Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad
Luis Mariano Santos: "A Óscar Puente le animaría a que siga diciendo tonterías"

Luis Mariano Santos: "A Óscar Puente le animaría a que siga diciendo tonterías"

ELECCIONES IR

El candidato de UPL a las cortes de Castilla y León, Luis Mariano Santos. | SAÚL ARÉN Ampliar imagen El candidato de UPL a las cortes de Castilla y León, Luis Mariano Santos. | SAÚL ARÉN
Víctor S. Vélez | 12/05/2019 A A
Imprimir
Luis Mariano Santos: "A Óscar Puente le animaría a que siga diciendo tonterías"
Autonómicas Entrevista al candidato de UPL a las Cortes de Castilla y León
Luis Mariano Santos, número uno de la lista de Unión del Pueblo Leonés (UPL), explica a La Nueva Crónica su programa de cara a las elecciones autonómicas del próximo 26 de mayo. Una hoja de ruta que gira en torno al problema demográfico de León y con la que confía mejorar los resultados de hace cuatro años para construir en la provincia un movimiento regionalista fuerte.

–¿Cómo afrontan desde UPL el 26M? ¿Puede el leonesismo lograr captar el voto de descontento con los cinco grandes partidos?
–Lo afrontamos mejor que nunca. Después de pasar un tiempo en el que el partido continuamente se fue debilitando por divisiones internas que el electorado siempre castiga. Afrontamos como nunca unas elecciones en las que hemos invertido la tendencia y vamos unidos. Somos más fuertes y nos complementamos con partidos como el PAL-UL que es un hermano que se fue de casa y con un sindicato agrario como Ugal-UPA que también nos da fuerza. Por lo tanto, partimos de un escenario mucho mejor que hacer cuatro años y yo creo que eso también se percibe en la calle.

–Una vez pasadas las generales y vistos los resultados, ¿considera una decisión acertada que su partido no acudiera a las elecciones?
–No era cuestión estratégica, era cuestión de ser capaces de acudir a unas elecciones generales con las suficientes garantías. Nosotros como estructura era difícil que pudiéramos hacerlo con la misma fuerza y teníamos que elegir concurrir de una forma más digna. En este caso, nosotros hemos optado por esto y estamos satisfechos de haber tomado esa decisión porque las circunstancias nos animaban a ello.

–¿Puede volver UPL a su época dorada de los noventa? ¿Qué se hizo mal para perder peso en la política leonesa y qué se puede aprender de los errores?
–Siempre se puede aprender de lo hecho anteriormente, especialmente de lo hecho mal. Aquellos que olvidan sus errores, al final están condenados a repetirlos. Somos conscientes de lo hecho mal y que teníamos que cambiar. En estos cuatro años hemos iniciado un proceso de cambio y regeneración que aún no ha concluido porque tiene que abarcar la vida de todos los partidos políticos. Nosotros no somos un ente separado de la sociedad y, por lo tanto, también estamos en esa dinámica. El proceso de regeneración era cambiar esa inercia, buscar otra vez la fuerza para empezar a crecer ¿Volver a ser lo que fuimos? Creo que es posible, pero no puede ser a corto plazo como cuando surgió el partido. Cuando la gente habla de los fenómenos que surgen con nuevos partidos, no es nada parecido a lo que fue la UPL en su momento. La UPL tuvo siete concejales en León, tres procuradores, tres diputados… Probablemente no supimos crecer tan rápido, no supimos poner las bases suficientes al partido. Ahora creo que lo estamos haciendo, para crecer sostenidamente en el tiempo y hacerlo con una estructura más firme.

