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Puerto de Vegarada: picos Huevo y Faro

Puerto de Vegarada: picos Huevo y Faro

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Ascenso hacia la portillina del Faro. | VICENTE GARCÍA Ampliar imagen Ascenso hacia la portillina del Faro. | VICENTE GARCÍA
Vicente García | 21/04/2017 A A
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Puerto de Vegarada: picos Huevo y Faro
La ruta de la semana Ascender a estas dos cumbres y hacer la ruta con nieve es lo más interesante en invierno
El puerto de Vegarada es uno de los lugares más interesantes en el norte de la provincia de León a la hora de encontrar montañas con altitudes superiores a los 2000 metros.

Además la carretera que une este puerto con Río Pinos, en la estación de esquí de San Isidro nos coloca justo debajo de otras montañas como la Peña del Oso o el pico de Fuentes de Invierno, ambos superiores a los 2000 metros de altitud. Además hay otros picos como el Mediodía, la Fitona y la Morala, que son también accesibles desde esta Puerto, así como otros que aún no llegando a estas altitudes, son interesantes.

De entre estos picos hay dos que sobresalen por su comodidad en la subida, aunque no estén exentos de problemas, pero se pueden hacer ambos con facilidad en la misma ruta. Nos referimos al Pico Huevo (2155 m) y a las Peñas del Faro (2112 metros)

Desarrollo de la ruta

Ascender a estas dos cumbres, y hacer la ruta con nieve es lo más interesante en invierno, aunque también más problemática, por lo que siempre será necesario llevar los crampones y el piolet por si acaso. Generalmente ya desde el puerto hay nieve desde el inicio de la ruta.

Se sale tomando un camino que asciende con rapidez, pero mantenido, lo que hace más llevadero el camino, que cruza varios arroyos y hay que tener en cuenta con la nieve por si se forman arcos en los que se pueda hundir una persona. Lo bueno de la nieve es que suele haber huella pues son muchos los montañeros que suelen ascender a estas cumbres, las más características de la zona.

Poco a poco se va ganando terreno hasta llegar a la vega, desde la que se ve perfectamente la Portillina del Faro.

Para llegar allí hay que cruzar una zona de nieve que a veces se encuentra helada, por ser cara norte y estar casi siempre en sombra. O más problemático aún, cuando hay una capa de hielo o nieve helada y encima otra de nieve virgen, que se va y puede provocar caídas o desprendimientos. Por ello conviene circular por esta zona de bastante pendiente, con mucho cuidado y atención. Se enfila hacia la Portillina y al llegar se ven ya las cumbres de Huevo y las Peñas del Faro así como la Morala al fondo.

Es necesario armarse de valor y continuar el ascenso, que resulta bastante fuerte, con pendiente pronunciada y que debido a las rachas de viento tiene tramos de nieve y otros de tierra, al final se llega a una loma, ya a los 2000 metros y desde allí se toma el camino del Huevo, donde se hace cumbre después de crestear un buen rato.

La vista desde el Huevo era fantástica. Hacia el norte se ve claramente la línea horizontal que muchos dicen que es el mar, pero que otros no se lo cree porque no ven ningún barco, al oeste se marcan bien las cumbres del Brañacaballo, Estorbín, Bolero y Cellón, a su izquierda el Macizo de Ubiña y también las Marías, la Barragana y las Peñas de Prado. La Fitona, la Morala y la Valerona, más cercanas, y ya al sur las cumbres del Mediodía, el Peñacorada, el Espiguete, con las Peñas Pintas, los Picos de Europa y los Mampodres, así como los montes de San Isidro, el Torres, Pico del Oso, La Cuerna, el Pico de las Fuentes de Invierno y el Faro, una cumbre de peñas enrevesadas entre la nieve.

Se baja el Huevo y se sube al Faro con facilidad, aunque hay que buscar las senda más adecuada entre las peñas.

Se baja cresteando hasta la collada que hay hacia el noroeste. El cambio a la vertiente norte es más complicado y hay fuerte desnivel y generalmente hielo, por lo que hay que tener muchísimo cuidado y cruzar con crampones, piolet y casco por lo que pueda pasar. Lo peor son unos veinte metros complicados, con una fuerte y peligrosa caída. Luego la pendiente se suaviza y si no hay hielo no es complicado bajar, aunque si la nieve es blanda, excesivamente blanda, implica que uno se hunda hasta la rodilla y más…

Se desciende hasta el fondo del valle tranquilamente hasta llegar a la carretera.

Este es, en pocas palabras, el relato de la ruta: no es excesivamente complicada si se sabe ver el camino, y la vista desde la cumbre es excelente.
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