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Senda de los romeros

Senda de los romeros

EL BIERZO IR

Ubicación de la ruta 'Por la Fragas del Sil, senda de los romeros' en Google Earth. Ampliar imagen Ubicación de la ruta 'Por la Fragas del Sil, senda de los romeros' en Google Earth.
Francisco A. Ferrero | 04/07/2021 A A
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Senda de los romeros
Rutas de Nueve a Una Ponferrada está situada en la confluencia de los ríos Sil y Boeza. Los ríos, antes de alcanzar la ciudad, tienen que atravesar unos cañones de consistencia rocosa conocidos como el granito de Montearenas, labrando unos profundos cañones que han favorecido la construcción de grandes presas e infraestructuras viarias para alcanzar la ciudad. En esta ruta veremos un horizonte industrial que convive armoniosamente con un paisaje natural
Esta ruta se desarrolla por el corazón industrial de la ciudad de Ponferrada. Un conjunto de obras, públicas y privadas, que propiciaron un extraordinario crecimiento de la ciudad, donde, en el periodo de 1940 a 1960, su población se multiplicó por cuatro.

Podremos ver, en el sentido de la marcha, hasta alcanzar el área del Bosque de los Recuerdos, en la inmediaciones del embalse de Bárcena, las siguientes obras e infraestructuras: Centrales térmicas de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (en adelante MSP) y de Compostilla I, hoy pertenecientes al conjunto de instalaciones de la Fundación Ciudad de la Energía, dependiente del Gobierno de España; más adelante el canal bajo del Bierzo, la presa y central de Fuente del Azufre y la acerera de Roldán; el recorrido nos adentra por debajo de los puentes de la carretera N-VI (Madrid-Coruña) y a continuación por el viaducto de celosía de hierro de la A6 hasta llegar a las antiguas minas de wolframio que ocupan ambas márgenes de la presa de Fuente del Azufre; se finaliza dando vistas a la presa de Bárcena y al poblado de Bárcena del Rosario, que se construyó expresamente para dar alojamiento al grueso de trabajadores que levantó la presa entre los años 1955 a 1959.

La central térmica de la MSP (actualmente convertida en la Fábrica de Luz, Museo de la Energía) comenzó su andadura en el año 1920 con una primera pequeña central con cerca de 1 MW de potencia que se consumía en los Talleres Generales, Fábrica de Briquetas y Lavaderos de la MSP. Más adelante, en 1930, se inauguró, al lado de la antigua, una nueva central con una potencia cercana a los 5 MW que alimentaba a la cementera Cosmos y a los autoconsumos de la propia MSP, dedicando el resto a verterlo a la red eléctrica nacional.

En 1951 sufrió otra ampliación hasta alcanzar una potencia cercana a los 13 MW. La central de la MSP dejó de prestar servicio en el año 1971. La instalación quedó sellada hasta hace pocos años, de ahí que, ante su buen estado de conservación, se convirtiera, con gran acierto, en el Museo de la Energía que es muy recomendable visitar.

No cabe duda de que la existencia de la central térmica de la MSP propició que el Instituto Nacional de Industria (conocido por sus siglas como INI) eligiera montar en sus alrededores la central térmica de Compostilla I, que llegó a alcanzar una potencia de 167 MW. La disponibilidad cercana de agua, combustible, red eléctrica de transporte y una demanda en continuo ascenso, fueron claves para fijar el asentamiento en las cercanías de Ponferrada, aprovechando la construcción del embalse de la Fuente del Azufre que conducía el agua a la central a través del canal bajo de Bierzo.

La central térmica de Compostilla I es inaugurada por Francisco Franco el 28 de julio de 1949; la explotación de los grupos de Compostilla I finaliza en el año 1976. De esta central sólo se conserva el edificio, habiéndose vendido todo el material de las calderas, turbo-alternadores y equipos auxiliares tras la finalización del servicio. Las instalaciones térmicas mencionadas están en las inmediacaciones de nuestro recorrido, ello justifica que se haya hecho el pequeño paréntesis histórico de los párrafos precedentes.

A medida que vamos ascendiendo el suelo está compuesto de pizarras mosqueadas que nos señalan que estamos pisando rocas de metamorfismo de contacto, aledañas al Plutón granítico de Montearenas en cuyo borde se asienta la presa de Fuente del Azufre y que veremos desde la altura. Se llama Fuente del Azufre a un pequeño manantial de aguas sulfurosas que mana a temperatura constante. El apelativo de la fuente dio nombre, posteriormente, a la presa y central de Fuente del Azufre que se ubica a sus alrededores.

La presa de Fuente del Azufre, propiedad de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, fue puesta en servicio en 1948 para dotar de agua de refrigeración a la antigua central Térmica de Compostilla I; también para la producción de energía hidroeléctrica en la pequeña central hidráulica de Fuente del Azufre (que tuvo su última producción en el año 1967), y para dotar de agua al canal bajo de Bierzo, con capacidad para el riego de 5.600 ha. Posteriormente, en 1964, se puso en servicio el Sistema Cornatel, con la construcción del canal de Cornatel, que deriva agua desde la misma presa hasta la central hidráulica de Cornatel.

