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"Mis canciones no se ajustan a la moda y son difíciles de clasificar"

"Mis canciones no se ajustan a la moda y son difíciles de clasificar"

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El músico británico Peter Perret comparte este sábado escenario con The Tranzmitors y Hoodoo Gurus. | ABC.ES Ampliar imagen El músico británico Peter Perret comparte este sábado escenario con The Tranzmitors y Hoodoo Gurus. | ABC.ES
Carlos del Riego | 07/12/2019 A A
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"Mis canciones no se ajustan a la moda y son difíciles de clasificar"
Música Peter Perret, el alma de Only Ones, es la estrella de la jornada del sábado del Purple Weekend con su esperada actuación en el Palacio de Exposiciones
Son The Only Ones un grupo de culto, maldito si se quiere. Sólo publicaron tres elepés, todos ellos magníficos, pero es el primero (homónimo, 1978) el que ha quedado para los anales. Y dentro de él, el evocador, emocionante y elegante ‘Another girl, another planet’ (aunque aquel álbum contiene muchas otras piezas gloriosas), uno de esos temas que siempre permanecen y que inevitablemente mueven a la emoción a todo el que entonces estaba interesado por este negocio del rock & roll. La presencia en el Purple Weekend 2019 de Peter Perret, quien fuera cantante, guitarrista y compositor de aquella banda, no puede ser más acertada.

Aunque quien toca esta noche en el Palacio de Exposiciones es Peter Perret (junto a los también emblemáticos Hoodoo Gurus y los canadienses The Tranzmitors) y no The Only Ones, es inevitable recordar aquellas fabulosas canciones de su primer Lp. Perret es el autor de casi todos los temas que publicó aquel grupo; encuadrados dentro de la ‘new wave’, su propuesta no se quedaba ahí, en la tendencia del momento, sino que en sus canciones conviven (sobre todo en el primer disco) desde el jazz hasta la sicodelia, con lo que bien puede decirse que The Only Ones eran algo verdaderamente único.

El autor de maravillas como la mencionada ‘Another girl, another planet’, ‘Creature of doom’ o ‘City of fun’, echa un vistazo a aquellos días de finales de los años setenta: «Recuerdo que el mundo parecía ser un lugar muy emocionante, lleno de optimismo para el futuro. Aunque siempre conservé una buena cantidad de cinismo, las canciones transmitían una sensación de asombro y exploración infinita».

¿Y por qué aquellas melodías mantienen el encanto cuatro décadas después? Peter afirma: «Tal vez todavía entusiasman a las personas después de 40 años porque son excelentes canciones y atemporales en su enfoque. Mis composiciones siempre fueron difíciles de clasificar y no se ajustaban necesariamente a la moda imperante. Pero en aquel momento las nuevas bandas que no eran identificadas como punk fueron eventualmente etiquetadas como ‘new wave’, nueva ola».

Pero un músico de la talla del londinense no se iba a conformar con vivir del pasado, de modo que ya ha publicado dos álbumes en solitario, algo que permite contrastar aquellos momentos con el presente: «La principal diferencia es de cuarenta años, no soy la misma persona. Soy más viejo y, con suerte, más sabio. El hilo conductor es mi voz (cambiada un poco pero aún reconocible) y la capacidad de encontrar humor en lugares oscuros».

Cierto, sus canciones suelen mostrar una tonalidad melancólica y, sin embargo, también cuentan con una curiosa chispa irónica que, tal vez, en la actualidad se pierde entre tanta tecnología: «Solo puedo hablar de mí, de mi experiencia personal. Mi proceso creativo, con respecto a la composición de canciones, es exactamente el mismo de siempre. Tomo una guitarra acústica y escribo una canción. La tecnología solo se convierte en un factor en la grabación de las canciones. La grabación digital es más barata que la cinta y permite una mayor precisión en la etapa de mezcla. Pero, aún así, soy consciente de que otros artistas usan la tecnología de muchas maneras».

Las letras que siempre ha escrito Perret han sido reflejo de las inquietudes de cada momento. Él reflexiona: «¿Preocupaciones de la sociedad reflejadas en las letras? Una preocupación común para cada miembro de la sociedad es el amor. Eso ha sido omnipresente a través de los siglos. Así como los peligros a que se enfrentan los que viajan por la vida: drogas, enfermedades mentales, etc. Y, en el clima actual, el tema que más divide y enfrenta de todos, la política, un terreno que hay que pisar con cuidado y ejercer con moderación, especialmente desde un punto de vista artístico».

Aunque ha tocado en España varias veces, es la primera vez que Peter Perret actúa en León (con sus hijos como miembros del grupo), gracias a los organizadores del Purple Weekend, siempre atentos a traer calidad artística por encima de fama y oropeles. «Siempre he disfrutado muchísimo tocando en España. ¡La calidez del público y, por lo general, el clima! Nunca he visitado León antes. Toqué en Burgos una vez con The Only Ones y recuerdo que hacía viento y frío. Si tengo tiempo y no hace demasiado frío, me han dicho que hay una catedral gótica que vale la pena visitar».

The Only Ones es una de las bandas que aglutina todos los factores que definen al grupo maldito o de culto: música excelente que rara vez se asoma al éxito, buena prensa y escasas ventas, carrera corta, estilo difícil de encajar, drogas, fans incondicionales… Pero Peter Perret no es The Only Ones aunque toque algunas de sus canciones. Esta noche León dará la bienvenida a uno de los máximos exponentes de la música británica de los convulsos y, a la vez, creativos últimos años setenta del siglo pasado. Será un recuerdo que hay que atesorar.
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