En León tenemos que generar una estructura de poder que logre frenar el centralismo de Castilla–¿Puede haber en León un partido regionalista fuerte como lo hay, por ejemplo, en Cantabria?
–Debe haberlo. Y para León, incluso más que para Cantabria. Con lo que ha pasado en Cantabria y en Galicia se ha visto que los partidos regionalistas tienen un mayor peso político y es un buen momento para ellos. En el caso de León es más importante, porque en Cantabria estamos hablando de un partido que comparte el marco territorial donde está. En León estamos en un marco territorial que no nos corresponde. En León adquiere una doble importancia porque tenemos que generar una estructura de poder que pueda frenar al centralismo de Castilla o le van a ir mal las cosas a León.

–¿Crece el sentimiento regionalista en León? ¿Qué percepción tienen desde su formación? ¿Su identidad es algo que preocupe a los leoneses?
–El sentimiento leonesista no puede crecer muchísimo porque ya existe. Estoy convencido que si hiciéramos una encuesta, el sentimiento leonesista sería muy mayoritario en León ¿Si es mayoritario por qué la UPL no es capaz de absorber todo ese voto leonesista? Yo creo que puede rondar el 80 o 90 por ciento de las personas que viven en la provincia. Y ese es nuestro reto, el ir adquiriendo todavía más apoyo electoral y es algo por lo que tenemos que trabajar. No por el sentimiento leonesista que yo creo que es algo innato, porque tenemos identidad y una historia tan distinta a lo que es Castilla que nadie lo discute.

–¿Se puede sumar a esa ola leonesista Zamora y Salamanca? ¿Consideran que pervive un sentimiento leonés fuerte en esas provincias?
–Es complicado, es cierto que tienen un menos posicionamiento. Hay zonas, como la de Benavente, que son más proclives. Hay que tener en cuenta que partimos de que durante 32 años ha habido una administración con muchísimo dinero que se llama Junta de Castilla y León que se ha dedicado constantemente a adoctrinar con dinero público. Aquellos que conocimos y estudiamos la Región Leonesa podemos hablar de ello, pero las personas que las están educando ahora solo han conocido un marco territorial que se llama Castilla y León. Si les adoctrinas y les ocultas la historia de León, es muy difícil que defiendan algo que no conocen. Tenemos una labor de intentar llegar a la gente y decir esta es nuestra historia y no se está enseñando en los colegios. Se está enseñando una historia que les interesa a ellos para construir una identidad que no existe y no va existir nunca.

–¿Qué se hace en Valladolid por León y qué se deja de hacer?
–Yo puedo decir que lo que hace la UPL en Valladolid es trabajar única y exclusivamente por León. Nosotros hemos conseguido mucho porque la tiranía de los números nos lo ha permitido y se han acabado las mayorías absolutas. Hemos traído muchas inversiones y más podríamos haber traído con un resultado más satisfactorio. Estamos contentos porque hemos sido útiles a la ciudadanía de León, Zamora y Salamanca. La UPL ha defendido cambiar los desequilibrios de la Región Leonesa ¿Qué no lo hemos conseguido al cien por cien? Por supuesto que no. Es inevitable que seamos un procurador de 84, pero jamás hemos votado contra un instituto de nuestro pueblo o contra una subvención para un ayuntamiento de León. EL PP y el PSOE sabrán qué han hecho y qué han votado.

