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Los pasos a la primera fase en Ponferrada se dan desde el café

Los pasos a la primera fase en Ponferrada se dan desde el café

EL BIERZO IR

Mar Iglesias | 18/05/2020 A A
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Los pasos a la primera fase en Ponferrada se dan desde el café
Sociedad Las terrazas son las que han marcado el camino hacia una normalidad tras la pandemia a la que Ponferrada se adelanta con ilusión y un "vamos a ver qué pasa" desde todos los sectores
Subir la escalera sin la imagen de las terrazas en activo y su pertinente olor a café de primera mano era difícil en Ponferrada, la primera ciudad de Castilla y León que pasa a la fase 1 de la desescalada en la actual situación de pandemia sobrevenida por el corovavirus. Y este lunes abría la puerta a esa estampa que Natalia Losada, desde la cafetería Zytum, en el centro de la ciudad, esperaba ilusionada “es el primer día, no sé explicarlo. Hay muchos nervios. Hemos preparado todo para que esté perfecto. Es esa ilusión y ese hormigueo en el estómago para saber qué pasara”.

Pero reconoce que antes de abrir la puerta en esta situación hubo mucha calculadora “yo del ERTE solo saqué a una de las camareras y tengo tres hasta ver cómo funciona la cosa, cómo va”.

Asegura que las medidas de seguridad no son complicadas para ellos, pero tiene miedo que lo sean para los clientes y confía en que sea la reflexión personal lo que haga que la maquinaria funcione “tiene que ser sentido común, cada uno mirar para sí mismo y cuidarte a ti y al que tienes al lado. Tienes que tener ese cuidado”.

Ahora Losada está esperando a que el Ayuntamiento de Ponferrada decida permitirle ampliar la terraza y así “poder tener lo mismo que teníamos el año pasado con más espacio”.

Los clientes esperaban que la vida volviera a la terraza, entre ellos Poli Suárez, que saborea el café con leche que recuerda que le daba la bienvenida a las mañanas hace más de dos meses. Esta vez, es más que un café y llega “con muchas ganas de recuperar la normalidad y ver la ciudad viviendo. Era una pena y una sensación de angustia. Salías a la calle con miedo y una sensación de angustia total”.

Pero ya comienzan a definirse cambios “se ve ánimo en la gente, algo de movimiento”.

No todos han querido abrir sus puertas. Manoli Liébana, de la Panadería y Cafetería Liébana mantiene el servicio de panadería que no ha dejado en ningún momento pero ha preferido esperar a poner la terraza de su cafetería “vamos a dar cafés para llevar”, dice. Reconoce que les ha costado adecuar todo “desde principio pusimos las mamparas. En la cafetería solo para llevar”, porque no tiene clara la situación “se junta todo, tema económico, necesitas más personal”. Pero solo ofrecer ese café en un vaso de cartón ha sido un momento esperado “la gente tenía ganas”, dice, aunque con cautela y echando cuentas “esto no se recuperar va a ser muy difícil, imposible y a ver cómo va el tema”.

Sin rebajas pero con ilusión


Con 26 cajas a la espera de que toda la mercancía esté en su sitio y con máscara de cristal empieza el día Felipe Álvarez, presidente de la Asociación de Comerciantes de Ponferrada Templarium y propietario de una tienda de moda de hombre en la ciudad. Lo hace con ilusión y con ganas de que se adoptara la decisión de apertura “creíamos que la semana pasada ya debería haberse producido”, dice, porque las condiciones eran favorables para ello. Pero Álvarez no ve prudente empezar con rebajas “es una ilegalidad. Para que hagas rebajas tendrías que modificarlo. Hay unos periodos. No puedes hacer estas cosas. Son pollos sin cabeza. Este gobierno sale, un día dice una cosa y otro hace otra”.

Álvarez lamenta la descoordinación que se está produciendo y que les ha llevado ahora a poder poner rebajas. A la espera de que el director general de Comercio de la Junta se ponga en contacto con él , asegura que esas rebajas no se producirán “se le manifestó que queríamos que el período de rebajas comenzara el 1 de agosto hasta finales de septiembre y que por el tema del COVID las rebajas comenzaran el 1 de febrero hasta finales de marzo y que a partir de ahí se volviera a regular el periodo de rebajas en condiciones”, pero asegura que finalmente la opción ha sido otra frente a la que se han levantado que ha sido primar las ventas con rebajas on line.

De momento desconoce la decisión que se adoptará pero reprocha que los pequeños comerciantes lleven dos meses y medio con las tiendas cerradas, sin hacer caja “y si vamos a abrir y vamos a regalar la ropa, es mejor que nos vayamos para casa”, dice.

