Con la llegada de las altas temperaturas suele aumentar el consumo de azúcares que pueden encontrarse en helados, refrescos y algunas bebidas alcohólicas, lo que incrementa el riesgo de aparición de caries
Niños y ancianos son más vulnerables a la contaminación y existe un incremento de la mortalidad por enfermedades respiratorias crónicas entre las personas expuestas a la polución