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Protagonistas en segundo plano

Protagonistas en segundo plano

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Representantes de diferentes profesiones y sectores del Hospital, junto a la fachada del centro en el que trabajan. | SAÚL ARÉN Ampliar imagen Representantes de diferentes profesiones y sectores del Hospital, junto a la fachada del centro en el que trabajan. | SAÚL ARÉN
Jesús Coca Aguilera | 31/05/2020 A A
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Protagonistas en segundo plano
Sanidad Telefonistas, trabajadores sociales y de admisión, celadores y personal de mantenimiento, seguridad, limpieza, cocina, informática y prevención jugaron un papel capital en el Hospital esta crisis
Sin la saturación de los peores momentos, pero todavía trabajando a pleno rendimiento y como equipo para afrontar la epidemia del coronavirus.

Así están en el Complejo Asistencial Universitario de León, donde la atención en los últimos meses ha estado centrada en los médicos, enfermeras y auxiliares que han batallado en primera línea contra el Covid-19, pero en el que ni mucho menos han estado solos.

Porque, para que todo funcionara, han sido muchos los protagonistas fuera de la atención directa al paciente que en un segundo plano han tenido que multiplicarse para hacer posible que el engranaje montado estuviera engrasado y fuera posible dar la mejor atención posible a todos los pacientes.

Es el caso de telefonistas, trabajadores sociales, servicio de admisión, celadores o personal de mantenimiento, seguridad, limpieza, cocina, técnicos de prevención e informática, que vieron multiplicadas sus funciones y responsabilidad, sobre todo en los momentos más críticos.

Así por ejemplo en el caso de las telefonistas, la Directora de Gestión Eva Santos explica que «con el Covid el paciente está solo en su habitación, sin el acompañamiento de sus seres queridos, por lo que las inquietudes de los familiares eran muy grandes y llamaban a centralita para pedir información. Además se cancelaron consultas, por lo que los pacientes demandaban información, y el número de llamadas recibidas se incrementaba, así como la necesidad de saber qué iba a pasar con sus tratamientos, pruebas y consultas».

Fuera de la atención directa al paciente fueron muchos los que en el Hospital tuvieron que multiplicarse ¿Y los trabajadores sociales? Fueron un «colectivo muy importante y clave en esa comunicación con los pacientes y con las familias, así como con residencias y otros organismos para resolver las incidencias diarias que se producían con los ingresos, las altas y los fallecimientos»; así como el servicio de admisión con «la gestión de las camas, los traslados de los pacientes a otros centros, así como la adecuación de admisión de urgencias para dar respuesta a la situación de crisis».

De este modo, desde la Dirección de Gestión también hacían hincapié en «la labor de los celadores, que jugaron un papel importantísimo en los diferentes cambios de circuitos que se produjeron» en el Hospital; así como del personal de limpieza, cocina o seguridad, que hizo «una labor excepcional en una situación complicada»; o del de mantenimiento, pues «toda esta situación conllevó una revisión de todas las instalaciones así que tuvieron una alta participación en esta crisis, tanto en la escalada como en la desescalada por la adecuación de las diferentes zonas».

También informática pasaba a ser un servicio «básico, porque todos los cambios de aparatos requerían instalar nuevos puntos de red, poner ordenadores en otros sitios... Además, como en algunas de las unidades administrativas se optó por el teletrabajo, se encargaron de facilitar esta opción a tanta gente como lo necesitaba».

«Con los servicios externos contratados se vivió como si fueran del centro, hubo una máxima implicación» Además también estaba el caso de los técnicos de prevención, «de gran relevancia para establecer qué EPIS utilizar en cada situación y realizar la formación en el uso de los mismos al personal»; de suministro y almacén «que vio incrementada su actividad logística de reparto de material, así como realizar la gestión de las numerosas donaciones que se realizaron»; o de lencería, «teniendo siempre preparada toda la ropa necesaria para las plantas, así como los uniformes para el personal».

«Estoy súper orgullosa de todas las unidades», reconoce Eva, incluido por supuesto todo el personal administrativo de la Dirección de Gestión que dirige, «realizando expedientes de emergencia que nunca se habían hecho y ahora fueron unos cuantos, adaptándose a la nueva normativa que iba saliendo en el BOE y en el Bocyl o tramitando las contrataciones de profesionales que se vieron incrementadas en un corto periodo de tiempo», no queriendo olvidarse de «la estrecha relación con los servicios externos contratados», como eran algunos de los anteriormente citados, y con los que se ha «vivido como si fueran trabajadores del centro, con la máxima implicación».

Y es que, alejados de los focos, son numerosos los que se han convertido en fundamentales. Muchos los que en el Hospital han contribuido a frenar la epidemia. Por ellos también fue durante el confinamiento ese multitudinario aplauso de las ocho de la tarde.
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