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Manantial de aguas literarias fluyendo desde el Bierzo

Manantial de aguas literarias fluyendo desde el Bierzo

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Amparo Carballo Blanco (Ponferrada, 1955), de Hontanar. Ampliar imagen Amparo Carballo Blanco (Ponferrada, 1955), de Hontanar.
Mercedes G. Rojo | 14/07/2020 A A
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Manantial de aguas literarias fluyendo desde el Bierzo
Editoras leonesas (III) Amparo Carballo es la responsable de la veterana editorial berciana Hontanar, que comenzó su andadura con el milenio, en el año 2000 y sigue con paso firme pues, dice ella, "no se ha inventado una máquina tan perfecta como el libro de papel"
Continuamos descubriendo esas editoriales en cuya gerencia están presentes nuestras mujeres, que no son pocas, y lo hacemos en esta ocasión de la mano de Amparo Carballo Blanco (Ponferrada, 1955) que nos presenta esta faceta de editora a mayores de su también faceta como prolífica y multidisciplinar escritora que ya en su momento descubrimos, sin olvidar la relacionada con el último proceso del mundo del libro, pues regenta, además, una librería propia en el corazón mismo de la berciana ciudad de Ponferrada. Es Ediciones Hontanar el sello editorial que representa el más veterano de todos los asentados en territorio provincial, pues comenzó su andadura justo con el milenio, en el año 2000, un proyecto dual que vio la luz en compañía de su colaboradora Helena Fidalgo Robleda, para pasar un tiempo después a las exclusivas manos de Amparo Carballo. Su lugar de asentamiento: la propia Ponferrada; y su vocación editorial creer en el libro como mejor vehículo de la expresión cultural, como el reflejo de la capacidad creadora del ser humano y puerta abierta a fantásticos mundos; un elemento cotidiano insustituible por encima de la informática, donde el placer de leer se puede aunar al que produce «oler y tocar un libro impreso en buen papel, editado con todo esmero antiguo».

Amparo Carballo se define, en esto de la edición, como «una editora independiente, creativa y con mucha curiosidad, dispuesta a ayudar a los autores en todo el proceso que conlleva editar sus obras, y en todo lo que dependa de mí hasta donde alcance y se me permita», una editora con un especial amor a los libros impresos en buen papel, pero que trata de ser también empresaria, porque sin este aspecto ningún proyecto de estas características sería viable.

Nos habla de su empresa como de una editorial independiente, donde es prioritario seleccionar, cuidar todos los aspectos del libro, aprovechando todo lo bueno que ofrece la tecnología para abrir camino a los autores que se acercan a ella, apoyándose en el trabajo bien hecho y en la ambición literaria; una empresa que intenta lograr un espacio en este difícil y complejo mundo, con dos objetivos fundamentales:

- Recoger la voz y el eco de muchos escritores a los que, a pesar de su elevado nivel, no siempre les es fácil publicar sus obras.
- Editar obras de autores de ya reconocido prestigio.

Comenzando su viaje por lo que ella considera «el mejor y más inmediato entorno: el Bierzo» para abrirse también a propuestas que le llegan de otros lugares, Ediciones Hontanar persigue un firme propósito: el de aportar «ediciones muy cuidadas de obras que muestren la riqueza, variedad y profundidad de una importante tradición cultural al panorama literario de nuestra Comunidad con la publicación de colecciones de teatro, poesía, narrativa, historia, ensayo, literatura infantil y juvenil, …»; una ilusionante aventura que pretende dar oportunidades a nuevas voces al tiempo que editar a autores de reconocido prestigio. Y quizá de ahí, del deseo de convertirse en «el origen o principio de algo grande, un caudaloso río de letras vivas, géneros, registros, estilos y voces distintas», la elección del propio nombre de la editorial. Teniendo en cuenta que precisamente un ‘hontanar’ es el lugar en el que nacen manantiales, Amparo imaginó Ediciones Hontanar como «esa fuente desde la que brotan aguas literarias nuevas y claras». Y a ello se ha aplicado con afán desde el comienzo, tratando de transmitir este mensaje a cuántas personas se han interesado en su labor.