“No tiene sentido ni nada de lo que hace este gobierno. No tiene ni pies ni cabeza y ese es el gran problema. No están preparados”, y asegura que al final el problema no será el coronavirus “no nos vamos a morir de él, nos vamos a morir de hambre”.
Reconoce que los asociados han perdido en torno al 50% de su facturación, algo que considera irrecuperable por las circunstancias actuales y critica las medidas adoptadas.

Álvarez representa a un centenar de empresas que han abierto con las medidas de seguridad necesarias pero con una incertidumbre notable.

Con muchas ganas abre Low Cost la tienda de regalos ponferradina que aún cobra en pesetas, a la espera de que los clientes se decidan a recuperar la normalidad. Marga Carrera no se ha pensado mucho volver a abrir “tenía ganas y ahora sabemos que va a ser con mucha tranquilidad pero ya empezamos”, dice.

Asegura que la gente está siendo responsable “si ven a alguien dentro piden permiso para entrar y creo que no será complicado” y espera que poco a poco las ventas vayan mejorando después de haber abierto con cita previa y ahora sin ella. Eso sí, se plantea una escalada a largo plazo “el tema turismo nos va a faltar y con mucha paciencia” pero con optimismo “tenemos que remontar”, dice.

Las peluquerías, más normalidad

Las peluquerías ya habían abierto la semana pasada con más trabajo del que podían asumir, pero ya en unos días se ha vuelto al trabajo de niveles anteriores. Peluquería Maycu abre con medidas de seguridad y a la espera de que esa normalidad se consolide “ahora ya como siempre, la rutina diaria, al principio hubo demasiado”, reconoce.
Ahora la situación se complica y permite menos clientes en más tiempo de trabajo “hemos tenido que variar todo, mascarillas, geles, demasiado plástico, y cada vez que entra un cliente desinfectar”.

Los clientes habituales esperaban por Maycu Miguélez pero reconoce que los meses de cierre pasan factura, aunque entienda que es una pandemia y hayan sido necesarios “las pérdidas son la mitad. Creo que hasta que esto empiece a normalizarse y acabe el estado de alarma va a ser largo”, espera.

Los clientes aún tienen que acondicionarse a la nueva situación “a mucha gente le cuesta, tiene miedo, que no creo que sea necesario. Con la higiene y precaución llega, pero es tiempo. Mucha gente no ha venido por miedo… el comienzo tiene que ser así en todos los sectores porque es precaución y bien para todos”.

Precaución y aplauso


Con mascarilla y subrayando la necesidad del cumplimiento de la separación social, el alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón sigue al frente de su trabajo con sensaciones nuevas “es una sensación de ver una psicología colectiva más optimista, se nota en la ciudad y en la comarca. Es el reconocimiento a un trabajo que se ha hecho a nivel sanitario. La pandemia tardó un poco más en llegar, tomamos medidas rápidas y muy drásticas. Preferíamos pasarnos que no llegar en una situación de pandemia y el seguimiento por parte de la población que hemos ido dando. La satisfacción es moderada, pero con llamada a la prudencia porque la situación es reversible y depende de cada uno de nosotros”.

Ramón destaca el contacto constante con los sanitarios como clave para haberse adelantado en la desescalada y “las medidas atrevidas” adoptadas por parte de la administración municipal que “han sido definitivas, como el cierre de escuelas infantiles y transporte público”, dice.

Ahora le preocupa especialmente “que todos seamos capaces de integrar en nuestras vidas esas medidas de protección que han venido para quedarse al menos durante un tiempo. Si no somos capaces, con un índice de inmunización muy bajo, menos del 5% podría ser una tragedia”, advierte.

El Ayuntamiento está diseñando un Plan de choque para ayudar a los empresarios en este proceso “está casi listo. Esta semana se va a negociar con el resto de grupos porque siempre hemos querido que sea consensuado con la idea de que a principios de la semana que viene esté ya matizado”.

Son medidas sociales y de reactivación, actuando sobre impuestos y tasas pero teniendo en cuenta que no solo el ayuntamiento puede hacerlo “sin el compromiso de la Junta y del Estado la reactivación no existe”, dice.
La crisis ha sido muy grave y espera una situación lenta “va a necesitar un proceso de adaptación, de búsqueda de nuevas soluciones y va a llevar su tiempo. Si pensamos que va a ser muy rápida estaremos pecando de optimismo. Será duro y llevará su tiempo”, dijo.
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