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Precaución, amigo conductor

Precaución, amigo conductor

OPINIóN IR

15/11/2020 A A
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Precaución, amigo conductor
Era lo que cantaba Antonia Hernández Peralta, más conocida como Perlita de Huelva, a finales de los sesenta. Más de cincuenta años después, podemos seguir aplicándonoslo todos, con independencia del vehículo que conduzcamos. La precaución al volante, a diferencia de lo que muchos pueden pensar, no tiene nada que ver con conducir extremadamente lento e impedir la circulación al resto de vehículos, sino con la seguridad, tanto la propia como la del resto. Por ello, repito lo anteriormente dicho, esto hay que hacerlo independientemente de si llevamos una bicicleta, un todoterreno o un camión cisterna; de nosotros dependen los demás y nosotros dependemos de ellos.

Es evidente que las personas que conducen un vehículo de dos ruedas, ya sea moto o bicicleta, pueden perder más fácilmente la estabilidad y resultar heridas en caso de accidente y que, por esos mismos motivos, el resto hemos de tener cuidado con ellas en la carretera. Sin embargo, que sean más vulnerables en caso de colisión no les convierte en los reyes y reinas de la circulación, ya que también pueden causar peligros al resto, especialmente en el momento en que empiezan a serpentear entre vehículos.

No hace ni diez días cuando estuve a punto de tener un accidente por culpa de un motorista que decidió adelantar por la derecha a otros vehículos colándose en una vía de servicio a la que los demás accedemos casi sin velocidad y con muy poca visibilidad. Solo había sacado el morro del coche, iba muy despacio y tuve buenos reflejos para dar un volantazo y esquivarle. A él no le sucedió nada y, por suerte, yo solo choqué el tapacubos de plástico con un bordillo. Ambos resultamos ilesos, pero, a diferencia de él que siguió tan pancho, yo me quedé con el susto en el cuerpo durante un buen rato.

Por desgracia, todos hemos vivido este tipo de situaciones y, posiblemente, casi a diario. Jamás debemos olvidarnos de respetar y facilitar la conducción a quienes llevan un vehículo de dos ruedas, pero debe quedar claro que ser vulnerable no te da el poder de hacer lo que quieras y poner en peligro a otras personas. Precaución, sí, pero de todos y para todos.
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