Para conseguir sus objetivos, esta inquieta berciana ligada desde tantas perspectivas diferentes al mundo de las letras, comenzó por formarse a sí misma en los diversos aspectos que componen el mundo editorial: corrección de estilo, diseño, derechos de autor, gestión, edición y nuevas tecnologías… Responsable de una pequeña editorial que ha de apoyarse en la ilusión y en el mayor respeto que se le pueda prestar a los libros que saca a la luz, confiesa seguir trabajando ahora con la misma ilusión que cuando empezó, encargada de todos los procesos del paso de la edición –salvo la impresión, un proceso que externaliza eso sí siempre controlado-, acompañada de la colaboración de varios artistas en lo referido a la ilustración. Apasionada de su trabajo («aunque no es un oficio tan romántico como la gente piensa», dice) cree que lo alentador del mismo es «que se puede defender con relativamente pocos medios» y aún así lograr buenos resultados que son los que hacen «que merezca la pena seguir trabajando». Y siguiendo este camino son ya más de doscientas las obras (de autores de todos los puntos de la geografía española) que figuran en el catálogo de Ediciones Hontanar, que ella califica como «una editorial en el sentido clásico, que interactúa con los autores», cada una de las cuales ha recibido, en su totalidad, la misma atención, tiempo y dedicación. «Me siento partícipe y orgullosa de cada libro que, hasta la fecha, he editado con el sello de Ediciones Hontanar. Son como mis hijos. Cada uno es muy especial. De todos he aprendido. Los he corregido, cuidado y mimado. Soy partidaria de las cosas bien hechas, sin prisas. Cuido mucho la corrección, la elección de papel, tipo de letra, maquetación interior y el diseño de portadas».

Consciente de que «una editorial es una empresa atípica, pero empresa al fin y al cabo», trabajar desde un lugar pequeño como es el Bierzo, con un planteamiento de editorial local, ha sido para ella un reto «al que me enfrento con constancia y paciencia» con el que ha logrado su permanencia gracias a un ímprobo trabajo que la ha llevado por un camino en el que ha tropezado con algunas piedras pero del que destaca, sobre todo, las cosas buenas: el buen entendimiento con la mayor parte de los autores, con los que ha conseguido trabajar muy bien; el momento de recibir, en el año 2004, el Premio al Libro Leonés del Año / Instituto Leonés de Cultura, uno de sus logros más emocionantes; los once años del Premio Hontanar de Narrativa Breve, de 2002 a 2013, que recuerda como profundamente motivadores y gratificantes; o aquellos en los que contó, dentro del Plan Libro Abierto de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, con ayudas a la edición. Y hoy, veinte años después de su inicio, Amparo sigue recorriendo los caminos editoriales (no exentos de momentos en los que ha pensado dejarlo todo) gracias a un «amor adictivo hacia este oficio (que) te impulsa a seguir adelante», con el que contribuye a difundir a los autores que se han confiado a ella y a su sello «en todos los ámbitos posibles: librerías, presentaciones, ferias del libro, colegios, bibliotecas, centros comerciales de León, etc…».

En el panorama provincial y en referencia a la implicación de determinadas instituciones en un hecho tan importante como es la publicación de determinados libros, echa de menos algunas cosas como la posibilidad de ciertas «ayudas económicas para cubrir los costes de producción que garanticen el trabajo del editor y la promoción de aquellas obras que, a pesar de tener una relevancia cultural sobresaliente, tienen un alcance comercial reducido»; y ello al margen de que, en un mundo que se ha digitalizado poderosamente, se pueda extraer, de la tecnología derivada de este hecho, la posibilidad de rentabilizar un libro impreso sin hacer grandes tiradas. Por otro lado, a la más veterana de nuestras editoras dentro de lo que al territorio provincial se refiere, le gusta destacar el papel que tanto autoras como editoras están representando en el mercado editorial, un mundo cuya percepción externa aún se ve como muy masculinizado y que, en su opinión, las mujeres están renovando: «Nuestro talento y profesionalidad está devolviendo la cuota de creatividad y chispa que tanto se necesita en el mundo de la edición. En el sector editorial, a pesar de los tiempos que corren y que no son los mejores para el mundo del libro, estamos trabajando mucho y bien. Es un sector que nos permite dar lo mejor de nosotras mismas y con un compromiso profesional serio que involucra a otras personas».

Siendo de la opinión de que «las pequeñas editoriales podremos sobrevivir editando con mimo, cuidando todos los aspectos del libro y haciendo de éste un objeto de deseo», Amparo Carballo y Ediciones Hontanar siguen adelante con sus proyectos a pesar de las añadidas dificultades a que la recién vivida situación por causa del Covid19, con ese largo y hasta hace poco impensable confinamiento, ha llevado al sector, con el cierre de librerías y la anulación de muchas Ferias del libro y multitud de presentaciones. El más inmediato de todos ellos la presentación de un libro de Margarita Merino Álvarez, La luz de tus ojos (Desde Cuba a la Granja de Santullano en el Bierzo), una narración histórica –acompañada de numerosas fotografías- que nos sitúa en las raíces y origen del mayorazgo berciano de los Cubero. Tiene, además, otros cuatro proyectos que cerrar con sus respectivos autores, proyectos que quedaron congelados con esta situación sanitaria y que espera poder retomar con paciencia y buen hacer.
Y es que Amparo Carballo cree firmemente que «todavía no se ha inventado una máquina tan perfecta como el libro de papel».
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