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"Subir a Primera es el sueño que aún no cumplí. Luchamos todos los días por ello"

"Subir a Primera es el sueño que aún no cumplí. Luchamos todos los días por ello"

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José Fernández Nieto, presidente de la Ponferradina, en su despacho. | L.N.C. Ampliar imagen José Fernández Nieto, presidente de la Ponferradina, en su despacho. | L.N.C.
J. C. | 17/01/2020 A A
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"Subir a Primera es el sueño que aún no cumplí. Luchamos todos los días por ello"
Fútbol / Segunda División PARTE I | El presidente de la Ponferradina, José Fernández Nieto, hace balance de 20 años al frente de un club donde seguirá "mientras dure la pasión, el día que no aporte o haga bien me iré"
Cumple 20 años al frente de una Ponferradina a la que llegó por casualidad y cuando no entraba en su imaginación, y a la que ha llevado a las mejores cotas de su historia. Es su presidente José Fernández Nieto, Silvano, que analiza en La Nueva Crónica tanto lo que han dado de sí estas dos décadas en esta primera parte de la entrevista, como toda la actualidad deportiva y los posibles movimientos en la segunda que se publicará este sábado.

–20 años dirigiendo a la Deportiva. ¿Podías llegar a imaginarlo al entrar?
–Cuando empiezas un proyecto como este nunca miras a tantos años, pero lo hemos llevado bien, trabajando fuertemente por la Ponferradina que nos ha dado muchas alegrías. Lo hicimos de manera cariñosa y con una vocación muy grande, que es lo más importante.

–¿Por qué entras en su momento? ¿Te cuesta tomar la decisión?
–Sí, porque estaba volcado con un tema empresarial y familiar. Delfrido Pérez me llamó, yo no quería pero me convenció, me impliqué bastante porque si estoy en un proyecto me gusta hacerlo a tope, y cuando se marchó yo que era vicepresidente me quedé de presidente. Entrando así parecía impensable llegar hasta aquí, pero así fue.

«Delfrido Pérez me convenció para entrar, que yo no quería, pero si estoy en un proyecto me gusta implicarme a tope» –¿Costaba más compaginarlo con los negocios o la familia?
– Yo es que me acababa de casar y de tener los niños y de repente tuve más familia, que era la de la Deportiva y de la que me siento muy orgulloso, porque conmigo todo el mundo ha sido encantador. La verdad es que debo pedirles perdón porque les he robado un tiempo que era suyo para dedicárselo al club, pero también ellos están contentos y orgullosos porque son de la Deportiva a muerte y lo disfrutan día a día, así que ha compensado para todos.

–¿Ha superado la Ponferradina en estas dos décadas todas las expectativas que podías tener?
–Sí, la verdad es que nos ha ido bien. Tenemos que estar orgullosos porque llegamos a una meta muy importante que de aquella soñábamos y afortunadamente se cumplieron los sueños.

–¿Cuál es la mayor alegría que te has llevado en todos estos años?
–La mayor fue cuando pasamos la eliminatoria frente al Universidad Las Palmas. Después del sufrimiento durante la semana en aquella eliminatoria, que no teníamos entradas, que todos los aviones que habíamos fletado igual no podían ir... y además contra pronóstico, porque era impensable que pasáramos. Lo logramos y no te puedes imaginar cómo me sentí tras ello, era el mayor premio del mundo ya. Luego después, evidentemente la segunda o parecida, el primer ascenso a los 15 días ante el Alicante que fue el colofón.

«El peor momento fue el sufrimiento de los descensos. Te responsabilizas de todo, piensas que tuviste la culpa...» –¿Y el momento más duro?
–Hay varios y son los de un descenso. Es una tristeza y una pena que tienes contigo... el sufrimiento del día que bajas no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Te responsabilizas de todo, te parece que tú mismo tuviste la culpa, le das vueltas a los fallos... Cuando un equipo desciende pienso mucho mucho en el presidente, porque cuando hay un ascenso suben los jugadores, el entrenador... y en el descenso baja el presidente. Es un poco injusto el tema, es lógico y normal, pero es así. En el caso de la Ponferradina no me responsabilizó la afición, pero si eres una persona como yo que me gusta ser responsable pasas una noche terrible, aunque al día siguiente piensas que tienes que levantarlo y reflexionas ya sobre cómo hacerlo.

