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Proezas cotidianas

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Larrea busca un balón dividido frente a Las Palmas. | LALIGA Ampliar imagen Larrea busca un balón dividido frente a Las Palmas. | LALIGA
| 08/12/2020 A A
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Proezas cotidianas
Opinión Por Alejandro Cardenal
En estos últimos estertores de 2020 –por favor, que acabe ya este sufrimiento– ando poniéndome al día en lo que a cultura audiovisual se refiere. Mi catálogo de pendientes es interminable, pero con Dora haciendo que salir a la calle sea misión imposible hasta para Miguel Bosé, esta última semana se ha reducido notablemente.

Después de devorar Reina Roja y Loba Negra y de terminar Modern Family por tercera vez –el vacío Dunphy solo se llena con más Dunphys–, me puse manos a la obra con ‘The Last Dance’, el documental sobre Michael Jordan que llevaba más de seis meses pululando por mi lista de recomendaciones.

Más allá del impacto que supone en ver con las gafas de 2020 a deportistas fugándose a casinos o fumando puros en el vestuario después de cada entrenamiento, dos cosas me quedaron claras: que para Michael todo terminaba volviéndose algo personal y que si se convirtió en el mejor de la historia fue por su capacidad de convertir en ordinario lo extraordinario.

Y en eso pensaba cuando miraba la clasificación esta mañana. Ver a la Deportiva séptima, acechando el ‘playoff’ de ascenso a Primera con un colchón de trece puntos con el descenso, es otra proeza que seguramente quede difuminada de nuevo cuando Sielva reaparezca y marque otro gol imposible o Yuri se meriende a defensas que hacían la comunión cuando el brasileño ya estaba sembrando el terror en las áreas de media España.

Porque analizar fríamente con quién se están codeando los bercianos da escalofríos. Por las 85 temporadas en Primera del Espanyol. O las 37 del Mallorca. O el brillante último lustro del Leganés, la lluvia de millones en Almería con la llegada de Al-Sheikh y la masa social de Sporting y Rayo.

No me malinterpreten, la Ponfe está donde está por méritos propios, supliendo con trabajo e ilusión el déficit de recursos que se sufre en el Bierzo, pero no debería ser su ‘hábitat’. Y lo que ha hecho en los últimos 15 años, desde el gol de Fran, es que jugar en Segunda o rondar los puestos de ‘playoff’ ya no sea algo anecdótico ni extraordinario.

Por suerte para todos, todavía falta mucho para su último baile.
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