Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR

Los PGE y el regadío

BLOGGINGIR

18/01/2019 A A
Imprimir
Los PGE y el regadío
Es evidente que los Presupuestos Generales del Estado aparcan el buen ritmo que se ha llevado en los últimos años en la modernización del regadío de la provincia de León, y paralizan de nuevo lo que se consideraba un arranque en la transformación a regadío de la comarca de Payuelos tras los acuerdos entre Junta y Estado para repartirse las obras. Todos queremos que los presupuestos de los organismos públicos se ocupen de lo nuestro, y los agricultores, que no somos distintos a los demás, hacemos el razonamiento de que la inversión que moderniza al campo es una apuesta de futuro para la provincia de la que se beneficia toda la sociedad leonesa. Las tierras que se modernizan son de los agricultores y de miles de propietarios no agricultores, en la obra pública trabajan obreros que en muchos casos salen de las listas del paro, y las empresas constructoras y de servicios mueven la economía y con ello se beneficia todo el mundo. Pero además, la obra pública en regadíos, la que pedimos los agricultores, tiene de diferencia, con respecto a otra obra pública, que una parte muy importante, nunca inferior al 60 por ciento, se devuelve a la administración, con sus correspondientes intereses, por parte de los beneficiarios, en unos plazos fijados por Ley de más o menos veinte o veinticinco años. Cuando los agricultores pedimos obra pública para modernizar el regadío o transformar el secano en regadío – como es el caso de Payuelos-, nos estamos comprometiendo a devolver parte de la inversión, y así se ha hecho desde que en la provincia de León, en régimen franquista, se comenzaron a construir los primeros pantanos y a desarrollar las redes de riego. Y puedo asegurar que el propietario de tierras, agricultor o no, ha pagado puntualmente todas y cada una de las cuotas, y las va a seguir pagando, pues de lo contrario el Estado, de forma directa o indirecta, procedería al embargo de sus tierras y de todos sus bienes si fuera necesario. Pedimos obras para devolver una parte en dinero y la otra en beneficio indirecto a la sociedad que está a nuestro alrededor.
Volver arriba
Cerrar
Iniciales LNC

Editorial

Icono viñeta con el texto Lolo

La Viñeta

Silueta de la escultura La Negrilla

La Negrilla

Carta

A pie de calle