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OPINIóN IR

08/06/2018 A A
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En la reunión del colegio, la profesora sugirió a los padres que intentásemos reforzar con algunos juegos sencillos ciertos conceptos de situación espacio-temporal en los niños, porque a muchos de ellos aún les costaba distinguir, por ejemplo, la izquierda de la derecha. Algo que debe ser bastante común en alumnos de tal tamaño, más aún teniendo en cuenta lo que eso mismo cuesta a muchos adultos con carrera, cargos públicos, títulos, másters, venga másters, posgrados y etcéteras.

Cuando no distingues bien la izquierda de la derecha -o aunque las distingas quieres ser tan ambidextro que los brazos se te hacen nudos-, pues pasan cosas. Cosas como, por ejemplo, que te cambie el Gobierno delante de las narices y te quedes como las vacas mirando al tren. Y para más ‘inri’, con los brazos enredados uno en el otro, que si miras a la izquierda te ves la mano derecha y al revés.

Además de cambiar el Gobierno, esta semana se ha conmemorado el Día Mundial del Medio Ambiente y yo lo celebré haciendo fotos a los montones de colillas que hay por todas partes en Ponferrada. Que fiestón. Mi nueva cruzada, desde que hace unas semanas, como ya conté en este mismo hueco, oí a unos extranjeros en una encuesta que lo único que no les gustaba del Camino de Santiago era que estaba lleno de colillas. Total, que llené el móvil de fotos asquerosas de montones de colillas en la puerta del colegio, justo al lado de los bancos de los juegos infantiles del parque de la Concordia (por cierto, en ninguno de los dos lugares se puede fumar y tienen papelera a diez metros), alrededor de varios bares (pese al esfuerzo inútil de muchos propietarios de poner cenicero al lado de la puerta) y en cada portal de cada edificio o tienda, porque, claro, cuesta mucho apagar el puñetero cigarro chupao y tirarlo en una papelera. Da gusto. Puaj.

Pues resulta que ya me he encontrado con apoyos a mi cruzada. Unidades y unidades de respaldos virales en mi Facebook y un cartel que tiene Prada ‘a Tope’ en su Palacio que dice: «No nos molesta que fumes, pero nos desagrada ver tu colilla tirada en el suelo...» Y como coincido con Prada en que nos desagrada lo mismo y Prada es un visionario, quizá me anime a ir con mi cruzada a proponerle alguna ley anti colillas o anti cerdos al nuevo gobierno, que es tan original.

Aunque ya sabemos que cuando los políticos se ponen originales, ¡ojo, cuidao! En el Bierzo últimamente les da por serlo y gastan bromas a la gente con cosas virales. Que risísima. Fue un tema de mucho debate del que podía dar yo aquí mi siempre innecesaria opinión. Pero lo cierto es que nadie me la ha pedido y encima se me acaban las líneas, así que, ya tal.
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