–¿Es más desagradecido el puesto de presidente que el de jugador o entrenador?
–El cargo de entrenador por ejemplo es un profesional que vive y cobra de eso, y sabe que hay una ley del fútbol que si los resultados van mal te vas a ir porque no vas a echar a todos los jugadores. El presidente es diferente, porque en mi caso por ejemplo no cobras, te cuesta, pero lo haces por pasión y amor a esos colores, luchas desinteresadamente sin tener ingreso económico. En cambio al entrenador le gustará la Ponferradina, pero si llega otro de más relevancia y le paga más, pues seguro que se va al otro.

–¿Qué jugador o entrenador que ha pasado por allí te marcó más?
–De todos los que se han portado bien con la Ponferradina tengo un grato recuerdo y me une una gran amistad. No quiero personalizar porque cometería un error, hay muchos muy singulares y que dejan grandes recuerdos. No los tenemos de aquel que se marchó como salen las ratas del barco, pero ellos se lo pierden y en general de más del 90% queda buen recuerdo: nos vemos por el campo, nos llaman, vienen a vernos a Ponferrada...

"Desde Malasia el presidente del Levante, con el que tenemos una maravillosa relación, organizó todo para que Ivi viniera aquí"  –Buenas relaciones por lo general con exjugadores y también con otros clubes, también los más rivales...
–Siempre llevamos una buenísima relación con casi todos los clubes con los que hemos competido u otros de Primera con los que no. Eso es bueno porque hace que a veces nos faciliten muchas cosas, ahora mismo Ivi López llega gracias al Levante, que se lo habían pedido más equipos y como teníamos unas maravillosas relaciones con el presidente, que pasa varios días en El Bierzo que desde que le traje le encanta, desde Malasia que es donde estaba organizó todo para que se viniera aquí.

–¿Cuál es el fichaje que más costó conseguir?
–El que más tiempo nos costó, en tiempo y en todo, fue el de Óscar de Paula, que luego resultó magnífico, nos dio muchos éxitos y además mantenemos relaciones, es un enamorado de la Ponferradina, sigue siendo socio... es un fenómeno.

–¿Ha cambiado más el club o José Fernández Nieto en este tiempo?
–Los dos nos hemos ido adaptando a los tiempos.

«El fichaje que más nos costó, en tiempo y en todo, fue el de De Paula, un fenómeno que salió magnífico y aún es socio» –¿Ha habido momentos en este trayecto en los que te arrepintieras de haber iniciado esta aventura?
–No, no me arrepiento de nada. Hay un equipo de trabajo muy bueno, un club magnífico, una afición extraordinaria que está donde vas llenándote de orgullo... Pasarán días malos pero no te puedes arrepentir, otra cosa es que cometieras errores, no uno sino muchísimos.

–¿Algún error en especial?
–Para qué vamos a recordarlos, lo importante es no volverlos a cometer. En el fútbol se equivoca el que toma las decisiones, el que no... acierta siempre.

–¿Hasta cuándo tienes cuerda para seguir al frente de la Ponferradina? ¿Tienes una fecha para dejarlo?
–No, mientras dure esa pasión... soy una persona bastante coherente conmigo mismo y el día que vea que no aporto nada o no le hago ningún bien, seré el primero en marcharme.

–¿Qué sueño te queda por cumplir?
–A quién no le gustaría subir a Primera División... darle eso a la afición sería la mayor alegría del mundo y luchamos por ello todos los días. Sabemos que es muy difícil, para la Ponferradina más porque es un club humilde y modesto, pero la primera vez que me pusieron un micrófono al llegar a presidente dije que quería tres cosas: sanear el club, que ya está saneado, tener un patrimonio, que lo conseguimos, y subir a Segunda, que también está logrado. Con lo cual quién sabe, ojalá, hay que luchar por ello y tener ilusiones en la vida.
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