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Romero y festivo

Romero y festivo

OPINIóN IR

16/08/2021 A A
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Romero y festivo
La Crónica de León, nuestra vieja crónica en tiempos de su matrimonio de conveniencia con Diario 16, editaba a mediados de los noventa un libro titulado ‘León: romero y festivo’ para recoger en un volumen toda una enciclopedia de las celebraciones populares y fiestas que a lo largo del año se celebran –o se celebraban, que con esta historia que nos toca vivir ya no sabe uno cómo expresarse– en una provincia que aunque no somos tan jaraneros como los andaluces tenemos fiestas y tradiciones para llenar un libro.

Ahí están las más de doscientas páginas entregadas por fascículos coleccionables en cuadernillos de 8, supongo, porque yo de aquella con nueve o diez años no me encargaba en casa de los tocante a la prensa, en los que se cuenta con todo lujo de detalles que la provincia leonesa tiene fiestas y romerías de arriba a abajo y de izquierda a derecha en un mapa salpicado de celebraciones en cualquier página del calendario pero sobre todo en agosto.

Las celebraciones marianas del 15 de agosto son desde antiguo motivo para hacer fiesta en medio centenar de lugares de nuestra provincia como nos han enseñado los que nos precedieron. Y en esta nuestra tierra hay romerías que cuentan con varios siglos de historia y celebración ininterrumpida salvo casos de fuerza mayor como el virus este que lleva camino de dos años trastocando los planes a todo el mundo y que creo que ya va siendo hora de ir pasando página.

Estos días no se han celebrado fiestas, ferias y romerías en la mayoría de sitios que hasta el 2019 eran un hervidero de gente y, por qué no reconocerlo, una manera de ganar dinero para otros muchos que viven de esto y que es tan legítimo como otros tantos negocios. Y no voy a ser yo el que defienda al que aprovecha un cargo para organizar un programa de fiestas y, de paso llenar el bolsillo. Pero creo que va siendo hora de retomar la vida anterior a marzo del año pasado y que el que quiera vaya a las fiestas y quien prefiera quedarse en casa que se encierre y deje vivir a los demás. En eso consiste la libertad, pero el problema tal vez sea otro.

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