Publicidad
Los personajes del tío Ful: Juana, 'coplera' de Prioro

Los personajes del tío Ful: Juana, 'coplera' de Prioro

LOS PERSONAJES DE FUL IR

Fulgencio Fernández y Laura Pastoriza | 31/07/2021 A A
Imprimir
Los personajes del tío Ful: Juana, 'coplera' de Prioro
Personajes Juana es de esas mujeres a cuya puerta llamaban los vecinos o los mozos para que les contara y cantara las coplas de tantas tradiciones en el pueblo, la memoria de la vieja vida
Es una sensación extraña y muy agradable cuando me siento con Juana en el banco de la puerta de su casa y te vienen recuerdos de hace décadas, de una situación similar.

- Juana, me suena que en un banco igual le hice una entrevista hace mucho tiempo a Tío Eduardo hablando de aluches y recordaba a todos los luchadores, los corros, las anécdotas...
- No era un banco igual, era este mismo banco que no ha cambiado, y era esta misma casa pues Tío Eduardo era mi padre. Y claro que se acordaba de todo, ¿sólo hablasteis de los luches?
- Solo.
- Pues buena oportunidad perdiste porque mi padre sí que cantaba bien, sí que sabía cientos de canciones, romances, las coplas del pueblo... todo, y menuda voz tenía.

Juana ha heredado de su padre la tradición de las coplas y las canciones en un pueblo donde cantar y salir de ronda es casi una religión. A esa misma puerta y a esa misma, la de Tío Eduardo primero y Juana después, iban los mozos a buscar coplas para celebrar los quintos, o los vecinos a pedir estrofas de la ronda de los quesos... «Claro que sabía muchas, ahora me cuesta más trabajo, que ya tengo muchos años. En Prioro siempre fuimos muy de cantar, es lo que había y bien que lo pasábamos».

Le cuesta trabajo arrancarse con una canción, se pone nerviosa y se le agolpan las ideas... hasta que arranca, entonces ya coge la senda y hay que pedirle que pare.

Encontrar la canción, abrir el desván de los recuerdos anima a Juana, que viaja a «aquellos tiempos», cuando «los hombres marchaban a la trashumancia y muchos hijos nacían cuando ellos estaban en Extremadura y no los conocían hasta que subían y la criatura ya tenía unos meses... La vida era así, nacían en casa, que siempre hubo también buenas parteras en Prioro». Un pueblo que es otro mundo, de tradiciones, cuando nos vamos los quintos andan preparando su fiesta, son más de veinte entre mozos y mozas, a las que hay que poner el ramo.
Volver arriba
Newsletter