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Pioneros contra el dolor ciático crónico

Pioneros contra el dolor ciático crónico

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L.N.C. | 01/08/2020 A A
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Pioneros contra el dolor ciático crónico
Sanidad El Hospital San Juan de Dios de León implantó, por primera vez en su historia, un neuroestimulador medular
El Hospital San Juan de Dios de León implantó, por primera vez en su historia, un neuroestimulador medular a una paciente con dolor ciático crónico. El objetivo de esta innovadora técnica quirúrgica es modificar la percepción del dolor que llega al cerebro a través de la estimulación de las raíces posteriores de la médula espinal. Unos electrodos en el espacio próximo a la columna vertebral de la paciente transmiten suaves impulsos eléctricos a sus estructuras nerviosas, lo que supone una alternativa eficaz al tratamiento convencional con fármacos.

En ese sentido, los médicos anestesistas Emilio Bronte y Alejandro Rabanal, de la Unidad del Dolor del Hospital San Juan de Dios, fueron los encargados de intervenir a la joven en un procedimiento que se lleva a cabo en dos tiempos. Tras un periodo de prueba favorable de tres semanas, en una segunda intervención se le implantará el neuromodulador definitivo, un dispositivo electrónico no mucho mayor que un reloj. “Es costoso y hay que asegurar que funciona”, explicó Rabanal.

Al respecto, una de las ventajas de esta técnica es que ayuda a los pacientes que sufren dolor crónico a reducir la medicación, incluso a retirarla completamente si el dolor desaparece, lo que supone evitar los efectos secundarios de algunos tratamientos farmacológicos. La neuromodulación está especialmente indicada cuando el dolor es de tipo neuropático y lleva afectando a la espalda, cuello, brazos o piernas durante más de seis meses.

En esa línea, los responsables de la intervención recalcaron que “el dolor crónico y recurrente debe considerarse como una enfermedad en sí misma y no como un síntoma”, cuando deja de cumplir la función defensiva de advertir de algún peligro en el organismo para convertirse en un problema. La Sociedad Española del Dolor (SED) calcula que un 11 por ciento de la población española sufre dolores persistentes.
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