Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

No te despiste la bandera

No te despiste la bandera

A LA CONTRA IR

Ampliar imagen
| 13/06/2019 A A
Imprimir
No te despiste la bandera
Que no te despiste la bandera, la noticia, la imagen, la historia, el recuerdo y el color está detrás, es azul viejo, que por cierto sólo es un color, tampoco caigas en la trampa de querer interpretar los colores. Como las banderas.

Últimamente nos entretienen en exceso con las banderas, los banderines o los lazos.

Últimamente nos entretienen en exceso con los colores de las banderas, los banderines y los lazos.

Últimamente nos entretienen en exceso... sin más. Y cuando te entretienen con algo menor es que nos esconden algo mayor. Hemos hecho de las banderas unas Pantojas que en vez de en la cárcel está en una isla; hemos hecho de los lazos una batalla en la que el telediario y los magacines pasan horas y horas debatiendo sobre dónde se van a sentar sus señorías en los cuatro años que dura el banquete. ¿No se les ha casado ningún hijo o ellos mismos? Pues que llamen al del restaurante y lo arregla en un minuto, los coloca como mandan los cánones y que nos dejen en paz con sus juegos que sólo esconden que quieren que se les vea en lo que llaman el tiro de cámara; es decir, quieren salir en la tele. Hacen bien, porque verlos en la tribuna defendiendo a la tierra que les paga lo vamos a tener difícil.

A ver si llegan nuevos colores, como ocurrió hace décadas cuando las gentes se cansaron de aquellos años tan grises y oscuros y se lanzaron a pintar puertas y ventanas, aleros y portones, y hasta la bola del picaporte, de llamativos azules, verdes chillones, rojos desafiantes o blancos del sur...

Qué más da, sólo era la rebeldía del cansancio de viejos colores tristes e iguales, como las banderas.
Volver arriba
Newsletter