Corro de Prioro: 'Síndromes del legionario y Valduvieco'

Ibán ‘El Guerrerín’ y Clemente ‘El Junco’ retoman en la Catedral el camino de la victoria junto a los poderosos Moisés y Guanche

Fulgencio Fernández
16/08/2016
 Actualizado a 15/09/2019
Todos los luchadores formados guaradaron un minuto de silencio en memoria de Amable, padre de luchadores y directivo del Club de Liegos. | DANIEL MARTÍN
Todos los luchadores formados guaradaron un minuto de silencio en memoria de Amable, padre de luchadores y directivo del Club de Liegos. | DANIEL MARTÍN
La Catedral nunca tuvo goteras» dice orgulloso un paisano de Prioro ante la evidencia de que la lluvia no había estropeado uno de los corros más esperados de la liga y en una de las ‘cunas’ de la montaña:Prioro, La Catedral.

Llegó la tarde esperada después de que en Liegos nos encogieran el corazón con su generosidad ante la dura batalla de su vecino y padre de luchadores, Amable. Ayer arrancó el corro con un minuto de silencio en su memoria, había perdido Amable la batalla contra el bicho que alargó justo hasta que acabó el corro que tantas veces organizó para no estropearlo con su pena.

Y así empezó la fiesta, que la lucha sigue, y fue fiesta en muchos momentos de la tarde bajo la atenta mirada de muchos ojos que saben de este deporte que tantas veces han visto y practicado. Allí estaba mirando Juanjo Díez, buen cantante por la noche y dice él que de potente cadrilada en tiempos. No olvido una noche de corro en Prioro, le desafiaron a mostrar esa cadrilada de la que presume y advirtió:«Vale, nos agarramos, pero yo fui legionario y o me matas o siempre vuelvo y me tienes que estar tirando hasta que no me pueda levantar. Porque si me levanto entonces vuelvo y me agarro».

Le dio resultado a Juanjo su«síndrome del legionario», nadie entró el trapo.

Fue la de Prioro una tarde de «síndromes de legionario», de luchadores que insistían en tomar una senda que se les había ido, aquellos que insisten en que no les des nunca por derrotados. Uno es, su nombre lo dice, El Guerrerín de Barrillos, que llevaba varios corros alejado de la victoria; y el otro, Clemente Fuertes, al que le gusta más ganar en Prioro que en cualquier otro lugar, porque le gusta como a pocos «buscar liebres en cama de galgos».

Volvió ser elminuto de oro el combate entre Tomasuco y Clemente El Junco.La final de semipesados. Yvolvió a pasar de todo. Volvieron a estar empatados a caída y media después darse cadriladas, tranques... Yse agarraron para la hora de la verdad. Agustín Escanciano, que alguna vez se agarró con Clemente advirtió:«Ya perdió Tomasín, le ha dejado correr dos agujeros el cinto y ahí muere. Eso a mi no me lo hacían, montaba un número y decían que era broncas». Yel combate le da la razón. Entera de Clemente, y corro. El síndrome del legionario, te pongas como te pongas... Clemente siempre vuelve. «Pero este chaval ha venido para dar mucha guerra», aventura el citado Escanciano.

- ¿YRodri después de la exhibición de Liegos y luchando en casa?

Pues para ‘La Perla’ había ayer otro síndrome, el de Valduvieco, que es el pueblo para el que marchó a celebrar la fiesta Gasi, el pueblo de la abuela, después de una tarde fenomenal en Liegos. Y así le fue ayer, que en nada se pareció al de tardes anteriores, aunque en Valduvieco dicen que cumplió como un grande.

Para Rodri también es sagrada la fiesta de su segundo pueblo, Prioro, (el primero es Cistierna y el tercero Renedo de Valdetuéjar), el de su madre, y está más a las tradiciones del lugar que a cualquier otra historia. Ayer cayó ante Sansón ofreciendo menos resistencia que el presidente de Getino al avance de Clinton. Seguramente de lo que trataba era de cumplir con una pancarta que ayer recibía a los visitantes de la localidad:«Quien de joven no remilgonea... agazapado se queda». Yél agazapado no va a quedar.


