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Lo urgente, lo importante y lo prioritario para León, por Gemma Villarroel

Lo urgente, lo importante y lo prioritario para León, por Gemma Villarroel

CUENTA CON LEóN IR

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Gemma Villarroel | 22/05/2020 A A
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Lo urgente, lo importante y lo prioritario para León, por Gemma Villarroel
Cuenta con León La portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento y la Diputación analiza una serie de propuestas para el futuro de la provincia en el suplemento 'Cuenta con León' de La Nueva Crónica
¿Qué es lo realmente importante, urgente y prioritario en este momento? ¿Qué pasará después del coronavirus? Estas son las preguntas que me hago en medio de la incertidumbre que está causando la pandemia del Covid-19. Todos somos conscientes de que en nuestra tierra, en León, y por extensión en el resto de España estamos sufriendo un duro revés. Y, pese a las medidas que se puedan adoptar a nivel local, autonómico, nacional o incluso europeas, no sabemos si los efectos económicos del coronavirus serán peores que la peligrosidad de la enfermedad.

En León el punto de partida ya era malo y, desde la formación que represento, nuestra máxima antes de la pandemia era el crecimiento económico de la provincia, la búsqueda de inversiones y la atracción de empleo para asegurar que nuestros jóvenes se quedaran en esta gran tierra y evitar la sangría poblacional que padecemos. Pero todo ha cambiado. La irrupción de la pandemia del coronavirus nos ha golpeado fuertemente. Hemos perdido a muchos seres queridos, que se han ido en soledad sin poder despedirnos de ellos. Hemos enfermado, tenemos miedo, y tras recuperarnos de esos impactos por la salud, vamos a recibir otro grave impacto económico, que destruirá el trabajo de muchos leoneses.

La parálisis que se espera de aquí a final de año mete miedo. Según los pronósticos de analistas el desempleo puede llegar al 30% en León y muchos trabajadores volverán de los ERTES para pasar después al paro. Por eso los objetivos de las instituciones a corto y medio plazo tienen que ser distintos.

En estos dos meses de estado de alarma, 1.000 empresas han decidido no abrir la trapa, 4.500 trabajadores han perdido su trabajo y, por desgracia, la legión de trabajadores damnificados por el parón de la economía sigue creciendo exponencialmente. Todos sabemos que cuesta mucho generar nuevas oportunidades y empleos, pero cuesta aún más recuperar los que se han perdido y los que se van a perder.

No puedo entender que nuestros dirigentes políticos, no todos, pero sí muchos, pretendan continuar con su proyecto de ciudad con la que está cayendo y con la que nos va a caer a todos en este proceso lento e incierto de la recuperación económica post Covid-19.

Hacer frente a la crisis actual requiere más que nunca replantear nuestros objetivos. No pueden ser los mismos. Lo que no sea totalmente imprescindible ahora mismo puede y debe esperar.

Soy muy consciente de que las competencias de empleo las tienen el Estado y la Junta de Castilla y León, y no voy a criticar a unos y a otros porque entiendo que nadie está preparado para lidiar con esta situación. Y, sobre todo, no es el momento.

Primero debemos salvar vidas y proteger a los más vulnerables para, a continuación, salvar empleos y que millones de españoles, y por extensión miles de leoneses, puedan conservar sus puestos de trabajo y no necesiten acudir a las ayudas sociales. No creo que nadie se sienta cómodo dependiendo de un subsidio: las personas queremos contar con nuestros propios medios y con nuestro trabajo.

Las administraciones central y autonómica nos han puesto sobre la mesa las ayudas sociales y las ayudas para proteger el empleo. Sin embargo, no son suficientes. Por eso, el Ayuntamiento y la Diputación de León –aunque no sean sus competencias– no pueden mirar para otro lado si pueden complementar esas ayudas, conservar más empleos y proteger más a esta tierra, ahora herida de muerte.

Se puede, y esto sí lo critico abiertamente, ser un dirigente generoso y humilde que posponga su programa electoral hasta que esta situación sea un mal sueño; o se puede tomar otro camino: querer ser un dirigente que a toda costa y sin importar las consecuencias quiera dejar su impronta para que después, como dice el refrán, «el que venga detrás que arree».

Desde mi partido hemos actuado con responsabilidad y conocimiento de la situación a pesar de la falta de información. Hemos planteado posponer las inversiones que no son imprescindibles y dedicar ese dinero a mantener empresas y puestos de trabajo, al menos hasta que el consumo se normalice y se recupere la confianza entre los consumidores.

Desde Ciudadanos proponemos cuatro medidas sencillas que sostendrían nuestro tejido empresarial y los puestos de trabajo de los leoneses que trabajan para sacar a su familia adelante y que no podemos dejar atrás. La primera, la condonación de los impuestos municipales hasta final de año; una ayuda directa para pagar sus alquileres o hipotecas; hacernos cargos de los seguros sociales de los trabajadores de estas empresas que han tenido que cerrar por imposición y, por último, ayudarles con los préstamos que muchas han tenido que solicitar para no dejar a miles de familias en la calle. Desde el Ayuntamiento de León y desde la Diputación de León se puede hacer, pero, lamentablemente, no se quiere hacer.

No es el momento de las promesas electorales. Aún menos cuando no las han cumplido en décadas. Nos encontramos en momentos excepcionales, en los que no hay nada más prioritario que atajar la crisis sanitaria y socioeconómica que le acompaña.

Ahora no toca gastar medio millón de euros en pintar Ordoño, ni 1,8 millones en realizar expropiaciones para finalizar una ronda interior, ni revitalizar el casco histórico ni un sinfín de otras cuestiones a las que el Gobierno municipal no está dispuesto a renunciar en estos momentos, en los que miles de leoneses se ven abocados al paro y León, a la ruina.

Si no protegemos ahora a nuestros autónomos, a nuestras pymes, sólo vamos a ver más trapas bajadas con carteles de cierre y las instituciones públicas que prestan los servicios recaudarán menos impuestos los próximos años. Toca salvar lo poco que teníamos en León y una vez recuperados de este duro golpe, toca dialogar y dar participación a los partidos políticos de la oposición para realizar proyectos necesarios para nuestra tierra; porque en lo urgente, lo importante y lo prioritario para León nos encontrarán siempre.
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