Partimos de un escenario mucho mejor que hace cuatro años y eso también se percibe en la calle–¿Cuáles son los principales problemas de esta provincia? ¿Cómo proponen atajarlos?
–Es evidente que el mayor problema de León son sus índices demográficos y la despoblación que crece de manera alarmante. Para los que somos de un pueblo, vemos que se va perdiendo población cuando se publica cada censo. Perder 5.000 habitantes anuales durante estos años es estar en la vanguardia de la despoblación aunque a alguno no le guste reconocerlo. Pero esa es la realidad ¿Cómo se cambia eso? Desde luego que con políticas diferentes a las que se han hecho hasta ahora y no a corto plazo. Esto es evidente, no es un proceso que podamos reconducir en uno o dos años. Ojalá, pero exige una serie de medidas como las que llevamos en nuestro programa. Casi todas las medidas van transversalmente sobre este problema de la despoblación. Es que ya no consiste solo en crear empleo, hay zonas en las que se ha creado algo de empleo y ni siquiera esto ha sido capaz de frenar esa despoblación. Tenemos que crear empleo pero también velar por la calidad de los servicios: educación, sanidad y ocio. Ocio que a alguien se le puede olvidar, pero para que la gente no se vaya a las cabeceras de comarca la posibilidad es que pueda realizar de manera digna las cosas que puede realizar en las ciudades. No al cien por cien, porque eso sería imposible, pero sí hacerlo. Y habrá una serie de medidas e incentivos fiscales y para rejuvenecer el campo. Buscar incentivos para que las mujeres, que son quienes fijan población en los pueblos, no se vayan. Hay un cúmulo de medidas que se pueden tomar, incluso hablar de repoblación. A veces hay que aceptar que la inmigración venga de fuera y que pueda desarrollar su proyecto vital en un pueblo.

–¿Tienen salvación todos los pueblos de esta provincia?
–Yo creo que sí. El político que diga que no tienen salvación lo mejor que puede hacer es dedicarse a otra cosa. Si renuncias a la posibilidad de buscar políticas que cambien esta tendencia, dedícate a otra cosa. Tiene solución ¿No es fácil? No. ¿No es algo a corto plazo? No. Pero desde luego es fundamental revertir esta situación o al final vamos a vivir todos en el alfoz y en las ciudades y no va a ser, ni siquiera, salubre.

–Como único procurador de UPL en las Cortes, ¿cómo se ha trabajado durante esta legislatura?
–Ha sido muy duro. La capacidad de trabajar en las Cortes desde la UPL exige una dedicación muy alta y renuncias personales que puedes hacer durante un período de tiempo pero no constantemente. Aunque la gente hable de los políticos como unos seres que no trabajan, yo puedo decir que en estos cuatro años como político he trabajado más que nunca en mi vida. Se hacen muchas renuncias personales y, aunque tiene connotaciones positivas por defender algo en lo que crees, que no se pueden alargar demasiado en el tiempo porque pasaría lo que ha pasado con muchos y es que acaban acomodándose. Mucho trabajo, mucho esfuerzo y contento de haberlo hecho, pero es algo puntual en la vida y no puede alargarse mucho.

–¿Qué le diría a cada una de estas tres personas?: a un votante indeciso para las autonómicas, a Óscar Puente y al futuro presidente de la Junta
–A una persona indecisa le diría que piense. Que piense si su voto va a servir si las políticas sigan siendo estructuradas desde Valladolid y Madrid o a un partido que contempla sus políticas incluso por encima de ideologías y para la defensa de las personas, en primer lugar, y de su tierra. Nuestra políticas siempre van a ser independientes y van a defender lo que se necesita en nuestros pueblos y ciudades por encima de posicionamientos ideológicos. A Óscar Puente lo único que tengo decirle es animarle a que siga. Que siga diciendo tonterías, porque cada vez que dice una tontería o habla de centralización, la gente todavía despierta más y ve lo que es votar al PSOE o al PP. Es lo mismo, seguir centralizando y buscando las mismas políticas que han llevado a tener la tasa más baja de actividad de España y los peores resultados demográficos de España. Eso lleva a que la gente abra los ojos y descubra que es votar a los grandes partidos nacionales. Al presidente de la Junta lo que le pediría es un cambio. Lo que hemos hecho estos años, le pediré que cambien sus políticas y que los territorios periféricos, como la Región Leonesa, tengan el mismo derecho que otros ejes que han sido incentivados, sobre todo en reindustrialización y desarrollo económico. También que las cuencas mineras tengan una transición energética de verdad y justa. Aquellos que durante 35 años han sufrido una parálisis inversora tienen ahora la necesidad de ser la locomotora en la que se distribuya el dinero de la Junta.
Volver arriba
Newsletter