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Piques y Piqués

Piques y Piqués

OPINIóN IR

14/06/2015 A A
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Piques y Piqués
Lo que debería haber sido una fiesta, lo fue a medias. Unos nacionalismos por aquí, un futbolista infantiloide por allá y unos profesionales de la intoxicación por todas partes, fueron los ingredientes que provocaron el sabor agridulce.

La selección española de fútbol pasó por aquí entre música de viento. Piqué tuvo la culpa. O eso dicen algunos. En mi humilde opinión, un caso de responsabilidad compartida que lamentablemente ha salpicado a León.

Esta no va a ser una columna en defensa del jugador catalán, ni tampoco de ataque a los leoneses que pitaron al barcelonista. Ni uno es tan inocente ni los otros son tan villanos. En el país del eterno enfrentamiento y los odios cainitas, lo ocurrido no deja de ser un ejemplo más de la ceremonia de la confusión en la que todo vale, ya sea mezclar churras con merinas o el mástil de una bandera con la tarima de un tal Kevin Roldán.

Dado que estamos ya en época de calores, me voy a mojar. ¿Debe un jugador de corazón independentista acudir a la llamada del combinado nacional español? La pregunta no tiene fácil respuesta, cierto es, pero yo echo en falta entre algunos futbolistas vascos y catalanes un mayor grado de honestidad. No hace falta ser Sherlock Holmes para adivinar que Piqué preferiría jugar con la selección catalana. Está a favor de la consulta separatista y se antoja que su voto sería para el ‘sí’. ¿Qué pasaría si se negara a jugar con España? Los hay que lo hicieron, aunque luego no trascendiera en los medios. La renuncia no es popular, pero sí valiente. La ambigüedad, en cambio, provoca recelos. Y del recelo a la pitada hay un paso, más cuando todavía resuenan los ecos de la final copera.

Dicho lo anterior, ojalá no hubiéramos escuchado los silbidos leoneses. Frente a los que utilizan sus pulmones contra el himno de España, nada mejor que una ración de hospitalidad para devolver el golpe. “Usted, catalán, se va a sentir en León como en casa”, podría haber sido el lema, porque esa es la mejor forma de desarmar agravios trasnochados en los que se basa buena parte del ideario independentista. ¿A un leonés le vas a hablar de agravios? Ay, Piqué, si yo te contara… Pero sobre todo me hubiera gustado que no se pitara al marido de Shakira para no dar satisfacción a los que malmeten un día sí y el otro también. España le ganó a Costa Rica, pero el partido del Reino de León pasará a la historia por ser la primera vez que un jugador de la selección recibe una monumental pitada de su propia afición.

Lástima.

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