El Guerrerín vuelve a la guerra


El segundo que se apuntó al ‘Síndrome del Legionario’ o de Juanjo fue Ibán, El Guerrerín, que también llevaba unos corros alejado de la victoria, desde que ganó en
Taranilla el viernes.

Pronto se supo que ayer no tenía abierta Oblanca ‘la cátedra ambulante’ cuando cayó ante Santi El Míster’, que sigue en la batalla y va sembrando cada día algo más de miedo, pues está recuperando su vieja leyenda de «perro que aprieta la carranca». Tal es su leyenda que mientras luchaba la semifinal contra Mario del Blanco estaba muy atento a lo que ocurría Ibán.

- ¿Aprendiendo?; le preguntan.
- No, esperando para decidir, si gana Santi me tengo que poner la faja, proteger las costillas...

Pero no hubo caso. Mario del Blanco también volvió por sus fueros y derrotó a Santi; aunque no pudo reverdecer su buena semifinal pues ayer Ibán, con el síndrome del legionario, estaba intratable y las cadriladas que nos regaló en la final son para que, además de la victoria, arrancara los aplausos de unja Catedral que sabe de qué va esto y no regala elogios.

El afectado por el Síndrome del Legionario en medios es Gasi, empeñado en ganar un corro con sus armas, la valentía y una cadrilada, pero ayer estaba más afectado por el Síndrome Valduvieco y no le opuso resistencia a un Moisés que cada día es más roca y más dura.

Sin Gasi la batalla queda en manos de uno que sí tiene espíritu de legionario, Arce, que está como nunca.Se volvió a meter en la final, derrotando en la semifinal al ejemplar Sergio y vendió muy cara la piel del oso en la final, llegando incluso a adelantarse en la misma con una entera de raza. Incluso le hizo un ‘homenaje’ a Gasi sacando al vueltas a Moisés. Pero el de Cistierna da siempre una sensación de solidez que impresiona.

Ahora, una cosa está clara, hoy Diego Arce vuelve a la batalla. Ymañana. Ysiempre.«Yo vuelvo», que diría Juanjo.

Lo de pesados, la verdad, no se si contaroslo . Lo más llamativo fue una semifinal entre El Oso de Pallide y Bulnes en la queempataron y los árbitros dejaronen la cuneta al de Riaño, que ciertamente lo había intentado más que Edu.

El resto, lo que imagináis. Ganó El Guanche, que puede ocurrir y es lo más lógico, pero a los aficionados les molesta la inacción de casi todos. No le han dado ni media caída y el citado Gusti Escanciano le ponía voz a esa queja:«No se puede venir a Prioro y ganar un corro con dos empujones... Si sale mi hermano Che hace más, porque por lo menos le juega la cadera, le espera, le complica la vida».

La Catedral consagra a las líderes:Noelia, Edi y Mónica


Siempre se dice que «en la Catedral nunca ganan monaguillos»y para no quitarle la razón las tres ganadoras de la categoría femenina, que abrió la tarde, fueron las que ahora mismo son las líderes de sus pesos:Noelia Morala, Edili García y Mónica Matía. Además se cubrieron todos los puestos del cuadro de honor, que algo es algo.

En ligeros volvió a ganar una Moralina que dice de verdad que preferiría perder y que hubiera más luchadoras. No se lo puso fácil la local Miriam Villalba, capaz de cambiar de Gustavo Bueno en la silla y saltar a competir almomento. Se adelantó con una entera pero Moralina le aplicó las filosofía de quien está más luchada y no le dio opciones.
Medios sigue siendo el carrusel de la igualdad (ver la general)y ayer tenía su tarde la gemela Edi, que primero se jugó el liderato con victoria ante Luzma y después remató ante la niña Nerea, que le metió el miedo en el cuerpo adelantándose con una caída.

Ypesados es cosa de Mónica Matía y lo seguirá siendo mientras a María Rubiera no se le olvide que son amigas, primero, y se convenza, después, de que la puede ganar.
YValeria defendió el pabellón local con un trabajado tercer puesto.
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