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Los personajes del tío Ful: Carlos, exfutbolista y exaguacil de Gordoncillo

Los personajes del tío Ful: Carlos, exfutbolista y exaguacil de Gordoncillo

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Fulgencio Fernández y Laura Pastoriza | 22/05/2021 A A
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Los personajes del tío Ful: Carlos, exfutbolista y exaguacil de Gordoncillo
Personajes Le apasiona el fútbol y era un virtuoso que estuvo a las puertas del Atlético de Madrid pero... "falleció mi padre y no dudé en regresar a Gordoncillo con mi madre"
A veces una anécdota marca una vida, pero detrás de la anécdota está muchas veces lo importante. Carlos nació y creció en Gordoncillo hasta que, todavía muy niño, inició un periplo de internados en diversos colegios de Madrid donde, a la vez que estudiaba, iba destacando en el mundillo del fútbol, una verdadera pasión para él.

No era fácil entonces –años 70– llegar a un club grande, que se fijaran en un chaval de cualquier parte, pero Carlos sí fue requerido para una prueba en el Atlético de Madrid. «Ya te puedes imaginar la ilusión que me hizo... aunque yo soy muy del Real Madrid». No ha olvidado aquella jornada en el campo del Moscardó. «Hice la jugada de la tarde, de esas que te salen pocas veces, pero salió aquel día».

No le llamaron, pero Carlos sabía que tenía futuro en el mundo del fútbol cuando detrás de la anécdota surgió la vida. «Falleció mi padre, mi madre se quedó viuda y por nada del mundo quería salir de Gordoncillo, ir con alguno de sus hijos a Madrid y Carlos no lo dudó: «Vine yo con ella para el pueblo».

- ¿Arrepentido?
- Jamás. Era mi madre.
- Pero se acabó el fútbol.
- No. Se acabó a aquel nivel, pero en Gordoncillo había entonces un equipo curioso, jugué con ellos unos cuantos años y disfruté mucho. Yaquí, con perdón por la inmodestia, era la figura, claro.

Empezó una nueva vida en Gordoncillo, trabajó un tiempo en el campo y las viñas «pero, la verdad, no me llamaba mucho» y tuvo durante años una tienda, «cuando había tanta vida en los pueblos», hasta que por los 90 le ofrecieron la posibilidad de entrar en el Ayuntamiento. «Lo que antiguamente llamaban alguacil pero que ya éramos muchas más cosas, atendíamos a todo tipo de trabajos, allí donde hiciera falta, no aquello de llevar un papel de aquí para allá».

Dos oficios, tendero y ‘alguacil’, que te convierten en un personaje popular que pudo ser alguien en el mundo del fútbol pero prefirió ser alguien... para su madre.
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