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¡Que venga don Arvicio!

¡Que venga don Arvicio!

OPINIóN IR

17/02/2019 A A
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¡Que venga don Arvicio!
Que ha decidido don Sánchez sin Panza (¡ay España en manos del mí Ramón!) que nos metemos otra vez en la maturranga y hay que escucharlos y vienen por los pueblos con los coches y los megáfonos y vuelta la burra al trigo.

- Ay María Chacha, que debe venir el circo que anda por ahí a Decauve anunciando quisió; decían las Macachuses.

- No mujer, anuncian un mitin para las elecciones.

- Uy, yo me meto para casa ¿Qué son los nacionales?

Ya le contamos que las cosas han cambiado mucho, que antes no ponían las caras de los candidatos en los cubos de la basura —la verdad, dan que pensar—, como mucho los pegaban en las paredes.

Y cuando iba de paseo con el patriarca de los filósofos, An Gelillo, que no era muy partidario, ya se me mosqueaba. Veía los carteles, se quedaba mirando y ya maliciaba.

- ¿Pero de qué cojones se ríen? ¿Tú no ves que sean del lado que sean se plantan ahí a reírse? Ya deben estar pensando en que se acabó agarrarse al trillo y que ordeñe Dios, si es que alguna vez ordeñaron.

Y es que para aquel entonces, con la moda de votar, se les veía muy contentos y venían a dar mítines —ahora ya hace que no— y la verdad es que caso no les hacíamos, pero te arreglaban una tarde. Una vez vinieron con la caravana de Alianza Popular y ¡menuda novedad! Venía doña María Dolores Otero, que entonces se conoce que era de las encabezadas, que decimos por aquí a los de alante, y hablaba muy deprisa; pero el que nos impresionó era un señor con capa, sombrero y bigote, que además de catedrático nos dijo que era noble y nos hablaba en latín. Se llamaba de otra manera pero se nos quedó como que se llamaba Don Arvicio: «Ítem más os asevero...», repetía una y otra vez mientras mirábamos sin cerrar la boca ni para masticar el chicle.

Caló hondo. Fue al bar de Sidoro a tomar café. Estaba fuerte y pidió con educación: «Un poco de leche, por favor».

- Ítem más, le voy a dar otro terrón de  azúcar.

Que vuelva don Arvicio... o nada. Por lo menos aprenderemos latín.
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