Paraíso natural

CONTRAPORTADA | Por Agustín Berrueta

Agustín Berrueta
23/07/2021
 Actualizado a 10/09/2021
contraportada-23721.jpg
contraportada-23721.jpg
En un año normal hubiera ido varias veces a Asturias, pero por culpa de los cierres perimetrales no había vuelto desde el verano anterior. Tantos meses sin ver ni oler el mar, sin comer fritos de pixín ni fabes con almejes, sin probar la sidra en su lado natural del puertu y sin escuchar cagamentos en el chigre me habían vuelto a generar el síndrome del currante que pasa once meses entre cuatro paredes soñando con las vacaciones anuales.

Pero por fin llegó el día en que, con unos amigos, crucé el túnel del Negrón. Aunque en la parte leonesa lucía el sol, cuando salimos del túnel nos vimos envueltos en una espesa niebla por los cuatro costados. Me acordé de otra vez en que un amigo y yo fuimos a Asturias en pleno verano. Salimos de León con un sol abrasador pero al llegar a Pajares nos esperaba el consabido velo de niebla.Paramos a tomar un café en el Mesón Quico y en eso llegó un camionero que venía de Asturias. El dueño del mesón le preguntó qué tal día hacía en Oviedo y el camionero contestó sin dudarlo:

-Fai un día guapu. Nun sé si saldrá el sol, pero fai un día guapu, guapu, guapu.

Efectivamente, en aquella ocasión no vimos el sol ni de rebote, pero fue un día guapu, al menos para mí, que iba a Sama a ver a la chica que me traía loco y que, en medio de la negrura de la cuenca minera, me parecía que refulgía más que cien soles.

Esta vez los motivos que nos llevaban eran los mencionados al principio, pero esperábamos también dar un paseo por la playa y meter los piesinos en el agua. Cuando nos vimos rodeados por la niebla, les dije a mis amigos: «T’á pa abrir», que era la frase preferida de otro paisano de la cuenca (yo jugaba con ventaja porque antes de salir de casa había consultado la webcam de varias playas). Y abrió; en la costa tuvimos sol y playa, fabes y pixín y sidra a esgaya. No escuchamos cagamentos pero, a cambio, posaron para nosotros unas vacas roxias, guapas y limpísimas. Si hay reencarnación yo lo tengo claro: me pido ser xiatu asturianu, cagunmimantu.

Otras contraportadas de Agustín Berrueta:


Lo más leído