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Las nietas digitales de Omaña y Luna

Las nietas digitales de Omaña y Luna

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Ical | 18/10/2020 A A
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Las nietas digitales de Omaña y Luna
Provincia Nace el proyecto Recadosrurales.com, que ofrece recados a domicilio, trámites por internet, gestiones administrativas y servicios de abogacía a los habitantes de la Reserva de la Biosfera
Cristina Mayo es asturiana de nacimiento, pero sus padres tienen una casa en La Magdalena desde hace 25 años. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, con experiencia en marketing y banca de particulares, ha trabajado en diferentes partes del mundo, como Inglaterra, Murcia o Barcelona, donde vivió varios años. Sin embargo, hace nueve años, cuando falleció su padre se trasladó a La Magdalena, desde donde teletrabajó durante los últimos seis años con una agencia de Madrid.

A raíz de la experiencia en el pueblo, se ha dado cuenta de las necesidades de la gente. “Llevo aquí ocho años y todo este tiempo he estado haciéndoles a amigos y vecinos todas las cosas que vamos a hacer ahora, comprándoles cosas, aprovechando que iba a León para hacerles recados, ayudándoles a manejar internet...”, explica, al tiempo que reconoce encontrarse “muy a gusto en el pueblo” y no querer volver a la ciudad, a pesar de que “cada vez falten más servicios”.

Para ello, encontró en su camino a Sara Velasco, abogada y profesora colaboradora en la Universidad Abierta de Cataluña. Nacida en Valladolid, ha vivido en Inglaterra, Italia y once años en Barcelona, donde conoció a Cristina Mayo a través de amigos en común. Tras visitar a su amiga, compartió con ella la percepción de “las necesidades que existen” y decidieron aunar ideas conjuntas hasta dar paso al nacimiento de Recadosrurales.com.

El proyecto cuenta con una oficina física ubicada en La Magdalena, que inicialmente abrirá de lunes a jueves de 10 a 14 y de 16 a 18 horas y los viernes con cita previa, y que pretende cubrir las necesidades de todos los pueblos que componen los seis ayuntamientos que conforman la Reserva de la Biosfera de Omaña y Luna.

Servicios


Un proyecto que, por una parte, pretende cubrir la labor social que requiere “la gente que vive sola en los pueblos o es mayor y no puede desplazarse a León ni siquiera a hacer la compra”, para ir a verles y saber qué necesitan, pero también “atender las necesidades de la gente que vive en los pueblos, que no tienen servicios, porque están cerrando sucursales bancarias, hasta farmacias”.

Para ello, se fijaron en el modo de las empresas de recadería que trabajan en las grandes ciudades para hacer sentir el “yo estoy cuando tú no estás” y a ello decidieron sumar “todo lo que podemos hacer por ellos, desde gestoría, asesoría jurídica y otros trámites, hasta ayudar a la gente a enviar un email” en “un amplio abanico” que ofrecerá también servicios como “hacerte la compra, llevarte un medicamento o visitarte para ver qué tal estás”.

De igual manera, ofrecerán ayuda “a la hora de hacer cualquier trámite a través de internet”, ya que, según reconoce Sara, “la brecha digital es real, pero no solo en el mundo rural sino también en la ciudad, porque hay una cierta parte de la población que está fuera de esto, lo que generará una desigualdad terrible”.

Cristina ahonda en esta cuestión y asegura que lo que ambas pretenden es “ser las nietas digitales de la gente”, ya que “cuando necesitan algo acaban llamando a sus hijos o nietos para que les ayuden”, así que “si necesitas una carretilla nueva, llámame, te la pido y te llegará a tu casa”. Con ello, quieren demostrar que “hay formas de que la vida en el medio rural sea fácil”.

Por todo esto, hasta el momento han recibido críticas “muy positivas” de gente que les ha trasladado que han ideado algo “muy necesario”, particularmente en estos momentos de pandemia. “Me da rabia porque el proyecto lo teníamos ideado antes de que llegase el COVID-19, pensábamos abrir en marzo, por lo que aunque ahora parezca una oportunidad, es un proyecto que en el que llevábamos muchos meses trabajando”, explican Cristina y Sara.

Por el momento, se encargarán entre ambas de llevar adelante Recadosrurales.com, de manera que “se compaginarán para estar una en la oficina y otra hacer las rutas” aunque “ojalá con el tiempo podamos tener a alguien más y generar empleo a largo plazo, sería maravilloso”.

Funcionamiento


A efectos prácticos. Un vecino de la Reserva de la Biosfera de Omaña y Luna necesita los servicios de Recadosrurales.com. ¿Qué tiene que hacer? Sus gerentes lo explican de manera de muy sencilla. Por una parte, si alguien necesita algo puntual puede llamar y ellas harán la gestión.

Sin embargo, por otro lado, han ideado un sistema de afiliados, con una cuota fija al mes, “una básica y otra más completa, aunque también se harán otras personalizadas, todas muy baratas para que todo el mundo las pueda asumir”, que incluyen “una serie de servicios, desde una compra o el pago de un recibo al mes a consultas jurídicas o la declaración de la renta”, con el beneficio de que “se ahorrarán todo el gasto de desplazamiento y kilometraje”, ya que de lo contrario se cobrará igual que en cualquier empresa de recadería.
“Al ser socio tendremos todos tus datos digitalizados, toda tu información y tu permiso para cargarte algo en cuenta, así que habrá muchos trámites para los que no tendrás que moverte de tu casa, yo te lo haré solo con que me llames o me mandes un Whatsapp diciéndome qué necesitas”, detallan.

A todo ello, se suma la intención de ayudar a los usuarios con el uso de internet “para enseñarles a hacer algunas cosas como por ejemplo tener la clave PIN, algo súper sencillo con lo que vas a evitar cualquier desplazamiento”, pero que “si no se les enseña a familiarizarse con ello nunca podrán evitarse un montón de quebraderos de cabeza”.

Emprendimiento en el medio rural


“No es fácil emprender en ningún sitio y con la que está cayendo aún menos”, pone de relieve Sara Velasco, para quien “todo es una cuestión de tener ganas”, aunque “tiene sus complejidades y riesgos”.

Sara reconoce que “igual en una ciudad tienes más ayuda y tendrás mucho más público”, en el medio rural “hay mucha menos población y es difícil llegar a ellos, porque tienen sus particularidades”, pero por otro lado “el boca a boca funciona mucho más que en la ciudad”.

Para Cristina Mayo, “lo más difícil de emprender en el medio rural es darte a conocer en cada pueblo” en un momento en el que “aunque todo se mueva por Whatsapp, por internet o por redes sociales, aquí no todo el mundo lo tiene”.

“Es difícil, pero no por eso vamos a dejar de intentarlo, solo es otra forma de hacer las cosas”, concluyen las creadoras de Recadosrurales.com.
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