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Non tabes allí

Non tabes allí

OPINIóN IR

11/10/2021 A A
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Non tabes allí
Según nuestro don Antonio Gamoneda: «No se escribe la vida, se vive la escritura». Lo dijo el otro día en Madrid antes de que lo llevaran los amigos en silla de ruedas hasta el hotel. Y, aunque el cronista no estaba allí, porque el mar lo tiene uncido a su yugo intentando ambos arar el otoño y hacer surcos para sembrar un día la añoranza y verla florecer aunque sea, también, sentado en una silla de ruedas, sí que pudo sentirse identificado con alguien con el que se ha sentido siempre vecino en la poesía: hermano fraternal.

Cada día llegan noticias de actos culturales y acontecimientos en la tierra, a los que uno no puede asistir, y viene a la memoria aquella canción asturiana: «Non tabes allí non tabes; non tabes allí, no, no; non tabes allí, non tabes; non tabes, que estaba yo». Tampoco estaba cuando la ministra portavoz dijo: «Lo urgente es actuar sobre la emergencia para sofocar la situación» porque de haber estado hubiera podido exclamar: ¡¡¡Mandeee!!!

El exilio, sin embargo, permite otros encuentros; así el de nuestro Amancio Prada en Santa Coloma de Gramanet, o «mismamente» el libro del amigo del alma Francisco Álvarez Velasco: «Tierra de amor y mar» editado por EOLAS en el cual se puede leer: «Tu piel, mapa de olvido / donde busco las islas, / los largos meridianos, / el sudor de los trópicos, / el ecuador ardiente /….Tu piel tibia en la noche / para amansar mis manos». Tal vez, y contradiciendo al que dijo: «se canta la que se pierde» lo cierto es que: «Se calla lo que se siente; se canta lo que se olvida».

Habrá que buscar la traducción de Saint John Perse hecha por Alexandra Domínguez y nuestro Juan Carlos Mestre, en Galaxia Gutemberg, para comprobar a qué vienen a atenerse. Mientras tanto, seguiremos esquivando la silla de ruedas y cantando en asturiano, que es más dulce. «Non tabes allí, no tabes no, no; non tabes allí, que allí taba yo». Y dándole vueltas al ‘caletre’ para contradecir a otro poeta. ¿Se canta lo que se pierde? ¿Se vive la escritura? Tal vez Amancio nos diría: «Se canta lo que se escribe».

Entretanto, busquemos el libro de ‘nuestro’ Rodríguez Zapatero, expresidente, sobre Borges, titulado: ‘No voy a traicionar a Borges’ (Ed. Huso) a pesar de su infumable y grandilocuente advertencia declaratoria: «No hay nada como la palabra hecha arquitectura». (Entrevista en Zenda 30.9.21) Y es que, de verdad, no hay nada como cantar en la distancia: «Non tabes allí, non tabes, no, no; non tabes allí, que allí taba yo».
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