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Tiempo en blanco

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Un ejemplar de bisonte en uno de los parajes. | ALFONSO FERNÁNDEZ MANSO Ampliar imagen Un ejemplar de bisonte en uno de los parajes. | ALFONSO FERNÁNDEZ MANSO
Alfonso Fernández Manso / Óscar Fernández Manso | 10/08/2019 A A
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Tiempo en blanco
Salvaje América El libro que acompaña al viajero por el Parque Nacional del Gran Teton es 'Indian Creek, Un invierno a solas en la Naturaleza Salvaje' de Pete Fromm
De todos los colores del tiempo quizá el más sublime sea el blanco, el color del frio invierno. El 'tiempo en blanco' comienza con la lenta y silenciosa caída de los copos de nieve que tapizan pausadamente el paisaje. El 'tiempo en blanco' termina cuando la nieve se deshace, cuando se transforma de nuevo en agua transparente. En las grandes montañas el 'tiempo en blanco' es largo y frio pero a la vez luminoso. Sobrevivir en medio de la naturaleza salvaje en invierno es arriesgado y peligroso. Todo gran aventurero imagina tener un sueño en blanco. Sueña con pasar un largo ‘tiempo en blanco’ sólo en medio de la naturaleza salvaje.

El libro que acompaña al viajero en su periplo por el Parque Nacional del Gran Teton es 'Indian Creek, Un invierno a solas en la Naturaleza Salvaje'. Su autor, Pete Fromm, es una de las figuras internacionales más destacadas en el ámbito de la literatura de naturaleza, así como uno de los grandes prosistas actuales del Oeste americano. Fromm nos cuenta en su libro lo que supone vivir aislado durante los siete meses que dura el ‘tiempo en blanco’ en las altas montañas.

Pocos lugares en el mundo son tan espectaculares como el del Parque Nacional Grand Teton. Allí el 'tiempo en blanco' es largo, bello, inolvidable. La cordillera del Teton corresponde a una de las estribaciones orientales de las Montañas Rocosas, localizada en su mayor parte en el extremo noroccidental del estado de Wyoming. Por cierto, la cordillera lleva su nombre por 'Les Trois Tetons' (que significa, las 'Tres Tetas') el nombre que los primeros exploradores franceses dieron a sus tres picos más significativos y reconocibles. El punto culminante de la cordillera es el Grand Teton, una montaña que tiene 4.197 m de altura. El territorio del Parque Nacional está compuesto por un paisaje heterogéneo de montañas, valles, lagos, ríos y un siempre hermoso cielo. El Parque Nacional, junto con los bosques que rodean el gran espacio protegido del Gran Ecosistema de Yellowstone, conforma uno de las áreas del planeta de latitudes templadas más grandes que aún su medio natural se conserva intacto.

Que el Parque Nacional conserve estos grandes ecosistemas intactos no es una casualidad. Entre 1810 y 1840, la región atrajo a empresas de comercio de pieles que competían por el control del lucrativo comercio (hoy ilegal) de pieles de castor. Las expediciones del gobierno estadounidense a la región comenzaron en la mitad del siglo XIX como una rama de la exploración de Yellowstone. Los primeros colonos blancos se establecieron en Jackson Hole en la década de 1880. Los esfuerzos para preservar la región como Parque Nacional comenzaron en aquellos años del siglo XIX en los que la explotación irracional pudo haber acabado con estos territorios. La declaración del Parque Nacional en 1929 consiguió la protección de los principales picos de la Cordillera Teton hasta nuestros días.


"Una vez que los guardas forestales se marcharon, la pequeña tienda que habíamos montado me pareció aún más diminuta. Me quedé plantado delante de ella y un estremecimiento que achaqué a una ráfaga de viento me recorrió el cuello". Así empieza 'Indian Creek', con estremecimiento vinculado al ‘tiempo en blanco’ y a la soledad. "¿En serio iba a vivir allí a partir de ahora? ¿Sería aquél mi hogar durante los siguientes siete meses? ¿Durante todo el invierno? ¿Solo? Alcé la vista hacia las escarpadas y oscuras paredes del cañón que encajonaban el río y que ya cortaban el sol de media tarde. Más allá de aquellos muros de piedra y árboles sólo cabía esperar más parajes naturales. Estaba solo, en pleno corazón de la naturaleza".

