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Se quedó en farraspera

Se quedó en farraspera

OPINIóN IR

06/12/2020 A A
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Se quedó en farraspera
Parecía que había nevado pero no fue ni un amago, lo que anunciaban gran nevada se quedó en farraspera; con esta minucia casi no cuela cuando buscas disculpa para beber unos fervidos de vino caliente con azúcar. Y ya no te digo para decirle a los cantineros que preparen unas sopas de ajo calientes que con la que está cayendo habrá que aguantar sin ir para casa hasta que no quede otro remedio... Y los que le habíamos dado sebo a la pala para abrirse camino por la calleja, ¿qué hacemos? ¿Comemos el sebo con torreznos? Luego que no nos venga el facultativo con que tenemos colesterol, la culpa es del hombre del tiempo.

Que a esto le llamen nevada, cuánta farsantería hay en los telediarios. Nuestra memoria se retuerce.

Ya ni me planteé ante esta ridiculez con hacer lo que un inolvidable día me hizo mi abuela y que nunca olvidé, aquella primera nevada de la infancia, cuando me despertó al amanecer y me llevó a la ventana de la cocina, en la que ella se había levantado una hora antes para prenderla y que no tuviera frío. Aquella primera visión fue mágica, quedó en mi retina para siempre. Un enorme manto blanco, eterno hasta el horizonte, ni una sola mancha negra. Tan solo una pequeña mancha roja, como una gota de sangre, la de las plumas del pecho de un pájaro precioso y minúsculo, el petirrojo o pájaro de la nieve. A los pocos minutos bajaba una sombra, caminando despacio sobre la nieve, era la silueta de un hombre embozado en un mono azul, con la luz encendida del casco de la mina y una bufanda que no le dejaba ver ni un milímetro de su cara. Pero la abuela lo conoció, por los andares, explicó ella. «Es Adelino, el minero».

Y era él. Adelino iba a trabajar hasta Bardaya, en Matallana, a 17 kilómetros, que recorría y regresaba, como cada día. Con buen tiempo en bicicleta, con nieve andando.

Buen día para recordarlo, ahora que, por Santa Bárbara, con el fin de la mina nos quieren convencer de que no nos deben nada, que las cosas pasan... Más falsos que llamarle nevada a esto.
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