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Sierra y Babia de Suso

Sierra y Babia de Suso

OPINIóN IR

10/09/2019 A A
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Sierra y Babia de Suso
Bajo la mirada a la charca, observo la rana tomando el sol, quieta sobre la caliza rodeada de agua, como si de una isla se tratara en el lago más grande, dónde se refleja la luna amarilla. Levanto la cabeza y se abre una ventana de inspiración y color que Manuel Sierra ha querido brindar a las paisanas y paisanos de Lago de Babia. Las paredes se engalanan de verdes, amarillos y azules, gobernados por una estrella roja y un pájaro ataviado con los colores de la libertad sin corona. Babia de Suso dormita entre el vacío de sus peñas y el silencio de sus piedras, solo molestas por la fuerza de las saxífragas que las atraviesa dejándolas heridas y hermosas como macetas naturales.

Los murales ya habitan en Lago de Babia, ahora hay que esperar que otras paredes se contagien y que otros transformadores de la luz sean testigos de la mina perdida y vendida. Y es esta una de las maneras, para que los espacios públicos de los pueblos babianos se puedan transformar y ser el escaparate y el museo abierto que el mundo no debe perderse, donde sea difícil separar el paisaje natural del paisaje pintado de esperanza. Así los viajeros tendrán un nuevo motivo para perderse y quedarse perplejos, a la vez que descubren valles y montes, bajo un manto estelar que ilumina la grandeza de la Babia reflejada en los murales barnizados del más grande de los pintores, un tal Sierra.

Perderse por Babia es encontrarse con uno mismo, recorrer sus espacios vacíos de pueblos dormidos y perdidos, es alejarse del ruido y los malos humos que las ciudades tienen en exceso. Perderse por Babia es volver a sentir la vida como la primavera altera la sangre y siendo egoísta no les daría este consejo de paisano, pero les recomiendo viajeras y viajeros, visitar Babia hasta para quedarse, porque pertenece a la Capital del Reino, porque pertenece a la España vaciada y calumniada por instituciones y políticos venidos a menos, que solo saben ganar protagonismo vociferando sin escrúpulos ni control, que la nueva capital debe estar al norte de Madrid.
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