Ciencias. Este estudio permite a los países comprobar el progreso en estas materias cuando los alumnos están en 4º de Educación Primaria y, cuatro años después, cuando esos mismos alumnos cursen 2º de ESO. España decidió aplicar TIMSS sólo en 4º de Educación Primaria, me imagino que la razón será porque en la ESO ya tenemos el Pisa.

Los datos de estos tres informes reafirman año tras año que nuestro sistema educativo es un desastre. No mejora y se halla en la cola de los países de nuestro entorno y muy lejos del nivel alcanzado por los países asiáticos punteros. Recibimos un buen batacazo en Ciencias y Matemáticas en el informe Pisa de diciembre del 19, en el que, además, nos expulsaron por comportamiento incorrecto en comprensión lectora. Somos los únicos expulsados de estos informes en el mundo. Sin tiempo para reaccionar y en plena pandemia, hace sólo quince días, nos ha llegado un nuevo estudio internacional sobre ciencias y matemáticas que pone de manifiesto que España va por detrás de la media de los países de la OCDE y de la Unión Europea. Se trata del ya mencionado informe TIMSS, que mide las competencias de los niños de 10 años, de 64 países, y que da a España una puntuación de ‘511’ puntos en Ciencias, por debajo de los 526 de media de la OCDE y de los 514 de la UE; y de ‘502’ en Matemáticas, también lejos de los 527 de la OCDE y de los 513 europeos. El verdadero problema es que apenas si contamos con alumnos excelentes, tan solo un 3% en Ciencias y un 4% en Matemáticas, y, sin embargo, nos sobran los alumnos con niveles muy bajos, 71% en Ciencias y 91% en Matemáticas. En Corea o Singapur los alumnos excelentes están en el 38%. Ha bajado el listón educativo a niveles increíbles y desaparecieron los genios o portentos de nuestras aulas.

En el TIMSS-2020 han participado más de 9.500 estudiantes de 4º de primaria de más de 500 centros españoles de las diferentes comunidades autónomas. Debemos tener en cuenta que un curso escolar equivale a unos ‘59 puntos’ del TIMSS. En Ciencias, los alumnos de Corea (588), Japón (562) y Finlandia (555) van un año por delante de los alumnos españoles (511). La brecha es aún mayor en Matemáticas, ya que los estudiantes coreanos (600), japoneses (593) e ingleses (556) superan a los españoles (502) en casi dos cursos, ‘y son niños de sólo 10 años’.

Pero es que aún hay algo más llamativo. El Estado español ha traspasado las competencias educativas a las comunidades autónomas con todas las responsabilidades que esto acarrea. Las diferencias autonómicas en el informe TIMSS son abismales y preocupantes. Nuestra comunidad, Castilla y León, ha obtenido los mejores resultados de España. Dentro de la mediocridad española, la comunidad educativa castellanoleonesa puede presumir de unos datos notables. En Ciencias con 535, nueve puntos por encima de la media de la OCDE, 31 puntos más que Cataluña y 55 puntos sobre Melilla. En Matemáticas aún hay más diferencia. Castilla y León, por encima de la media de la OCDE, y con 34 puntos más que Cataluña y 70 puntos más que Melilla. Esto traducido a cursos supone que los alumnos de Castilla y León sacan un curso a los últimos clasificados españoles y más de medio curso a los catalanes. ¡Enhorabuena! No debemos creérnoslo demasiado porque sólo somos los tuertos entre los ciegos.

Los datos hablan por sí solos. Creo que debemos dar las gracias al informe TIMSS-20 por situarnos en nuestra penosa realidad actual. Termino con una pregunta: ¿Alguien cree que la ley Celaá, blindada por la impenetrable barrera del ‘buenismo’ con titulaciones sin límites de suspensos, puede ayudarnos a salir de este socavón? O mejor, la pregunta de siempre ¿Alguien duda de la necesidad de un ‘pacto educativo’, sin egoísmos políticos de partido, para salir del pozo en el que nos estamos ahogando en el mundo de la educación española?

Ah, y por último, ¡FELIZ NOCHE BUENA a todos mis lectores en este año tan especial!
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