La presa tiene 29 metros de altura y 38 metros de longitud de coronación y es capaz de embalsar, en la actualidad, algo más de un millón de metros cúbicos de agua. El agua embalsada ocupa prácticamente todo el cañón del Sil hasta la presa de Bárcena, situada a cerca de tres kilómetros. Hacia la mitad del vaso del embalse se incorporan, por su margen izquierda las aguas del río Boeza, que proceden de la presa de Montearenas, situada sobre las Fragas del Boeza, en la confluencia de este río con el Meruelo. Sobre la margen izquierda de la Fuente del Azufre y en el término municipal de Santo Tomás de a Ollas, se ubica la factoría acerera de Roldán S.A. (del grupo Acerinox), que cumplió en el año 2007 la cincuentena; pocas empresas pueden presumir de esta longevidad.

La empresa se constituyó el 11 de abril de 1957 con el objetivo de producir aceros de gran pureza. Llegados a este punto, ya podemos afirmar cómo unas industrias “llaman” a otras. La riqueza de la comarca de Bierzo en los recursos de agua, mineral de hierro y carbón, unido a su posición estratégica al borde la meseta castellana, favorecieron que, desde el primer momento, reuniera las condiciones naturales para favorecer su crecimiento industrial, aunque da la impresión de que esta perspectiva, tan evidente, se ha perdido en los albores del siglo XXI. Una vez rebasados los estribos del puente de la carretera N-VI (conocido como el viaducto de Fuente del Azufre, de 250 m de longitud y 69 de altura), interceptamos el camino que se practicó para edificar los pilares de la margen derecha del puente de celosía de la A-6.

Rebasado el puente, y tras poco más de doscientos metros, alcanzamos una gran escombrera minera laboreada durante la ‘fiebre del wólfram’. En el año 1942 se solicitaron quince registros de wólfram en la zona de Ponferrada, todos ellos en la formación granítica próxima a Santo Tomás de la Ollas, conocida geológicamente como el ‘granito de Montearenas’. Las explotaciones de scheelita de Montearenas aún siendo, en general, labores superficiales de rapiña, aportaron mucho beneficio a los explotadores dado el alto de precio del wolframio en el mercado durante la segunda guerra mundial, explotándose incluso los yacimientos con leyes muy bajas.
Cerca del final de recorrido ya se observa el muro de la presa de Bárcena y el ruido de fondo producido por el funcionamiento de la central de pie de presa.

También, en lo más alto, se puede divisar, bien urbanizado, el caserío del poblado de Posada del Santísimo Sacramento que sirvió para dar alojamiento a los trabajadores durante la construcción de la presa.

A la central y embalse de Fuente del Azufre, le siguió la puesta en servicio de la central hidráulica de Bárcena en 1959, que se alimenta de la gran presa adosada a sus espaldas.

La presa nació con la finalidad regular las importantes crecidas del río Sil, regar una superficie de alrededor de 7.500 ha mediante el canal alto del Bierzo, refrigerar la central térmica de Compostilla II (sustitutiva de la antigua central de Compostilla I, ubicada en los alrededores del embalse de Fuente del Azufre), y para producir energía eléctrica desde una central de pie de presa capaz de abastecer, sobradamente, todo el consumo eléctrico de la comarca del Bierzo.

La presa de Bárcena es de gravedad, con 109 metros de altura y 166 m de longitud de coronación, con una capacidad de embalse para 341 millones de metros cúbicos de agua. Fue la obra pública de mayor envergadura conocida en el Bierzo hasta entonces, lo que obligó a la construcción de los poblados nombrados como Bárcena del Rosario y Posada del Santísimo Sacramento, para alojar a los cientos de trabajadores; edificios dedicados en la actualidad a los talleres ocupacionales de Asprona Bierzo y a las oficinas de la Confederación Miño-Sil en Ponferrada.

La creación del embalse trajo consigo la inundación de dos pueblos situados en los márgenes del río: Posada del Río (situado sobre la margen izquierda a la altura de la mitad de la ‘panza’ del embalse) y Bárcena del río (ubicada sobre la ladera de la margen derecha, en las cercanías de la presa).

Para reocupar a los desplazados se edificaron los pueblos de nueva construcción de Posada del Bierzo, Bárcena del Caudillo (más tarde rebautizado a Bárcena del Bierzo) y la ampliación del poblado de Fuentesnuevas, para alojar al cerca de medio millar de vecinos. También obligó a hacer una nueva variante del ferrocarril minero comarcal Ponferrada-Villablino.

Debemos agradecer esta ruta a la Asociación de Romeros del pantano de Bárcena, nacida en el año 2009 con el objeto de mantener el recuerdo de la cultura y la memoria colectiva de los pueblos inundados por el embalse, así como la promoción turística de la zona para que no caiga en el olvido.
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