Fromm será en la soledad del invierno montano ese legendario aprendiz de 'Mountain Men' que desde niño había deseado ser. En las primeras páginas de 'Indian Creek' cuenta cómo desde niño las historias de los hombres que recorrían el Gran Norte en busca de pieles y aventuras como el celebérrimo Jedemiah Johnson le habían deslumbrado. Quizá detrás de la irracional decisión de aceptar aquel trabajo que le llevó a pasar una larga temporada en los blancos, aislados y salvajes territorios del invierno estaba el poso de aquella lectura sobre los 'Mountain Men'.

Fromm pasó más de doscientos días en una tienda de campaña trabajando para el Servicio Forestal Americano como ‘guardián de salmones’. Su objetivo era lograr que dos millones y medio de huevos de salmón sobrevivieran al invierno. Fromm no sabía cocinar ni cazar, no tenía más nociones sobre supervivencia que alguna breve acampada veraniega y un puñado de lecturas casi olvidadas. ¡Pero aceptó el reto de hacerse un hombre en las montañas!. Y allí se quedó solo en su bosque, aislado a 60 kilómetros de la carretera más cercana. Bueno no tanto, le acompañaría en su ‘tiempo en blanco’ una cachorrilla de Husky Siberiano llamada Boone, una pila de comida y seis libros.

El Parque Nacional del Gran Teton es un ecosistema casi prístino. Todavía se pueden encontrar allí las mismas especies de flora y fauna que han existido desde tiempos prehistóricos. Existen más de 1.000 especies de plantas vasculares, docenas de especies de mamíferos, 300 especies de aves, más de una docena de especies de peces y algunas especies de reptiles y anfibios. Debido a varios cambios en el ecosistema, algunos de ellos de origen humano, se han hecho esfuerzos para incrementar la protección de algunas especies de peces autóctonos y del pino de corteza blanca cada vez más amenazado.

El Parque Nacional cuenta con numerosos lagos, incluyendo el Jackson Lake, de 24 kilómetros de largo, así como de ríos de diferentes longitudes y de la principal rama superior del río Snake. Aunque en estado de retroceso, una docena de glaciares pequeños persisten en las partes altas de los picos mayores de la cordillera. Algunas de las rocas del parque son las más antiguas encontradas en ningún parque nacional de Estados Unidos y se han datado en casi 2.700 millones de años. Por cierto, Fromm acabó trabajando como guarda forestal en el Parque Nacional. Los ‘tiempos en blanco’ del invierno lo llevaron a la escritura, y lo convirtieron en un afamado escritor.

Aunque el invierno sea una época de letargo en la naturaleza, ésta sigue ofreciéndonos todo un mundo de posibilidades para poder disfrutarla. ¿Fromm pasó un invierno realmente solo? Más bien pasó una solidad habitada. Estuvo a solas con sus salmones, con sus uapitíes, cuervos, pumas, linces, nutrias, mapaches, ratones, halcones, águilas, osos y coyotes. Pero sobre todo su soledad fue habitada por su fiel perra Boone. Aquellos siete meses le cambiaron la vida. La idealización de sus lecturas dieron paso al realismo, las leyendas antiguas a la extrema realidad. Las rutinas de Fromm estaban muy lejos de idea romántica de la naturaleza: el duro caminar por la nieve, los mortíferos resbalones, el frio y las hipotermias, el saqueo de provisiones por el vecindario animal.

Fromm almacenará toda esta vida salvaje en su interior, en su memoria. Después de aquel invierno ya jamás volverá a ser el de antes. Un profundo amor a lo salvaje recorrerá sus venas como recorren los salmones el cauce del río Selway en su camino al gran océano. Y como ellos soñará siempre con volver algún lejano día a Indian Creek, a aquel 'tiempo en blanco'.
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