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No son de los nuestros

No son de los nuestros

OPINIóN IR

08/04/2021 A A
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No son de los nuestros
Quien no tiene motivos se busca una causa. Es algo así como otro «escudo social», por darle uso al eufemismo gubernamental. Cuando todavía se salía de noche y había bares donde ponían copas y se bailaba igual un pasodoble o una bachata los grupos de divorciadas y divorciados, ahí no hay discriminaciones, piropeaban a los jóvenes tardíos con una desvergüenza que consideraban ganada por los años y los fracasos. Justificaban el juego en una condición de divorciado convertida en su manera de enfrentarse al mundo. Me recordó aquella ausencia de empatía la visita que hicimos a una protectora de animales. Acudimos ilusionados con la decisión meditada de ofrecer un hogar a alguno de esos cachorros abandonados. Encontramos personas consumidas en los estereotipos y en la presunción de culpabilidad para quien ose acercarse a su territorio, a su santuario animal del que se han proclamado sacerdotes. Su animalismo es su rebeldía.

En dos preguntas y cuatro miradas displicentes midieron nuestra disponibilidad, responsabilidad, capacidad y amor por los animales. No nos dijeron que no a nada pero tampoco hizo falta. Mi novia y yo nos sentimos intrusos en una misa mormona o intentando seguir la conversación de un club de ajedrez. «No son de los nuestros», se leía perfectamente en sus sonrisas cínicas, las mismas con las que después exigen solidaridad urgente en Instagram. Su causa y su bandera es que la sociedad es injusta con los animales que acogen, que los maltrata de manera despiadada. Hasta aquí puedo estar de acuerdo. Pero se equivocan en su empeño de señalar a toda la sociedad, todos menos ellos. Si no estás en su secta tu compromiso no sirve. Y uno empieza a estar cansado de tener que dejar que le definan y asumir que no sirve mi feminismo, ecologismo, patriotismo, progresismo, autonomismo o agnosticismo porque no cabe en sus patrias únicas y totalitarias vaciadas de motivos. Bastante cuesta conseguir ser uno mismo.
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